Zuazo2010

De EsWiki

Tabla de contenidos

  • title:El euskera y sus dialectos
  • Koldo Zuazo Zelaieta (2010)
  • ISBN edición en papel: 978-84-9868-202-1; ISBN digital (ePUB): 978-84-9868-204-5
  • see also


Origen de los dialectos

p. 139

Sobre el origen de los dialectos vascos existen dos corrientes de opinión.

  • Una, la más extendida, defiende que los dialectos son muy antiguos; anteriores incluso a la llegada de los romanos.
  • Según la otra opinión, los dialectos actuales se formaron a lo largo de la Edad Media.

Origen prerromano de los dialectos

Los propulsores de la tesis

Arnaut Oihenart (1592-1667) es responsable de la primera clasificación de los dialectos vascos y su relación con las antiguas tribus de cuya existencia habían informado los geógrafos e historiadores de la época romana. Serían cuatro los dialectos: el de los aquitanos; el de los vascones (N); el de los várdulos (G y A) y el de los autrigones (V).

En el siglo XX Serapio Mujika (1914-17 [1969]:192-193) afirma que los límites de las diócesis guardaban similitud con los de las tribus y que los modernos dialectos eran una reminiscencia de aquella unidad antigua. Esa tesis fue recogida posteriormente por Julio Caro Baroja en dos libros que tuvieron amplia difusión (1943, 1945).

Las bases de la argumentación

p. 140-2

No parece que las demarcaciones eclesiásticas sean una continuación de la antigua organización tribal. Así lo ha demostrado Elena Barrena (1989:283 y ss. y 342-343): una porción imortante de G formaba parte del obispado de Bayona en época antigua, y fue más tarde cuando se incorporó al de Pamplona, con la excepción de la zona noroccidental ya señalada, donde se incluían, además de Oiartzun, Irun y Hondarribia, las localidades de Pasajes, Lezo y Rentería.


Son razones de carácter político y económico las que se encuentran a menudo en la base de las divisiones eclesiásticas. Además los obispados se constituyeron con posterioridad a la desaparición de las tribus vascas. El de Pamplona, el primero del que tenemos constancia, con mucha diferencia sobre los demás, data al parecer del siglo VI. Sería pues mucha casualidad que pasados varios siglos pudieran reproducirse los mismos límites de las antiguas tribus.

El testimonio de la lengua

p. 143

El punto de vista de Mitxelena

En 1981 se publicó un artículo de Koldo Mitxelena en el que se hizo una breve mención al tema que nos ocupa. Defendió la tesis de que los dialectos no pueden ser muy antiguos y presentó dos razones en su apoyo:

  1. El amplísimo número de características comunes a todos los dialectos, lo cual sería improbable si éstos fueran tan antiguos.
  2. El elevado número de innovaciones comunes a todos los dialectos, hecho difícilmente explicable si la fragmentación dialectal fuera muy temprana.

Mitxelena (1981:311):

Es seguro que la romanización lingüística (la latinización) en zonas éuskaras de lengua tuvo que suponer (...) una reducción drástica del área de habla vasca que, como foco de atracción de gentes inadaptas, tuvo que recibir sobre todo en época de violencia y de inseguridad población de zonas separadas del núcleo central, con el inevitable brassage de hablantes de dialectos y variedades muy diversas. Aquí se alude a un proceso que pudo durar hasta mediados del siglo II de nuestra era, en la cronología más corta, y bastante más, según las estimaciones más probables.

Mitxelena (1981:312):

La acción romana (...) pudo contribuir a despertar cierto sentido de unidad, y en todo caso, de seguridad, que se vigorizará durante la etapa turbulenta de la dominación visigoda (...) puesto que en él se halla posiblemente la base de la posterior aparición de la monarquía navarra.


Como consecuencia de estos hechos, Mitxelena supuso quea lo largo de ese período la lengua tendió a unificarse. Los dialectos actuales se formaron por consiguiente en una época posterior, a medida que los vascos fueron ampliando su territorio, entraron en contacto con gentes de otras lenguas y fue debilitándsoe el sentimiento de unidad dentro del marco del Reino de Navarra.


p. 144

El hecho cierto es que el análisis de los actuales dialectos vascos permite aceptar la hipótesis de su origen medieval.

Un tercer argumento: los únicos dialectos verdaderamente divergentes son los laterales; es decir, el suletino, el de los valles navarros de Salazar y del Roncal, y el occidental de Álava y Vizcaya.

En los dialectos centrales las diferencias son escasas y poco importantes, lo cual tampoco sería de esperar si los dialectos viniesen de época muy antigua.

Razones que apoyan el origen medieval de los dialectos

Las razones que apoyan el origen medival de los dialectos vascos son por tanto (a) la unidad interna de la lengua; (b) las innovaciones comunes; y c) la similitud de los dialectos centrales.

Unidad interna de la lengua

Con respecto a la unidad interna de la lengua. Existen relevantes características comunes , pese a que pocos factores han actuado a favor de la unidad. Es de prever que si la fragmentación dialectal viniera de antiguo, la base común de la lengua sería mucho menor. De hecho las diferencias entre las lenguas románicas procedentes del latín son mayores que las existentes entre los dialectos vascos.

Fonología: Las vocales y consonantes son prácticamente las mismas en todos los dialectos y también son las mismas las reglas que gobiernan sus posiciones y sus posibilidades combinatorias en el interior de las palabras.

Las principales divergencias

Innovaciones comunes
Similitud de los dialectos centrales

p. 158

La fragmentación dialectal de la época medieval

La fragmentación dialectal del euskera es ya un hecho para el siglo XVI, momento en el que disponemos de los primeros textos escritos de una cierta amplitud y procedentes de las diversas áreas de la geografía del país.

Es muy probable que la fragmentación se produjera a lo largo de la Edad Media.

Llama la atención que para el siglo XVI aparezcan algunos rasgos que dividen Vasconia en cuatro partes. Por un lado Álava, Vizcaya y Guipúzcoa están separadas de Navarra y las provincias septentrionales. Por otro lado, las tres provincias del norte están separadas de las cuatro del sur.

¿Tiene algo que ver con la fragmentación del Reino de Navarra durante los siglos XI y XII? El hecho cierto es que a partir de entonces las provincias de Lapurdi y Zuberoa orientaron sus relaciones económicas y sociales hacia centros ubicados al norte de los Pirineos. Álava, Vizcaya y Guipúzcoa se integraron en el reino de Castilla y sus relaciones con Navarra no fueron en lo sucesivo nada cordiales y amistosas. La reordenación de las provincias vascas operada a lo largo de este período pudo repercutir en la evolución posterior de la lengua y es posible que se diera entonces un paso importante y decisivo en el proceso de dialectización del euskera.

Rasgos orientales y centro-occidentales

Entre las características que separan, ya para el siglo XVI,las hablas centro-occidentales de las provincias de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa, integradas desde hacía tiempo en el Reino de Castilla, de las orientales de Navarra y las provincias septentrionales, tenemos los siete siguientes:

  1. En los dialectos centro-occidentales se usaba el grupo consonántico -st- en palabras como beste 'otro', bost 'cinco', este 'intestino' y ost- 'cielo, firmamento', que forma parte de compuestos como ostegun y ostiral. Por el contrario en los dialectos orientales, exceptuando Zuberoa y las hablas próximas a ella, teníamos el grupo -rtz-: bertze, bortz, ortzegun, ortziral y (h)ertze, esta última variante general en todo el área oriental.
  2. En los dialectos centro-occidentales el sufijo del inesivo de los seres animados era -gan, frente a baitan en los dialectos orientales: lagunarengan /lagunaren baitan.
  3. Salvo algún caso aislado, el complemento de las nominalizaciones se construía con el absolutivo (-a) en los dialectos centro-occidentales, mientras que en los orientales se utilizaba el genitivo (-aren).
  4. En los dialectos orientales los complementos verbales no conjugados de verbos como ausartu, saiatu, utzi... se declinaban en caso alativo -t(z)era, en tanto que en los centro-occidentales se optaba por el inesivo -(t)zen.
  5. En la raíz de la 3ª persona del singular del verbo izan encontramos -a- en los dialectos centro-occidentales y -e-en los orientales: dan, dala, zan, zala vs den, dela, zen, zela...
  6. El morfema de participio futuro era -ko (> -go) en los dialecto centro-occidentales y -(r)en en los orientales: izango/izanen.
  7. En los dialectos orientales se usaba la variante -elarik en las oraciones temporales y modales, además del general -ela, única opción de los dialectos centro-occidentales.

Rasgos septentrionales y meridionales

Seis diferencias que se observan ya desde el siglo XVI entre los dialectos del norte y sur de Vasconia:

  1. El sonido aspirado se había perdido por completo en los dialectos meridionales para antes del siglo XVI.
  2. El paso de o- a u- ante consonante nasal es ya un hecho en los dialectos septentrionales: huin en lugar de oin; hun y unsa en lugra de on y ontsa; undar por hondar. En los demostrativos hunek, hunen, huneki, hunat (por honek, honen, honekin, hona).
  3. En los préstamos romances, la pérdida de la -e final es compensada con la -a: demandata (< demandante); en los meridionales no sucede: demandante, etc.
  4. Variante del caso alativo -rat en los septentrionales (-ra en los meridionales).
  5. Dentro de la serie de los pronombre personales intensivo encontramos las del tipo zuhaur en los textos septentrionales.
  6. Ya en el siglo XVI se documentan oraciones de relativo formadas con el participio desnudo, sin flexión. En los meridionales se usaba la flexión veral correspondiente o bien el participio -tako, -riko, -rikako.

Freagmentación dialectal a partir del siglo XVIII

Durante los siglos XVIII y XIX se constituyeron varios dialectos literarios dentro de la lengua vasca: el guipuzcoano, el suletino, dos modalidades de vizcaino y ya en el siglo XX el navarro-labortano.

La intervención del príncipe Bonaparte y sus colaboradores en el siglo XIX tuvo como consecuencia que las fronteras dialectales se ahondaran.

p. 163-4

Comentario final

El origen de los actuales dialectos vascos parece situarse en la Edad Media. El momento álgido de la fragmentación dialectal se encuentra, tal vez, entre los siglos XI y XII, al producirse la fractura del Reino de Navarra.

Parece ser, sin embargo, que el área occidental se había distanciado dle resto de las regiones vascas en una época anterior, quizá hacia el siglo VIII.

No parece que pueda sostenerse la idea de que los dialectos vascos actuales tengan su origen en una época muy remota, anterior a la llegada de los romanos, y que sean una reminiscencia del área que ocupaban las antiguas tribus vascas.

Por una parte, la unidad de la lengua, especialmente en los dialectos centrales, es muy grande.

En segundo lugar, muchas innovaciones, que son comunes a todos los dialectos, se han producido en época posterior a la llegada de los romanos.

En tercer lugar, los dialectos realmente divergentes son únicamente los dos laterales: el suletino y el occidental.

En cuarto lugar, las innovaciones no son muy significativas. POr lo general, se trata de elecciones diversas que parten del fondo común de la lengua.

Y en quinto lugar, exceptuando el área occidental, los límites de los restantes dialectos no coinciden con el ámbito que se ha solido asignar a las antiguas tribus, ni tampoco con el que ocupaban las primitivas diócesis eclesiásticas.

Los focos innovadores

p. 165

Los actuales dialectos vascos parecen tener su origen en la época medieval, pero queda aún por explicar cuáles pudieron ser los lugares donde surgieron las innovaciones. Éste es un terreno apenas explorado.

Fue una historiadora, Elena Barrena (1989: 110 y ss.), la primera en ocuparse del tema. Propuso tres focos de formaciónb de los dialectos y los situó en tres macizos montañosos: Gorbeia, entre Álava y Vizcaya; Aralar, entre Guipúzcoa y Navarra; y Saioa, entre Navarra, Lapurdi y la Baja Navarra.

Teniendo en cuenta el área de los fenómenos dialectales (véanse los más importantes en Zuazo 1998a y 2008), no parece que su formación pueda explicarse partiendo de estos puntos.

Pienso además que no es en las montañas, sino en los núcleos urbanos donde han surgido los dialectos actuales.

En mi opinión los focos innovadores principales habrían sido los cinco siguientes:

  1. Pamplona
  2. Vitoria
  3. Centro de Vizcaya
  4. Zuberoa y la Baja Navarra, en el extremo oriental
  5. Comarca del Beterri, en Guipúzcoa

Parece ser que Pamplona y, más tarde, Vitoria fueron los focos innovadores iniciales.

Los tres restantes son, seguramente, más recientes.

Pamplona

Pamplona es, sin duda, la ciudad vasca más importante de la antigüedad. Ya para el siglo VI se había constituido allí un obispado (Larrea 1996), y fue un importante centro de comunicaciones desde fecha muy temprana: la calzada romana que enlazaba Burdeos con Astorga pasaba por Pamplona.

Más tarde, el camino de Santiago pasó también por esta ciudad y, en definitiva, Pamplona mantuvo su hegemonía dentro de Vasconia hasta el siglo XIV aproximadamente.

Es posible que las innovaciones lingüísitcas que han afectado a la totalidad de los dialectos vascos tengan su origen en Pamplona.

Se trata de procesos puestos en marcha en época temprana (ver capítulo anterior).

Hay otros sin duda más modernos, que han cubierto un área más pequeña. Destacaremos los tres siguientes:

  1. Cuando las palabras acabadas en -a se han unido al artículo, el resultado ha sido -a + a> -a. Así, por ejemplo, luma 'pluma' +a ha dado luma. Su área alcanza parte de la privincia de Navarra, con la salvedad de los valles de Salazar y del Roncal, en el extremo oriental, y la comarca de la Burunda, en la parte opuesta. También abarca la totalidad de las provincias de Lapurdi y la Baja Navarra, y la mitad oriental de Guipúzcoa. En el extremo oriental el resultado ha sido -áa > -á en Zuberoa (lümá) y en el Roncal (lumá), y -ara en Salazar (lumara). En el área occidental el resultado ha sido -ea (lumea).
  2. El morfema de la 2ª persona del plural de los verbos del tipo absolutivo es -te: zarete 'sois', zineten 'erais', zaitezte 'seáis', zabiltzate 'andáis', zaudete 'estáis'... Su área es muy similar a la del fenómeno anterior, con las siguientes diferencias: en G ocupa una extensión más grande, pues tan sólo ha quedado fuera la mayor parte del valle del Deba; en N, por el contrario, no sólo Burunda, sino casi la totalidad de la comarca de la Sakana ha quedado al margen de la innovación. En esas hablas laterales el morfema del plural es, por lo general, -(i)e: zarie/zidie 'sois'.
  3. Parece asimismo probable que haya sido en Pamplona donde ha tomado fuerza el morfema del aspecto imperfectivo -tzen. Tenemos testimonio de ello en el libro Tratado de como se ha de oyr missa de Juan de Beriain, natural de Uterga, en la cuenca de Pamplona, publicado en 1621. En las zonas laterales -por simplificar, en Z, Á y V- la variante -ten tiene un campo de acción más amplio; se dice jarten 'sentándose', en lugar de jartzen o ibilten/ebilten 'caminando', en lugar de ibiltzen. Del mismo modo, en las provincias septentrionales sobre todo, sigue viva la terminación -iten, en lugar de -ten: emaiten 'dando' (por ematen). En el área occidental existen otras posibilidades.

Vitoria

Estado actual de los conocimientos sobre el euskera de Álava

Las referencias históricas sobre el euskera de Álava son escasas y vagas.

Arnaut Oihenart, en el siglo XVII, clasificó las hablas de G y A en el mismo dialecto (1656 [1971]:353).

En el siglo XVIII, Manuel Larramendi subrayó el carácter "mezclado" del euskera alavés en su gramática (1729:12), pero en el diccionario (1745:XXVII) afirmó "que en general su dialecto es bizcaino".

...

p.169


La única excepción es la palabra ergoien que, como señala Kardaberatz (1761: 17), era el nombre que se daba en A a las aldeas pequeñas.

Gerardo López de Guereñu empezó a publicar, a partir de 1956, listas de topónimos y palabras recogidas a lo largo y ancho de la geografía alavesa (1989, 1998).

p.170

Koldo Mitxelena y Manuel Agud (1958) publicaron el diccionario que el italiano Nicholao Landuchio había mandado componer hacia 1562, y que permaneció inédito. En el prólogo de dicho diccionario, Mitxelena señaló que dos de los colaboradores vascos de Landuchio pudieron ser alaveses, tal vez de la misma Vitoria.

Más adelante fueron apareciendo nuevos testimonios del euskera en Álava:

  1. el poeta Juan Bautista Gamiz (1696-1773), de Sabando (véase en Goikoetxea 1984),
  2. Juliaán García de Albeniz, de Araia, autor de una pequeña traducción del castellano al euskera en 1778 (véase en Altuna Otegi 1995), y
  3. Juan Pérez de Lazarraga, Larrea, autor de una extensa obra literaria, compuesta hacia 1564, de la que se tuvo conocimiento en 2004.

Se ha sabido, además, que ciertos autores que se consideraban de otros lugares eran o puedieran ser alaveses. Es el caso de

  1. Juan Pérez de Betolatza, natural de la misma localidad de Betolatza, quien tradujo al euskera un catecismo el año 1596, o
  2. Martín Iturbe, autor de un poema publicado en 1658, que tal vez pueda ser originario de algún lugar de la zona centro-oriental de Álava, próximo a G.

El conocimiento del euskera alavés llevó a pensar que Martín Portal, autor de una poesía premiada en Pamplona en 1610, podría ser también alavés, o más probablemente, de algún lugar cercano, tal vez de la comarca navarra de la Ameskoa.

También se ha ubicado en Álava el lugar de origen de otras personas que escribieron alguna pequeña composición, o palabras y frases sueltas en euskera. Es el caso de (Knörr 1998, Altuna Otegi 2002)

  1. Gaspar Gamarra (1648),
  2. Juan Luzuriaga (1686) y
  3. Simón Martínez Ochoa (1695).

A todo ello ha de añadirse el material recogido en los pocos lugares de Álava donde el euskera se ha mantenido vivo:

  1. en Zigoitia, en la primera mitad del siglo XX (Barandiaran 1973:71-72 y 273-274, Knörr 2005), y, más recientemente,
  2. en Aramaio (Pujana 1979 y Ormaetxea 2002 y 2006) y
  3. en Legutio (Carrera y García 2005).

Contamos también con nuevo material toponímico recogido por José Antonio González Salazar (1985-1998).

p. 172 Son particularmente interesantes los testimonios procedentes del extremo oriental de Álava (Juan Bautista Gamiz, Julián García de Albeniz y Martín Portal), en cuanto que nos ayudan a conocer la extensión que alcanzaron determinadas innovaciones occidentales.

Por otra parte, el estudio de las hablas de G y N, limítrofes con A, nos ha deparado sorpresas importantes.

Se trata en concreto del material recogido en

  1. el valle del Deba y en la comarca del Goierri, en G (citas) y en
  2. las comarcas de la Burunda, Ameskoa y Lana, en N (véanse Salaberri Zaratiegi 1998, García de Albizu 2004 y Zuazo 2010).

También se ha avanzado en el conocimiento de la lengua vasca en zonas de Burgos y La Rioja, a partir del trabajo inicial de José J. Bautista Merino Urrutia (ahora reunido en Merino Urrutia 1978).

La presencia en dichas áreas de características que se consideraban hasta ahora como "vizcaínas" nos ha obligado a replantear el problema de su origen (véanse algunos apuntes ya en Zuazo 1988b:84-85).


Vitoria, foco innovador

El empleo de determinados fenómenos lingüísticos en A, V, mitad occidental de G (valle del Deba y comarcas de Goierri y de Urola), comarcas occidentalesde N (Burunda, Ameskoa y Lana), La Riaja y Burgos, hace improbable que su origen se halle en V. No hay ningún hecho histórico que explique tal difusión.

p. 173

Por el contrario, las dificultades desaparecen si partimos de Vitoriao, para ser más precisos, de la antigua Gasteiz.

Ha de tenerse en cuenta que, desde mediados del siglo XI, Gasteiz es el enclave más importante del área occidenteal, capaz de difundir las innovacines en un dominio tan amplio.

A finales del siglo XI Gasteiz contaba con un recinto amurallado lo que la convertía en un lugar destacado, en medio de un amplio espacio salpicado de aldeas.

Por otro lado, se debe tener en cuenta el papel que en dicha centuria juega el obispado de Álava (Azkarate y Solaun 2009).

En V, por el contrario, no contamos con núcleos de semejante envergadura hasta más tarde. Como se indica en el estudio de García Camino (2002), las zonas de mayor densidad de población, en la primera fase de la época medieval, se situaban en las estribaciones de los montes Oiz y Sollube; en particular en lo que actualemente es el Duranguesado y la zona de Urdaibai.

Quisiera recordar que en las comarcas occidentales de N (Burunda, Ameskoa y Lana) y la zona oriental de Álava se hablaba, al parecer, un tipo de euskera similar.

De ser cierta esta suposición, quedaría una vez más en entredicho la tesis que defiende la relación entre dialectos, tribus y diócesis eclesiásticas.

La explicación de esa similitud lingüística se debe seguramente a que recibieron influencias tanto de Pamplona como de Vitoria y, lógicamente, a las estrechas relaciones económicas, comerciales y sociales mantenidas por sus habitantes, a pesar de pertenecer a dos diócesis eclesiásticas -Calahorra y Pamplona- e incluso a dos reinos -Castilla y Navarra- diferentes.

En mi opinión son precisamente ese tipo de relaciones las que están en la base de los límites dialectales, y no las antiguas divisiones de las tribus y las diócesis eclesásticas.

Más al norte, en las comarcas guipuzcoanas de Goierri y Urola, se observa igualmente la doble influencia de Vitoria y Pamplona.

Innovaciones que han partido de Vitoria

p. 174

Todas ellas rebasan los límites habituales del dialecto occidental (A, V y valle del Deba) y se extienden, aunque sus áreas o isoglosas no sean siempre coincidentes, a las comarcas guipuzcoanas de Goierri, Urola, y a las navarras de la Burunda, Lana y Amescoa.

Señalaré las cinco innovaciones siguientes:

  1. Cuando las palabras acabadas en -a se han unido al artículo singular, el resultado ha sido -a+a> -ea, que posteriormente ha evolucionado a -ia o -ie. En la breve poesía de Martín Portal (1610) entontramos aytea 'el padre' (central aita), propheteac 'el profeta' (central profetak) y pobreçea 'la pobreza' (central pobreza).
  2. Empleo del morfema -rik en expresiones del tipo etxerik etxe 'de casa en casa', kalerik kale 'de calle en calle, por las calles'. Lo general, y también occidental, es -z: etxez etze, kalez kale. En el diccionario de Landuchio (1562), por ejemplo, la expresión 'grada a grada' fue traducida por gradyc grada.
  3. Sustitución de la raíz *ezan por egin. Actualmente la hegemonía de egin es total en el dialecto occidental, y tan sólo parcial en la mayor parte de G y en la comarca de la Sakana, en Navarra. En las dos ocasiones que se emplea en la poesía de Portal (1610) aparece ya esa raíz: eguin eguiçu 'hazlo', jan eguiçu 'cómelo'. Tenemos por tanto egizu por el general ezazu.
  4. Sustitución del radical verbal por el participio. En la actualidad ese proceso se halla muy extendido, y se ha generalizado en la totalidad de G y la zona occidental de N. En esta áreas, sin embargo, los hablantes siguen usando esporádicamente el radical verbal, pero sin tener conciencia clara de cuáles son sus ámbitos y funciones reales. En el diccionario de Landuchio (1562), por ejemplo, 'cosa sanable' se tradujo por osatu diten gauçea,donde el participio osatu sustituye al radical verbal osa.
  5. Tratamiento de los verbos irten 'salir' e igo(n) 'subir' como verbos de tipo absolutivo-ergativo, en lugar del general absolutivo. En este fragmento de Juan Pérez de Lazarraga (c. 1564) tenemos un ejemplo en la que figuran ambos verbos (urten eben bere camararean eta ygo eben ugaçabaren aposentura, en lugar de irten zen e igo zen)

Otras innovaciones alavesas

Fenómenos que ocupacn un área más restringida: V., valle del Deba -no siempre por su parte norte- y, en ocasiones queda fuera la zona oriental de la propia provincia de Álava.

Aún así su origen se explica mejor partiendo de Álava que de Vizcaya.

A veces se observa que, aunque las innovaciones hayan podido partir de Álava, han alcanzado su pleno desarrollo en Vizcaya.

En efecto mientras que en Álava coexisten dos formas, una general a todos los dialectos y la otra propiamente occidental, en V. aparece solamente la segunda.

Presentamos una lista de trece innovaciones que demuestra que la zona occidental ha sido un núcleo muy activo y de gran personalidad:

  1. La vocal i, segundo miembro de diptongo, ha palatalizado las consonantes z y tz que la seguían, convirtiéndolas en x y tx respectivamente y esa i ha desaparecido. Encontramos abundantes ejemplos, excepto en la parte oriental, en los que se ha cumplido ese proceso: aretx 'roble' (cdomún har(e)itz), atx 'peña' (c.haitz), elexa 'iglesia' (c. el(e)iza), lexar 'fresno' (c. l(e)izar). Son generales en Álava bakotx 'único' (c. bakoitz) y kerexea 'cerezo' (c. gerezia). La mayoría de esas variantes se documentan también en el diccionario de Landuchio (1562) (arecha, acha, elexa, vaquocha, querexea), y aparecen asimismo otras: achurra 'azada' (c. aitzurra), axea 'viento' (c. haizea), axcorea 'hacha' (c. aizkora), gach 'enfermedad' (c.gaitz), guxoa 'mañana/temprano' (c. goiza), nox 'cuando' (c. noiz), nax 'soy' (c. naiz).
  2. Es probable que el sufijo -gaz del caso comitativo tenga su origen en Álava. Lo tenemos en los versos de Juan Bautista Gamiz y en la traducción de Julián García de Albeniz, ambos del extremo oriental de la provincia: alcarregaz 'juntos' y bategaz 'con uno' (Gamiz). De todos modos, ese sufijo no desplazó al común -kin que es el que aparece en el diccionario de Landuchio (1562). En V. por el contrario -gaz es la opción única, aunque en la parte oriental se emplea -kin en el plural. En el catecismo alavés de Juan Pérez de Betolaza (1596) tenemos también -gaz (singular) y -kaz (singular y plural) como única posibilidad.
  3. En el dialecto occidental existe un sufijo peculiar para señalar el alativo de dirección. En el diccionario de Landuchiio (1562) se documentan con frecuencia palabras acompañadas del sufijo -runtz: asçerusç 'hacia atrás', barrurusç 'hacia dentro', escubirusç 'hacia la derecha', ezquerrerusç 'hacia la izquierda', gorusç 'hacia arriba', verusç 'hacia abajo', norusç 'hacia dónde'... El sufijo está vivo en el valle del Deba y la zona oriental de V., y es también conocido en toda la provincia de G y comarcas occidentales de N, pero únicamente en adverbios deícticos: honutz '(hacia) aquí', horrutz '(hacia) ahí', harutz '(hacia) allí. En el interior de V. se emplea la variante -rantza.
  4. En el euskera occidental se empleaba antiguamente un sufijo especial del caso ablativo: -rean. Parece que se trata de una amalgama de dos morfemas comunes a todos los dialectos: el genitivo -re y el inesivo -an. En el diccionario de Landuchio (1562) aparece con frecuencia: arean 'de allí', urrutirean 'de lejos', dolençiarean convaleçidu 'convalecer de una dolencia'...
  5. Los sustantivos verbales que son complemento de tipo final con verbos de movimiento se contruyen en el caso inesivo. En el catecismo de Juan Pérez de Betolaza (1596) encontramos el siguiente ejemplo: aric etorrico da juzgaetan hilac eta viciac. Utilizó por tanto juzgaetan en inesivo en lugar del general juzgaetara/juzgatzera, en alativo. Parece ser que la opción a favor del inesivo no fue general en toda la provincia de Álava. Julián García de Albeniz y Juan Bautista Gamiz se sirvieron del alativo, y en la obra de Juan Pérez de Lazarraga encontramos tanto el alativo coom el inesivo. Hoy día el inesivo es la opción única en la mayor parte de Vizcaya y en el sur del valle del Deba, mientras que en el norte de ese valle y en la comarca nororiental vizcaína de Artibai (alrededores de Ondarroa y Markina) se utiliza el alativo.
  6. Son típicamemente occidentales los pronombres indefinidos formados con la conjunción edo 'o' unida a los pronombres interrogativos, que parecen haber surgido a imitación del general edozein 'cualquiera'. En el diccionario de Landuchio (1562) tenemos prácticamente la serie completa: edonolan 'de cualquier modo', edonon 'en cualquier parte', edonondi 'por cualquier parte', edonorean 'de cualquer parte', edonorusc 'hacia cualquier parte', edonox 'en cualquier momento'... Es posible que esos pronombres no fueran generales en toda la provincia de Álava. Al menos Juan Bautista Gamiz, en el extremo oriental de la provincia, se sirvió de los comunes nornay/nornaic 'cualquiera'.
  7. El sufijo adverbial -to parece ser también originario de Álava. Hoy día ya no es productivo y se mantiene tan sólo en unas pocas palabras, principalmetne en Vizcaya. Los ejemplos más conocidos son ederto 'estupendamente', polito 'agradablemente' y txarto 'mal', además de ondo 'bien' y hobeto 'mejor', que sorprendentemente ocupan un área mayor, pues abarcan la totalidad de G. y la comarca navarra de la Burunda. Al menos en algunas zonas de Álava tuvo mayor vitalidad en el pasado. En la obra de Juan Perez de Lazarraga (c. 1564) lo vemos incluso acompañando a palabras procedentes del castellano: cortesdo 'cortesmente', crueldo 'cruelmente'.
  8. La tendencia a añadir una -n al sufijo adverbial -la es otro de los cambios que pueden tener su origen en Álava. En el diccionario de Landuchio (1562) encontramos, por ejemplo, beralan 'indistintamente', bestelan 'diversamente', edonolan 'como quiera', nolan 'cómo', onelan 'así'. Es posible que el fenómeno no fuera general en toda la provincia de Álava, o que en algunos lugares tuviera más vitalidad que en otros. El caso es que Juan Pérez de Betolaza (1596) se sirvió de la -n, pero, sin embargo en la obra de Lazarraga (c. 1564) no se hace uso de ella. Hoy día el empleo de la -n es general en V. y en algunos lugares del valle del Deba, pero hemos de señalar que esporádicamente también se usa en otras áreas de Vasconia. Por ejemplo en Zuberoa, en el extremo oriental, es frecuente la variante bestelan 'sino', y es también habitual añadir esa -n en el morfema del comitativo -kilan (lagünakilan 'con el amigo'), así como en le préstamo sekülan 'nunca' (del latín saeculum 'siglo').
  9. El empleo de la raíz eutsi en los verbos del tipo absolutivo-dativo-ergativo está documentado en los testimonios del extremo oriental de Álava. Así en los versos de Gamiz (s. XVIII) encontramos esan dust 'me lo ha dicho', eraman duztazu 'me lo has llevado', eguingo duzco 'nos lo hará'. De todos modos, en esa zona oriental coexistían la raíz occidental eutsi y la central -i-, tal y como puede verse en los escritos de Lazarraga, García de Albeniz, Martín Iturbe y del propio Gamiz.Es probable que3 lo que sucedía también en el valle del Deba, según se observa en las Endechas de doña Milia de Lastur, recogida por Esteba Garibai en el siglo XVI, y que al parecer fueron compuestas en el siglo anterior. Con posterioridad la raiz eutsi se ha convertido en la opción única en V y la mayor parte del valle del Deba, al igual que oo era en el catecismo del alavés Pérez de Betolaza (1596).
  10. En los verbos de tipo absolutivo-dativo se ha producido una evolución fonética peculiar en el dialeco occidental, donde tenemos j-, en lugar del común z-. Así en la obra de Lazarraga (c. 1564) encontramos jat 'me es' (común zait), jaçu (c. zaizu), jacu (c. zaigu), nachaçu (c. natzaizu), jacan (c.zitzaion). En los testimonios del euskera alavés no hemos hallado flexiones propias del tratamiento familiar, pero en la comarca navarra de la Burunda, limítrofe con Álava, se emplean actualmente verbos cuyo morfema del absolutivo es el occidental j-: jituet (común ditiat), jeat (c. zioat),jukat (zaukat), jakiai (c.zakitek), jok (c. zagok), jeilek (c. zabilek). Es de suponer que esa especial evolución fonética se extendió a Vizcahya, valle del Deba y la Burunda partiendo desde Álava.
  11. El dialecto occidental se ha especializado para formar el plural de los verbos una única posibilidad, -z, que añade al final de las flexiones verbales. Se observa ya en testimonios alaveses. En Lazarraga (c. 1564) encontramos varios ejemplos: çaoz (común zaude), daoz (c. daude), pero el más característico es çaitudaz (c. zaitut), forma pleonástica, donde además del morfema general -it- tenemos el occidental -z. Otro ejemplo similar de Pérez de Betolaza (1596): dituz (c. ditu). Es también digna de menciónla forma verbal digus (c. dizkigu) en la poesía de Martín Portal (1610).
  12. Señala Blanca Urgell (2006:933) el sufijo del sustantivo verbal -etan (> -itan) puede tener su origen en Álava. En Landuchio (1562) se emplea con los verbos acabados en -adu, -atu, -idu y -e: confiaytan (común konfiatzen), escaytan (c. eskatzen), desfavoreçietan (c. desfaborezitzen), gordaytan (c. gordetzen). Ese sufijo se emplea en la actualidad en la mayor parte de Vizcaya y en la zona meridional del valle del Deba. De todos modos, en el dialecto occidental existen otras opciones para constuir el sustantivo verbal y es probable que, al menos las dos siguientes, procedan también de Álava. Por una parte -ketan, variante dle anterior -etan, usado por lo general con verbos demás de dos sílabas acabados en -tu: aguinquetan (c. agintzen). Y otra -zaiten, usado con los verbos de dos sílabas acabados en -tu: arçayten (c. hartzen). Ambos ejemplos aparecen en el vocabulario de Landuchio (1562). El primero de los sufijos (-ketan) se emplea en el área meridional de la cuenca del Deba, limítrofe con Álava: Oñati, Aramaio y valle de Léniz. En cuanto a -zaiten, no se encuentra ya con vida en el euskera actua, pero era conocido en algunas zonas de Vizcaya, como en los alrededores de Bilbao. En la obra de Rafael de Mikoleta (1653) encontramos galsyaten o sarsayten.
  13. Es posible que el sufijo -terren (-tearren, en la actualidad) usado en la oraciones causales y finales haya podido haber surgido en Álava. Se trata de la unión de dos morfemas generales del euskera: -te, propio del sustantivo verbal (ikuste) y arren, de las oraciones concesivas (ikusi arren). Lazarraga (Silveroren jentilezac ecusterren).
Hechos relativos a à Zuazo2010 — Búsqueda de páginas similares con +.Ver como RDF
Creator Koldo Zuazo Zelaieta  +
Herramientas personales