ViñaspreUribarrena2005

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EL MARCO GEOGRÁFICO Y POBLACIONAL

Sáseta es uno de los cuarenta y siete pueblos que forman el municipio del Condado de Treviño, dependiente en lo administrativo de la provincia de Burgos, pero enclavado dentro de Álava. Se sitúa en el extremo nororiental del condado, a 704 metros de altitud, en una ladera que desciende hasta el cauce del río Ayuda. De una parte, limita con las jurisdicciones de Aguillo, Marauri y Pariza, pueblos pertenecientes al Condado de Treviño; de otra parte, linda con Okina, Arluzea, Marquínez y Urarte n1, localidades del municipio de Bernedo n2. Sáseta dista diecinueve kilómetros del pueblo de Treviño, cabecera del condado del mismo nombre. En el año 1025, Sagassaheta figura entre las poblaciones de Álava que pagaban cierto impuesto consistente en una reja de hierro al monasterio de San Millán de la Cogolla (Ubieto, 1976: 178). Cabe pensar, por tanto, que en aquel momento el número de casas no era superior a diez (Caro Baroja, 1983:[1] 121).

El presente trabajo verá la luz en esta revista en dos artículos. Hacemos constar nuestro agra- decimiento a Mikel Gorrotxategi, Henrike Knörr, Elena Martínez de Madina y Patxi Salaberri por sus observaciones a la primera redacción de este trabajo.

n1 Las entidades de población de la Comunidad Autónoma Vasca son citadas según la denominación oficial vigente. Véase EUDEL & Real Academia de la Lengua Vasca & Gobierno Vasco (2001), Entidades de Población de la Comunidad Autónoma Vasca, Bilbao.

n2 Según la respuesta al catastro del Marqués de la Ensenada (1753): todos los terminos de la xurisdizion de este pueblo ocupan de leuante a poniente la distanzia de media legua y lo mismo de el norte al sur, y en zircumferenzia dos leguas. Confronta por zierzo xurisdizion de la villa de Oquina, por solano la de Marquinez por abrego la de Urarte y Pariza y por regañon la de el lugar de Marauri.

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En 1415, en el pleito entre el obispo de Calahorra-La Calzada y los clérigos y curas de las iglesias de las aldeas del Condado de Treviño, únicamente cuenta con cuatro moradores o familias (Ruiz de Loizaga, 1997: 109), es decir, en torno a veinte habitantes (Carande, 1977: 22-24)3. En la primera mitad del XVI se constata un notable incremento de la población, que es general a todos los territorios vascos. Así, en un censo de 1518 Sáseta tiene veintiséis vecinos y, poco después, en 1533, el número se eleva a cuarenta y cuatro n4. Posteriormente, en 1551, en el Libro de Visita del licenciado Martín Gil la población es de treinta vecinos, es decir, unos ciento cincuenta habitantes (Díaz Bodegas, 1998: 299). La epidemia de peste que penetró en Álava en 1564, procedente del valle del Ebro, parece que no tuvo grandes consecuencias en Sáseta, al menos si hay que considerar fiable el censo de 1593 conservado en el Archivo Histórico del Condado de Treviño, ya que registra cuarenta y tres vecinos n5. Una vez más, en 1598, la peste bubónica llegó a Vitoria desde los puertos del Cantábrico, y para 1599 se había difundido por casi toda Álava y la actual provincia de La Rioja. A esta calamidad, como es habitual, se sumó el hambre, debido a las malas cosechas de los años 1598, 1599 y 1600 (García de Cortázar & Montero, 1986: 30-31). Las consecuencias demográficas se dejaron notar: en 1621 la población de Sáseta se había reducido a ochenta y ocho habitantes n6 y, más tarde, en 1663, según el testimonio del visitador eclesiástico José de Trocóniz, contaba con trece vecinos, es de- cir, en torno a sesenta y cinco habitantes n7. En 1670 Sáseta adquirió, junto a la localidad de Pariza, el real privilegio de exención de jurisdicción de la villa de Treviño, tras el pago de “ocho mil y quinientos (maravedís) cada vezino”. Según reza dicho real privilegio, “consta y pareze que el dho lugar de Saseta tiene veinte y zinco casas abitables y que solas las diez y siete estan ocupadas y las ha- bitan sus vezinos estan vazias” (Porres, 2003) n8. El conjunto de la población ascendía a setenta y tres personas n9. En 1695, en dos cartas relativas a las alcabalas, se da fe de que la villa tiene quince vecinos, es decir, aproximadamen- te setenta y cinco habitantes n10.

n3 La práctica imperante en los estudios históricos es considerar la cifra media de cinco almas por vecino, aunque esta equivalencia no esté exenta de dudas.

n4 Ambos censos están en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, Protocolos y Padrones, Caja 0092. Debemos su conocimiento al profesor José Ramón Díaz de Durana, por mediación de Henrike Knörr y Elena Martínez de Madina.

n5 Padrón para el repartimiento de los costes comunes y salario del médico (AHC, signatura 3.589).

n6 Relación de todas las ciudades, villas y lugares de la prouincia de Alaua y sus hermandades, personas y ganados y acopiamientos precisos y voluntarios y cantidades que an pedido y las que se les an consignado y quales quedan executibas y cuales a elección del Consejo y acopiamientos hechos en tiempo de los pereiras pa- ra la contaduría media de la sal (1621), Archivo General de Simancas, Dirección General del Tesoro, Inventario 24, leg. 1168.

n7 Archivo Histórico de la Diócesis de Vitoria, (1663), Libro de Fábrica 3, f. 2: “otro si mando que los 13 v(ecino)s de este dicho lugar no hagan sus junttas conzejiles en la dicha yglesia ni en sus porticos ni zementerio, pena de excomunion”.

n8 Como explica esta autora, el status de villazgo implica la elevación a jurisdicción independiente, “con derecho a nombrar sus propias justicias, administrar sus bienes, tener y acotar un término municipal propio, encabezar y repartir los impuestos y salir, en fin, de un estado de absoluta tutela para gozar de am- plia autonomía municipal”.

n9 Real Prebilejio de esencion de la villa de Saseta y autos de posesion y deslinde de términos y mojoneras (1670), Archivo Histórico de Sáseta, leg. 1.18.

n10 Archivo Histórico Provincial de Álava, (1695), escribano Esteban Ibáñez, leg. 11294, f. 57: “con- fesamos ser ttodos los que al pressente ai en ella”.

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Llegado el siglo XVIII, en el catastro del Marqués de la Ensenada (1753), los vecinos aseguran, bajo juramento, “… que con inclusion de una viuda y quatro hixos casados en casa de sus padres se compone estta villa de diez vezinos. Asimismo, dixeron que hai en ella unicamente treze casas, las ocho hauitables y las zinco arruinadas”. Del estudio de censos como el de Floridablanca (1768) o el de Policía (1826), entre otros, se concluye que la población del Conda- do de Treviño creció a lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII, especial- mente entre 1753 y 1768, hasta la crisis agrícola de finales de este mismo si- glo. Entre 1787 y 1826 el condado perdió 790 habitantes y, si son ciertas las cifras aportadas por Pascual Madoz, entre 1826 y 1846 se volverán a perder 499 habitantes (Ojeda, 1985). Sin duda, en una comunidad rural cuyas úni- cas actividades económicas eran la agricultura y la ganadería11, la demografía estaba estrechamente vinculada a las vicisitudes agrícolas. A buen seguro, la guerra de independencia y la primera carlista (1833-1839) afectaron negati- vamente a la economía rural y, en consecuencia, al crecimiento demográfico. En la documentación del Archivo Histórico de Sáseta hay numerosos reque- rimientos y vales impagados para el abastecimiento de tropas. Su coste jamás fue reintegrado a la comunidad y supuso una importante sangría en la eco- nomía campesina. El lenguaje coercitivo que los mandos militares utilizan frecuentemente en dichos requerimientos de avituallamiento es prueba ine- quívoca de la dificultad de los agricultores para suministrar las raciones exi- gidas12. Sáseta todavía mantenía ayuntamiento propio en 1843, con una pobla- ción reducida a veinticinco habitantes (Martínez Díez, 1983). La Ley Muni- cipal de 24 de enero de 1845 ordenó la supresión de todos los ayuntamientos de menos de treinta vecinos, disponiendo que se agregarán a otros o formarán reuniéndose entre sí, nuevos ayuntamientos. Sin embargo, en 1849 todavía consta en Sáseta la existencia de edificio consistorial: Tiene 8 casas con la de ayuntamiento, la cual sirve tambien de cárcel (Madoz, 1849). Finalmente, la vi- lla quedó incorporada al ayuntamiento del Condado de Treviño en una fe- cha que desconocemos, pero anterior en todo caso a 1858, ya que en el pri- mer Nomenclátor de los pueblos de España publicado en dicho año, no consta ya con ayuntamiento propio. En aquel momento Sáseta tenía una población de setenta y cinco habitantes. En el siglo XX, a principios de la década de los sesenta, el fenómeno de la emigración también afectó a Sáseta, coincidiendo en el tiempo con la cons- trucción de la carretera de acceso que partía desde la localidad de Urarte, a poco menos de tres kilómetros. El éxodo demográfico convergió mayorita- riamente en la capital alavesa y fue de tal magnitud que, a finales de la década de los setenta, la población se redujo a un único empadronado. A día de hoy, en cambio, el padrón registra catorce personas.

n11 Según el Patrón de la Subdelegación de Policía (1826), existente en el Archivo Histórico de Mi- randa de Ebro, l, 48 y 49, las profesiones de los vecinos de Sáseta eran siete labradores, un pastor, dos sirvientas y un párroco. 12 “El pueblo de Sáseta (...) en el día de mañana presentará el completo hasta las 140 del pedido de ca- da especie, con las seis de cebada, pena de perder lo entregado, y exigir el duplo por la inovediencia” (1835). “Para el dia catorce del corriente pondra V. a mi disposicion en esta Villa ciento cinquenta raciones de car- ne en vivo, vajo de su responsabilidad” (1835). “...con las raciones que se expresan al margen bajo toda res- ponsabilidad pues de lo contrario paso con gente armada” (1835). “Si mañana para las diez de la mañana, no presenta V. en esta Factoria las raciones que le tengo pedidas ya dos veces, inmediatamente pasa una Co- misión militar a exigir el doble principiando por su Junta de v. y con orden de traer a v. arrestado y no se mobera hasta que se presente el recibo firmado por mi de haber hecho la entrega” (1839).

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HISTORIA Y LENGUA

En otra ocasión ya hemos escrito acerca de la pervivencia de la lengua vasca en el enclave de Treviño, sin que la romanización, al igual que en las tierras altas y medias de Vasconia, haya supuesto paréntesis alguno en la continuidad lingüística (Uribarrena & González de Viñaspre, 2003). Tampoco ha sido tierra de reconquista ni de repoblación. Por ello, la toponimia mayor del enclave de Treviño es mayoritariamente de formación vasca, al menos desde los primeros testimonios documentales de la Baja Edad Media. En la toponimia menor también son preponderantes los nombres de lugar creados en lengua vasca. A día de hoy, aún son mayoritarios en el área central y oriental del enclave (González de Viñaspre, 1999: 26-27). En una colectividad ágrafa en una lengua como la vasca, que ha estado secularmente marginada del ámbito administrativo, sin reconocimiento oficial, y cuyo uso desapareció en la segunda mitad del siglo XVIII, la toponimia es el único testimonio para el estudio de dicha lengua. A través de este caudal documental se pueden conocer relevantes características léxicas de la variedad eusquérica de la zona. Julio Caro Baroja (1945: 16) considera que a comienzos del siglo XVI los límites meridionales de la lengua vasca en Álava iban desde el sur de Estella (Zufía) “hacia el Condado de Treviño y que, cogiendo gran parte de sus pueblos, tuviera como baluartes la sonsierra de Navarra y la sierra de Cantabria al sur”. Asimismo, el enclave de Treviño figura dentro de los límites del euskera para el siglo XVI en el mapa realizado en 1953 por Odón de Apraiz con el título El vascuence en Álava (su retroceso desde el siglo XIII a 1950). El historiador Joaquín José de Landázuri (1730-1805) determinó las dos causas principales de la pérdida de la lengua vasca: “La primera, el haber entrado por Curas párrocos en los pueblos de Álava personas que ignoraban este idioma, ó que no hacían aprecio y caso de usar de él (...) La segunda causa que puede señalarse de la corrupción del bascuence en Álava es el trato indispensable y freqüente [sic] con los Castellanos confinantes con ella” (1798: 119-121). Sin embargo, aunque esta segunda causa ha sido secular en Álava, dada su situación fronteriza con Castilla, por sí sola no ha motivado un claro retroceso en los siglos precedentes. Existe otra causa, no mencionada por Landázuri, que tuvo efectos demoledores, primero en Álava y, poco después, en Navarra. Se trata de la decidida política de uniformización lingüística llevada a cabo durante el reinado de Carlos III (1759-1788) y que se sustanció, entre otras medidas, en la real cédula de 1768 que ordenaba que “la enseñanza de primeras Letras..., se haga en lengua castellana generalmente, donde quiera que no se practique”, todo ello con el propósito declarado de “extender el idioma general de la nación para su mayor armonía y enlace”. Sorprende, por tanto, que Alfredo Floristán (2004: 47) niegue esta declarada política uniformizadora y reduzca la responsabilidad a los progenitores cuando afirma que “la castellanización de los niños en las escuelas, utilizando los recursos habituales que incluía el de la fuerza, no la imponía el rey, que no contrataba a los maestros, sino los pueblos.

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Eran los propios padres y familiares, que los pagaban y daban autoridad y fijaban los objetivos, los que querían que sus hijos aprendieran a contar, leer y escribir para salir de casa; y querían que lo hicieran en castellano…”. Como escribe Henrique Monteagudo (1999: 247-250), en los primeros años del reinado de Carlos III se realizó la incipiente formulación de una política de estado rela- tiva a la educación, en la cual la lengua juega un papel relevante. Así, la real providencia de Carlos III de 1771 impone como únicos libros de lectura au- torizados en la escuela unos determinados textos en castellano: “mando, que en las escuelas se enseñe, además del pequeño y fundamental catecismo que seña- le el Ordinario de la diócesis, por el “Compendio histórico de la Religión” de Pin- tón, el “Catecismo histórico” de Fleuri, y algún compendio de historia de la Na- ción que señalen respectivamente los Corregidores de las cabezas de partido…” Precisamente estos corregidores, que ejercían en su territorio la jurisdicción del rey, recibieron instrucciones precisas en la denominada Instrucción de Co- rregidores de 1788, de manera que, como afirma Jesús de Benito (1994: 25), se daba a la escuela una clara finalidad política: “será uno de los principales en- cargos de los Corregidores y Justicias el cuidar de que los maestros de Primeras le- tras cumplan exactamente con su ministerio, no solo en cuanto a enseñar con cui- dado y esmero las Primeras letras a los niños, sino también y más principalmen- te en formarles en las costumbres, inspirándoles con su doctrina y ejemplo buenas máximas morales y políticas”. Cabe concluir, por tanto, que las disposiciones legales restrictivas y el gran celo de muchos maestros en la utilización de métodos coercitivos a fin de impedir el uso de la lengua vasca, junto al arrinconamiento de esta lengua en las funciones religiosas, además del ya mencionado contacto frecuente con la población castellanoparlante, fueron las principales razones que interac- tuaron provocando en los vascoparlantes el abandono de la propia lengua. Prueba de esto es que, según Landázuri, la pérdida de la lengua vasca se pro- duce bruscamente, en una única generación: “... se va extinguiendo el bas- cuence, pues los viejos hablan este idioma y sus hijos no lo entienden, ó saben de él algo más que nada”. En 1753, año en que se redacta el catastro del Marqués de la Ensenada, no consta en Sáseta gasto alguno para el maestro de prime- ras letras. De hecho, dentro del enclave tan sólo contaban con este oficio las poblaciones de La Puebla de Arganzón y de Treviño. Además, en esta última localidad había un preceptor de gramática, al igual que en Bajauri y Villanueva de Tobera (Labrador, 1988: 163). Sin embargo, en Sáseta hallamos, además de la contribución a los salarios de “medico ziruxano boticario” de Treviño, el gasto por “limpiar en el monte y conponer la choja para guardar el ganado de noche” y el pago de una fanega de trigo al conjurador de tempestades “por ttocar las campanas quando ai nublados”. Por ello, cabe concluir que para aquel año todavía no había maestro de primeras letras en Sáseta. Ciertamente, este dato no es concluyente por sí solo, pero es coherente con la hipótesis de que la quiebra en la transmisión de la lengua vasca será posterior. Un cuaderno titulado Pueblos de Álava por vicarías, repartidos sus vecinos en cinco clases, que fue publicado por José Miguel de Barandiarán (1926: 464- 467), aporta relevante información para conocer la cronología del retroceso de la lengua vasca en Álava. Es desconocido el año de su redacción, pero Barandiarán opina que debe de ser posterior a 1787. Recientemente, Ángel Ibisate (2001: 783-803) ha concluido que debe de ser posterior a mayo de 1803.

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Esta datación afianza, según nuestro criterio, la teoría de que la pérdida de la lengua vasca en la mayor parte de la vertiente sur de los Montes de Vitoria se produjo en las últimas décadas del siglo XVIII. Además, el número de topónimos en lengua vasca de los pueblos de la Llanada Alavesa colindantes con el enclave de Treviño y su grado de deformación –consecuencia de haber perdido los usuarios la lengua en que fueron creados– son similares a los de los topónimos actuales de la zona centro-oriental del enclave de Treviño. Por tanto, esto no invita a concluir cronologías diferentes para el retroceso de la lengua vasca. Además, según la encuesta lingüística que ordenó realizar el Departamento de Estadística de Francia en 1807, La Puebla de Arganzón aparece como vértice del área vascófona (Oyharçabal, 1992: 349-366). Por todo lo expuesto, y a falta de otros testimonios documentales que puedan encontrarse en el futuro, creemos que la pérdida de la lengua vasca se produjo a la par en el tiempo, y por las mismas causas, en ambas vertientes de los Montes de Vitoria.

FUENTES DOCUMENTALES

Hemos recopilado los topónimos presentes en la documentación histórica de Sáseta, tanto los formados en lengua vasca como los creados en lengua castellana. La mayoría son documentos inéditos, pertenecientes al fondo documental del archivo concejil de Sáseta, localidad que tuvo, como hemos dicho, ayuntamiento propio desde 1670 hasta mediados del siglo XIX. Previamente hemos inventariado dicho fondo, que se hallaba en precarias condi- ciones por el estado de deterioro del arca de tres llaves en que se guardaba. A día de hoy está depositado en el Archivo Histórico del Ayuntamiento del Condado de Treviño. Los documentos del archivo concejil de Sáseta abarcan desde principios del siglo XVIII –si bien algunos son copia de documentos del XVII– hasta las primeras décadas del XX. Asimismo, hemos inventariado los documentos de un archivo familiar de la localidad que abarca desde 1711 hasta 1923. Posteriormente, hemos recogido los topónimos que contiene. Además, hemos utilizado el Libro de Fábrica de Sáseta, así como los Libros de Capellanías, todos ellos conservados en el Archivo Histórico de la Dióce- sis de Vitoria. También hemos consultado algunos documentos conservados en el Archivo Histórico del Ayuntamiento del Condado de Treviño y en el Archivo Histórico Provincial de Álava. Otra fuente documental que nos ha sido muy provechosa son las respuestas particulares al catastro del Marqués de la Ensenada (1753) que se encuentran en el Archivo de la Diputación de Burgos. También hemos contado con un documento cartográfico de 1818 re- lativo a Sáseta que se conserva en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid n13. En dicho mapa se localizan cuarenta y cuatro topónimos. De otra parte, hemos incorporado al presente estudio los testimonios do- cumentales que Gerardo López de Guereñu (1989) reunió sobre Sáseta, úni- camente en los pocos casos en que no hemos dado con los documentos ori- ginales que él consultó. Hemos comprobado que la mayor parte de ellos los obtuvo en el Archivo Histórico de la Diócesis de Vitoria.

n13 Escribanía Lapuerta, Pleitos olvidados, C.2155/1, L751. Colección “Planos y dibujos” nº 644.

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Estos materiales ya fueron publicados en el Anuario de Eusko Folklore, entre 1956 y 1983, por lo que, para indicar que el testimonio era actual en el momento de su recogida, hemos utilizado la datación de 1956. Otro acopio documental fundamental es la labor de campo de José Antonio González Salazar, publicada por la Di- putación Foral de Álava en 1985 con el título Cuadernos de Toponimia. Topo- nimia menor de Treviño. Finalmente, nos hemos valido de los datos de la la- bor de campo realizada en mayo de 1992 por Roberto González de Viñaspre, coautor del presente trabajo, dentro del estudio Elaboración de la toponimia para la cartografía a escala 1:5000 de Álava y Gipuzkoa, que le fue encomen- dado al Instituto DEIKER de la Universidad de Deusto por la Secretaría Ge- neral de Política Lingüística del Gobierno Vasco y las diputaciones forales de Álava y Gipuzkoa14. Igualmente, expresamos nuestro agradecimiento a Elena Martínez de Madina y a Zuriñe Rescalvo, investigadoras de la Real Academia de la Len- gua Vasca, que generosamente han puesto a nuestra disposición la colección de topónimos de Sáseta, algunos de finales del XVI, que ellas mismas han re- cogido en el Archivo Histórico Provincial de Álava y en el de Burgos. Queda pendiente para empresas investigadoras mejor dotadas de medios que la nuestra el acceso a los Protocolos Notariales del Archivo Provincial de Burgos, así como la consulta pormenorizada de los extensos fondos del Ar- chivo de Simancas y de la Real Chancillería de Valladolid. No obstante, es el Archivo Histórico de la Diócesis de Calahorra el que está llamado a dar mu- cha luz, no solamente sobre la diacronía de la lengua vasca en el enclave de Treviño, sino también sobre la historia sociolingüística de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa. El caudal de testimonios documentales al que hemos accedido nos per- mite crear una relación de 290 topónimos ordenados alfabéticamente y un volumen de 1.521 testimonios relacionados cronológicamente. Aunque es mayor el número de testimonios al que hemos accedido, hemos optado por presentar únicamente uno para un mismo año, salvo que se traten de varian- tes morfológicas o, incluso, ortográficas. En definitiva, el periodo de estudio abarcado muestra la evolución de la toponimia de Sáseta, desde el tiempo de plena vigencia y uso de la lengua vasca hasta la pérdida de la misma a finales del siglo XVIII. Posteriormente, se observa la paulatina deformación de los términos vascos durante los siglos XIX y XX y, paralelamente, la creación de nuevos topónimos en lengua castellana.

n14 Agradecemos a la Dirección de Fomento del Euskera, adscrita a la Consejería de Cultura del Gobierno Vasco, que nos haya permitido el uso de este corpus documental.

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ABREVIATURAS AchV Archivo de la Chancillería de Valladolid ADB Archivo de la Diputación de Burgos ADC Archivo Diocesano de Calahorra AF Archivo Familiar AHDV Archivo Histórico de la Diócesis de Vitoria AHCon Archivo Histórico de Condado de Treviño AHMar Archivo Histórico de Marauri AHSas Archivo Histórico de Sáseta AHPar Archivo Histórico de Pariza AHPA Archivo Histórico Provincial de Álava ALC Anselmo López del Castillo, escribano ALM Antonio López de Mezquía, escribano ALSR Agustín López de San Román, escribano. AUM Antonio de Urrea y Maurel, oficial de la única contribución. AU Andrés de Urbina, escribano AV Apellidos vascos (Michelena 1953). BG Bernabé Gobeo CDMR Colección Diplomática Medieval de la Rioja (Rodríguez 1979). CDZ Cristóbal Domingo de Zaldos, escribano de Vitoria. CMEO Catastro del Marqués de la Ensenada. Libro oficial. CMEB Catastro del Marqués de la Ensenada. Libro borrador. CT15 Cuadernos de toponimia (González Salazar 1985) DA Diego Alegría DAr Daniel Argote, secretario de Sáseta. DDA Domingo Díaz de Arcaya, escribano. DFA Diputación Foral de Álava. DMDV Documentación Medieval de la Diócesis de Vitoria (Ruiz de Loizaga 1997). DU Dionisio Urarte. EI Esteban Ibáñez, escribano. f. folio fbr. fábrica FC Francisco Cabezas, escribano. FE Fidencio Estramiana, maestro de Sáseta. FG Francisco de Garín, escribano. FS Francisco Sáenz, contador. FQ Juan Antonio Fernández de Quincoces, escribano y notario apostólico. GA Gabriel Aragón, escribano GB Gerónimo Berroci, cura. GG Gregorio Guillerna, escribano. GV Gregorio Vallejo, escribano de Bernedo. HLM Hilario López de Mezquía, escribano JLC Juan López de la Cámara

n15 En esta obra se reúnen 84 topónimos recogidos oralmente en Sáseta en la década de los ochen- ta y situados cartográficamente (pp. 34 y 35).


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JAM Juan Antonio Maturana, escribano. Jar Jorge Aramburu, escribano JARO Juan Antonio Ruiz de Ozilla, oficial de la única contribución. JF Juan Fernández, escribano de Bernedo. JFC Juan Fernández de Cucho, escribano. JJCM Juan José Cebrián de Mazas, escribano JJZ Jose Julián Zumárraga, escribano. JA José Aguirre, escribano. JO José de Ochate, escribano de Marquínez. JTM Juan Tomás Martínez. JU Juan Ugarte. JZ José de Zumárraga, escribano leg. legajo LEN Lengua MA Manuel de Abecia, escribano. MASG M. Antonio Salazar de Gurendes, escribano. MG Martín Gil, licenciado MU Mariano Ugarte MS Miguel Sarralde, escribano. MSH Miguel Sainz Hortiz, licenciado. OA José Ochate de Arlucea, escribano. OBS. Observaciones OR Felipe Ochoa de Retana, escribano. Orig. Original PA Pedro Albistur, escribano. PAM Pedro Antonio Mendivil PE Pedro de (E)lorza, abad de Sáseta. PRSJG Pedro Ruiz de San Juan Garibay. RG Ramón Gracia RSM Reja de San Millán de la Cogolla (Ubieto 1976). SLM Santigo López de Mezquía, escribano. SG Félix Salazar de Gurendes, escribano. s/f sin foliar sin sin firma SR Segundo Ramírez, cura de Samiano. SS Salvador de Salcedo. TA Toponimia alavesa (López de Guereñu 1989). TC Tomás de Carranza, escribano. TrC Trabajo de Campo16 Tras. Traslado v Vuelto Vec. Vecinos Vol. Volumen ZDA Zenón Díaz de Arcaya, escribano


n16 Realizado en mayo de 1992 por Roberto González de Viñaspre, coautor del presente trabajo, dentro del estudio Elaboración de la toponimia para la cartografía a escala 1:5000 de Álava y Gipuzkoa, que le fue encomendado al Instituto DEIKER de la Universidad de Deusto por la Secretaría General de Política Lingüística del Gobierno Vasco y las diputaciones forales de Álava y Gipuzkoa.

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RELACIÓN DE TOPÓNIMOS

1. SASETA:

DOC. Sagassaheta (1025, RSM). Sagasseta (1257, CDMR). Sasaeta (1415, DMDV). Saseta (1415, DMDV). Sáseta (1551, MG) Saseta (1595, ADC Capellanías, leg. 2194, s/f).

LEN. Mitxelena (1971) deriva este nombre de sahats, sagats ‘sauce’, más los sufijos -tza(a) y -eta, con el significado de ‘Salcedo’ n17. No obstante, tanto el nombre del pueblo treviñés de Saratsu, como el término Sarastuia (Urar- te), cercano al límite jurisdiccional con Sáseta, revelan que la voz eusquérica utilizada en la zona para designar el sauce ha sido sarats, y no sagats. Por tanto, parece más probable que el nombre de esta población derive de sagar, en su acepción de ‘manzano’ (Malus domestica). Hay que resaltar la acentuación esdrújula de este nombre, característica común a un buen número de topónimos mayores de Álava que, como ya apuntó Mitxelena (1982: 303), “no parece se puedan comprender sino por la mediación de una lengua no románica”, en referencia a la lengua vasca.

OBS. En Navarra existe el concejo de Sagaseta en el valle de Egüés, merindad de Sangüesa.


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5. ADABANA:

DOC. Adabana (1579, AHPA p. 4936, f. 271/ DA): una pieça en termino de adabana al rio y camino a Oquina. Adabana (1679, AHSas. leg. 1.10, f. 3v/GV): vna pieza en la puente que va al termino de Adabana. Adauana (1728, AHPA p. 794, f. 260v/PAM): una heredad en termino Adauana. Ada- vana (1753, ADB nº 1947 f. 13/AUM): otra en Adavana. Aravana (1829, AHSas. leg. 2.5, f. 2/ALC): en el termino de Aravana. Adavana (1895, AH- Sas. leg. 2.19, f. 1/FS): Adavana. Una huerta en este pago... oeste rio. Adavana (1923, AF leg. 4 nº 20, f.1v/Vec.): otra en Adavana. Ladabana (1985, CT). La adabana (1992, TrC).

LEN. De etimología oscura. La epéntesis del artículo femenino castellano es posterior, al menos, a 1923. Parece contener la terminación latina -ana, frecuente en toponimia para indicar fundos o villas romanas de época bajoimperial, que fueron la base del poblamiento altomedieval e iban unidas a explotaciones agrarias. Este sufijo suele estar precedido del nombre del propietario del fundo. En este caso pudiera ser Adamus, que habría dado *Ada- mana, forma no documentada, anterior al actual Adabana. El nombre Ada- mus ha dado el patronímico Adamez en Castilla (1206) (Díez Melcón, 1957) y en área históricamente vascófona, además de éste, se documentan las variantes Adameiz (1350) y Adamiz (1366) (Salaberri, 2003). Se trataría de un nombre de la tradición bíblica, del hebreo âdhâm ‘hombre’ y, por tanto, vinculado a la cristianización de esta zona. Es conocido que ya en época imperial se fue modificando la tradicional distinción entre los tria nomina de la antroponomia latina. Así, la importancia del nomen decae desde el siglo III y a partir de los siglos III y IV se acentúa la tendencia a usar, incluso en los documentos oficiales, un nomen singulare que a menudo contiene alusiones de matiz metafórico o metonímico (Dolç, 1960). Julio Caro Baroja (1982: 55-61) destaca este aluvión de nombres nuevos: “en un texto de Damiano Marcelino, un historiador del s. IV, se dice una cosa que es muy importante y es que en aquel siglo hubo en el Imperio Romano una ola de nombres nuevos. Es decir, una moda de hacer nombres nuevos que resultan raros al oído clásico de hombres que están acostumbrados a los nombres antiguos”. Otro factor que invita a pensar en un origen latino es que, junto a la parte más alta de este término, transcurre el camino a Okina que, a juicio de Micaela Portilla (1968), tal vez ya era utilizado en época romana. Esta autora apoya su parecer en la descripción que hizo Francisco Coello (1875) al refe- rirse al antiguo camino de Armentia a Estella: “cruzando luego los Montes de Vitoria y pasando cerca de Oquina … entra en el Condado de Treviño y toca en Sáseta …, y saliendo de él pasa por Arlucea”.


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7. AGINAKORREKEA (LA FUENTE DE):

DOC. La fuente de Aguina Correquia (1670, AHSas. leg. 1.18, f. 18v/Tras. de 1688/FC): se llego al sitio llamado la fuente de Aguina Correquia teniente a Yzalarrieta por mano yzquierda al monte. La fuente de Aguinacorrequia (1670, AHSas. leg. 1.17, f. 16v/Tras. de 1765/FQ): se llegó al sitio llamado la fuente de Aguinacorrequia theniente a Yzalarrieta por mano yzquierda al monte. Sagarracorrequia (1753, ADB nº 1947 f. 57/AUM): otra en Sagarracorrequia. La fuente de Aguinalorrequia (1780, AHSas. leg. 1.15, f. 4/SG): a dar a la fuente de Aguinalorrequia tenientte a Yzalarrettia que hahora llaman Calurrietta por mano yzquierda azia el montte.

LEN. Es el mismo topónimo que se documenta en la jurisdicción de Marauri como Aguinalorrequia (1788) y que en un trabajo anterior (Uribarrena & González de Viñaspre, 2003) habíamos interpretado, erróneamente, como un compuesto de alor ‘pieza, campo cultivado’. Esta voz –infrecuente en toponimia– es exclusiva de la Vasconia ultrapirenaica y de Navarra. Ahora disponemos de dos testimonios más antiguos, con la forma Aginacorrequia. Acaso se expliquen a partir de hagin ‘tejo’ (Taxus baccata), con el sufijo abundancial -aga, desinencia de genitivo -ko, y erreka ‘arroyo’, con marca de artículo: (*Agina(g)akoerrekea > Aginakorrekia). En la voz errekia se constata el paso característico, aunque no exclusivo n18, del euskera occidental (a + a > ea), y posterior disimilación (ea > ia ). El testimonio Sagarracorrequia, de 1753, resulta desconcertante, salvo que haya que considerarlo un topónimo independiente.

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12. AMETZUZEA:

DOC. Amezucia (1791, AHSas. leg. 3.5, f. sin/Vec.): se concluio de sortiar el terreno de Amezucia. Mezucea (1819, AHSas. leg. 2.2, f. 12/Vec.): en Mezucea. Amezucea (1831, AHSas. leg. 1.13, f. 1/OR): vna eredad en el termino que llaman Amezucea ... y surca con sierra y regajo. Mazucea (1985, CT). Mazucea (1992, TrC).

LEN. Compuesto de ametz ‘roble negral, rebollo’ (Quercus pyrenaica) y el adjetivo luze ‘largo’, con la marca de artículo. El primer testimonio, de 1791, presenta disimilación -ea > -ia.

13. ANTETXA (PLAZA):

DOC. Antecha (1691, AHPA p. 6070, f. 876/JAM). Anttecha (1713, AH- PA leg. 16695, f. 1/EI): una heredad en ttermino de Anttecha. Antecha (1780, AF leg. 1 nº 13/Vec.): la mitad de la huerta de Antecha. Antecha (1839, AH- Sas. leg. 1.14, f. 16v/Vec.): dos raines vna en el camino de Marquinez y otra en Antecha. Antecha, plaza (1985, CT). Antecha (1992, TrC).

LEN. Se trata en origen del apellido del propietario. En un censo de 1533 n19 figura Juan de Antecha como vecino de Sáseta. Antetxa es una variante de Andetxa, forma en lengua vasca de Antezana de Foronda, localidad del municipio de Vitoria-Gasteiz, que en la Reja de San Millán de la Cogolla (1025) se transcribe como Andiggana. Gerardo López de Guereñu documenta, entre otros, Andechabidea y Antecharabidea, labradío en Lopidana, en 1531 (TA, 38 y 43). Existe el caserío Andetxaga en Llodio.


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17. ARANATXA (LA CUESTA DE):

DOC. Aranacha (1670, AHSas. leg. 1.18, f. 22v/FC): camino real que van de Urarte a Uitoria y se siguio y subio al zerro que llaman de Aranacha. Ara- nacha (1703, AHSas. leg. 2.3, f. 3v/OA): vna heredad en do dizen Aranacha. Arranacha (1753, ADB nº 1947, f. 44/AUM): otra en Arranacha. Renacha (1753, ADB nº 1946, f. 46v/AU): otra do dizen Renacha. Aranacha (1765, AHSas. leg. 1.17, f. 19/FQ): llegose a lo alto de la questa al camino real que ban de Vrarte a Victoria y se siguio y subio al zerro que llaman de Aranacha. Arnacha (1767, AHCon. leg. 2198, f. 18v/Vec.): termino que dizen Arnacha. Ar- nacha (1767, AHPar. leg. 8, f. 10v/Vec.): termino que llaman Arnacha. Arunacha (1839, AHSas. leg. 1.14, f. 4v/Vec.): en Arunacha.

LEN. Compuesto de haran ‘valle’ y atx ‘peña’, variante occidental de haitz, más artículo: ‘la peña del valle’. Los dos testimonios Arnacha (1767) sugieren un primer elemento Arna, despoblado entre Ajarte y Sáseta, pero esta relación es poco probable, ya que aparecen en un apeo de la ermita de San Vicente, muy lejos del término en que se levantó el pueblo de Arna.

OBS. Probablemente la peña a la que se refiere el topónimo está próxima al término de Arana (1579). No obstante, es imposible asegurarlo, ya que en la toponimia actual no se conserva ninguno de estos nombres.

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19. ARESTEGI:

DOC. Arastegui (1703, AHSas. leg. 2.3, f. 3v/OA): una heredad en do di- zen Arastegui.

LEN. Posiblemente se trata de un compuesto de aretx ‘roble’ (Quercus robur), variante occidental de haritz, que en euskera occidental arcaico también tuvo el significado genérico de ‘árbol’, y (t)egi ‘lugar’: ‘robledal’.

20. ARESTUIA:

DOC. Abestuya (1623, AHPA p. 3081, s/f/BG): una pieça en termino abestu- ya. Arestuya (1679, AHSas. leg. 1.10, f. 3/GV): una pieca de tierra blanca tanuien de el dicho concejo en Arestuya termino desta uilla… linderos a el camino real que va de ella a Urarte y a el rio caudal ... Arestuya (1688, AHSas. leg. 1.10, f. 13v/GV): en el termino de Arestuya. Arestuia (1728, AHPA p. 794, f. 260v/PAM): una heredad en termino Arestuia. Arestuya (1753, ADB nº 1947 f. 24/AUM): tengo vna heredad do dizen Arestuya. Aresteya (1753, ADB nº 1947 f. 43/AUM): otra en Ares- teya. Arastuia (1780, AF leg. 1 nº 13, f. 3/Vec.): en arastuia. Arestuya (1822, AH- Sas. leg. 2.16, f. 11/Vec.): Arestuya. Por Poniente con el pueblo de Marquinez por medio dia villa de Vrarte por el norte esta villa de Saseta al poniente la de Pariza. Arastuya (1827, AHDV leg. fbr. 4, f. 113/Vec.): otra en Arastuya.

LEN. Compuesto de aretx ‘roble’ (Quercus robur), variante occidental de haritz. Aretx en euskera occidental arcaico también tuvo el significado genérico de ‘árbol’, y el sufijo colectivo-abundancial -dui, con ensordecimiento tras sibilante sorda, más artículo: ‘el robledal’.


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22. ARMOSTIA:

DOC. Ormoste (1621, AHPA p. 2531, s/f/BG): una pieça en termino or- moste a francisco de azpireta y a la fuente que llaman ormoste. Armostia (1670, AHSas. leg. 2.10, f. 1v/Tras. de 1911/FE): ... que esta en las cabezadas de Ar- mostia pegante a tres encinas. Armostia (1679, AHSas. leg. 1.10, f. 4/GV): una pieza en Armostia. Ormostia (1680, AHSas. leg. 1.12, f. 2v/Vec.): a otro mo- xon que esta en las cabezadas de Ormostia pegante a tres ancinas. Armostia (1688, AHSas. leg. 1.10, f. 15/GV): vna pieca en Armostia. Armostua (1688, AHSas. leg. 1.10, f. 14v/GV): vna pieca en Armostua. Armostia (1698, AHPA leg. 16060, f. 2v/EI): una eredad en armostia. Armostia (1716, AHDV leg. 6, f. sin/PE): una en el Salto de la Agua de una iugada lindera... y camino de Ar- mostia. Armostia (1753, ADB nº 1947 f. 51/AUM): otra en Armostia. Armos- tuia (1753, ADB nº 1947 f. 57/AUM): otra en Armostuia. Armoste (1753, ADB nº 1947 f. 137/AUM): otra en Armoste. Armostia (1887, AHSas. leg. 2.19, f. 7v/FS): Armostia. Otra en este termino… por Norte y Sur peñas del ter- mino... Armostia (1922, AHSas. leg. 3.5, f. sin/Vec.): el lote nº 7 denominado Armostia. Armostia (1985, CT). Armostia (1992, TrC).

LEN. El significado es dudoso. A pesar de testimonios como Armostua y Armostuia, cabe pensar más bien en un étimo *Armo(r)aostea, es decir, a par- tir de (h)armora ‘montón de piedras, túmulo’ y oste ‘parte posterior’, más ar- tículo, con caída de consonante intervocálica y disimilación (ea > ia). La mis- ma formación presentaría el término Armolostea (1760), de Antezana de Fo- ronda (TA), en este caso con paso r > l entre vocales. Dentro del Condado de Treviño, en Arrieta, se encuentra el término La Almora. En la vertiente norte de los montes de Vitoria, en Ullíbarri de los Olleros/Uribarri Nagusia, se documenta el labrantío Armora (1846). También hay Armoraldea (1688) en Elgorriaga, Navarra (Iñigo, 1996: 167).

OBS. Entre las localidades guipuzcoanas de Ataun e Idiazabal existe el dolmen que llaman Urrezuloko armurea. Hasta la fecha no existe constancia de ningún dolmen u otro tipo de resto megalítico en el Condado de Trevi- ño, aunque sí hay abundantes indicios de habitación humana al aire libre y se encuentran catalogados este tipo de restos en zonas colindantes, algunas muy próximas a Sáseta (Vegas, 1985). Por todo ello, resulta especialmente in- teresante que este topónimo pueda referirse a algún megalito o resto funera- rio. Hay que destacar la proximidad geográfica de este término al yacimien- to prehistórico de Mendandia, abrigo natural emplazado en el barranco del río Ayuda, cuyo nivel inferior corresponde al Epipaleolítico antiguo (ca. 8.500-6.800). Este establecimiento tiene continuidad durante el Neolítico, época en cuyas postrimerías (ca. 3.300-2.500 a. C.) comienzan a erigirse construcciones megalíticas con fines de inhumación colectiva (Alday, 1997:141-177) n20.


n20 Del mismo autor, en prensa, El campamento prehistórico de Mendandia: ocupaciones mesolíticas y neolíticas entre el 8.500 y el 6.500 b. T., Fundación José Miguel de Barandiarán.


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43. BARBATILLATZA (PEÑA):

DOC. Varuatillaza (1688, AHSas. leg. 1.10, f. 13/GV): vna pieza propia del dicho conzejo en el ttermino de Varuatillaza… linderos el montte y sierras desta dicha villa de Sassetta. Bartellaza (1753, ADB nº 1947 f. 26v/AUM): tengo vna heredad do dizen Bartellaza. Barbatillaza, peña (1985, CT). Barbatillaza, peña (1992, TrC).

LEN. Compuesto de barbatilla ‘cierto tipo de arbusto’ y el sufijo locativo- abundancial -tza. La voz barbatilla se documenta en los pueblos alaveses de Ape- llániz y Oiardo para denominar dos arbustos (Viburnum opulus y Viburnum lan- tana). Hay términos homónimos en Gometxa (1723) y Gereñu-Laminoria (1787), así como en Urarte (1746), pueblo colindante por el sur con Sáseta, pe- ro no se trata del mismo topónimo. Dentro del enclave de Treviño hay un ho- mónimo en Imíruri (CT). Patxi Salaberri nos indica la existencia de los térmi- nos Badariomarmatila en Eulate (1698) y Marmatilla en Aranaratxe (1700).

OBS. La barbatilla es una planta de hojas tiernas cuyas hojas comen las cabras. Es también el apodo que recibían los vecinos de Arluzea, según refie- re Gerardo López de Guereñu (1958: 358): “Cuéntase que reunidos en un mo- jón común de las cuatro villas los justicias de Sáseta, Marquínez, Urarte y Arlu- cea, después de celebrar su reunión y bien comidos, a uno de ellos se le ocurrió pre- guntar: ¿Y ahora qué comeríamos?; respondiendo así: El de Urarte: Bocao por bocao, un huevo pelao. El de Sáseta: Bocao por bocao, una pierna de cordero. El de Marquínez: Piz, piz, pechuga de perdiz. El de Arlucea: Barbatilla, sarri-sarra”.

Vide: http://enelmoncayo.blogspot.com.es/2012/06/palo-de-bruja-viburnum-lantana.html

Palo de Bruja (Viburnum lantana) Es una especie fanerógama perteneciente a la familia de las adoxáceas. Arbusto cadufolio o pequeño árbol que puede alcanzar los 4 a 5 m de altura. Es nativa de la Europa central, meridional y occidental, de la región noroeste de África y el suroeste de Asia . En España se distribuye por la región mediterránea, principalmente en los bosques caducifolios secos (robledales de Q. pubescens o quejigales de Q. faginea) y sus comunidades de degradación (bojedos, etc.). También se puede encontrar en bosques caducifolios más húmedos.

Castellano: barbadejo, barbaleña, barbatijo, barbatil, barbatilla, cabritilla, carájula, copos de nieve, cornahuelo, cornihuelo, cuernahuelo, flor de bandera, lantana, manzana, manzano, marmaratilla, matacana, matacano, matacán, matagente, mentironera, morrionera, morriones, palo bruja, pata de gallina, patagallina, pierno, revienta gallinas, uvas de perro, vetilaina, viburno, viburno común, vitilaina

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107. DECARA:

DOC. Decara (1753, ADB nº 1947 f. 3/AUM): otra en Decara distante dos tiros de vala. Becara (1753, ADB nº 1947 f. 44/AUM): otra en Becara. Cara (1753, ADB nº 1947 f. 156v/AUM): otra en Cara.

LEN. Su etimología es opaca. (vide Birgara (top.))

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144. IHUDA, RÍO:

DOC. Rivo de Ibita (1025, RSM). Trevinno de Yuda (1417, CRPA). Río Ayuda (1880, AF leg. 3 nº 28, f. 2/SR): Oeste rio Ayuda. Río Ayuda (1913, AHSas. leg. 7.1/Vec.): rio Ayuda. Río Ayuda (1992, TrC).

LEN. Henrike Knörr (1998: 50) opina que Uda es la forma de la que habrían derivado las demás variantes: “Probablemente Ayuda salió de evitar el hiato (e-u): Treviño de Uda > Treviño de Yuda, de donde Ayuda. Un caso paralelo es el mortuorio de Ula, en Salvatierra (Uhulla en 1025), citado a veces como Santa María de Yula”. Posteriormente, este autor y Elena Martínez de Madina (2003) explican en un trabajo conjunto la forma Ayuda a partir del nombre compuesto: “Somodeyuda (1598), de donde Somo de Ayuda (1702), cambio quizá propiciado por el sustantivo castellano ayuda”. En efecto, en carta dirigida en mayo de 1766 al geógrafo Tomás López, el cura y beneficiado de la iglesia parroquial de Treviño, Martín de Lorza, se hace eco de esta etimología popular (VV.AA., 2000: 372): “tiene una fuente entre el río y la villa que según la Historia General de España la abrió San Formerio, mártir, en Capadocia y trahído por una yegua en tiempo que los moros tenían sitiado éste fuerte y cojidas las aguas de su río Ayuda referido á el sitio que representa el mapa, con que fueron socorridos los sitiados”.

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Patxi Salaberri, en comunicación personal, nos indica que la evolución a partir de Ibita (con acentuación esdrújula), la primera forma documentada, sería similar a la que dio en castellano duda < lat. dubita(m) o deuda < debita(m). Según esto, la evolución posible sería: Íbita > Íbida > Íbda > Íuda. La Real Academia de la Lengua Vasca (2002) ha utilizado provisionalmente la forma Somoihuda en su Nomenclátor del Enclave de Treviño para designar la cuadrilla de Somoayuda –una de las cuatro unidades administrativas en que se ha estructurado históricamente el Condado de Treviño–, y deja este nombre pendiente de normalización “hasta dictaminar la forma Uda o Ihuda”.

Su significado es opaco. El historiador Joaquín José de Landázuri (1730- 1805), en su obra Treviño Ilustrado, relaciona este nombre, por etimología popular, con Uda: “voz vascongada, y por la cual se significa la estación del verano”. Esta obra, aunque escrita en la segunda mitad del XVIII, no vio la luz hasta 1921. Es previsible que el autor la redactara al tiempo –si no posteriormente– de su célebre Historia civil de la M.N. y M.L. Provincia de Álava (1798) que, según José María Portillo (2003: 315), fue escrita en la década de 1770. Tiene interés, por tanto, el hecho de que cuatro años antes el cura y beneficiado de la iglesia parroquial de Treviño escriba que “el primitibo nombre de dicho Condado fue Uda, voz bascongada que significa estación de berano” (VV.AA., 2000). No es posible determinar si Martín de Lorza establece esta etimología por ser él mismo vascoparlante –lo cual es posible para Treviño en esa época– o si, por el contrario, su conocimiento viene dado indirectamente por otras fuentes.

Jesús Mª Sasía (1966) propuso que, tanto el Ayuda treviñés como un río de Somorrostro (Bizkaia) que documenta en el siglo XIII con el mismo nombre, tienen un origen común en Ibay-uda. Esta hipótesis no tiene consistencia, puesto que la sintaxis vasca exige el orden inverso de ambos componentes.

OBS. Aunque hoy está generalmente aceptado que el río Ayuda nace en la población de Izarza, aguas arriba de Okina, y que, bajando por Sáseta, llega a Urarte, donde se junta con el curso fluvial que desciende de Arluzea y Marquínez, en otro tiempo ha existido falta de unanimidad a este respecto. Así, el mencionado cura y beneficiado de la iglesia parroquial de Treviño adopta una postura ambigua cuando, en mayo de 1766, hace saber al geógrafo Tomás López (VV.AA., 2000) que “el citado río de Aiuda, que es el principal y a quien se guntan otros de menor consideración, tiene su origen en los montes de Arluzea y Oquina”. En otro orden de cosas, es preciso constatar el error que presenta el dic- cionario de Pascual Madoz (1849) en cuanto a la denominación de este río a su paso por Sáseta: “entre los muchos barrancos que forma, hay uno muy nota- ble por su profundidad, por el cual corre el río Hubierna”. El texto continúa diciendo que, “además de los caminos locales, pasa por el pueblo el nuevo camino que conduce a Santander”.

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La incorrección es evidente, ya que tal río y una población homónima se encuentran, en realidad, en la merindad burgalesa de Río Ubierna, al norte de la ciudad de Burgos, por donde discurre la ca- rretera Burgos-Santander. Sin embargo, esta confusión ha enraizado en tex- tos de autores posteriores (incluido Francisco Coello) que han continuado afirmando que por Sáseta pasaba un camino a Santander. Esto no es así y, de hecho, no hay constancia de dicho camino en las fuentes documentales que hemos consultado. En definitiva, se trata de un error que tiene su origen en la incorrecta localización del río Ubierna en Sáseta por parte de Madoz.

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145. ILAZARAN

DOC. Ylazaran (1592, AHPA p. 6891, s/f/JAr): una pieza do dizen ylazaran.

LEN. El segundo elemento es haran ‘valle’, pero el primer elemento es opaco. Acaso una variación de *Irazaran, con alteración r>l. En el pueblo colindante de Marauri existe hoy el término Iraza, compuesto de ira ‘helecho’ (Filicopsida) y el sufijo locativo-abundancial -tza.


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146. INCABERAS, LAS:

DOC. Las Yncaberas (1839, AHSas leg. 1.14, f. 16v/Vec.): en las Yncaveras. Las Yncaveras (1892, AF leg. 3, nº 35, f. 1/Vec.): termino titulado las Yncaberas. Las Yncaberas (1913, AF leg. 4, nº 10, f. 1/Vec.): Las Yncaberas... y Oeste camino para Urarte. Las Incaberas (1992, TrC).

LEN. Su significado nos es desconocido. Una versión masculina se encuentra en Vallincavero < Valle incabero, monte de Mioma, en el municipio alavés de Valdegovía (TA), en un área históricamente castellanoparlante, por lo que hay que desestimar un origen vasco de la voz incabera.

147. IPARREGARRIA:

DOC. Yparregarria (1576, AHPA, p. 6858, s/f/PA): una pieça do llaman yparregarria.

LEN. Compuesto de ipar ‘norte’ y agarri ‘lugar expuesto al viento’, que también presenta la forma agirri en la toponimia de Sáseta (cf. Izartzagirria), más artículo: ‘el lugar expuesto al viento norte’ o ‘el caracierzo’.

148. ISABIA:

DOC. Ysabia (1691, AHPA, p. 6070, f. 876/JAM). Sabia (1695, AHPA leg. 11294, f. 80/EI): en el que llaman sabia. Ysabia (1716, AHDV leg. Sáse- ta, nº 6, s/f./PE): otra en eredad en Ysabia. Ysabia (1734, AHDV leg. Sáseta, nº 8, f. 11/FQ): y la ottra do dizen Ysabia. Ysauia (1753, ADB, nº 1947, f. 3/AUM): otra en Ysauia. Sabia (1753, ADB, nº 1947, f. 117/AUM): otra en Sabia. Ysabia (1827, AHDV leg. fbr. 4, f. 113/Vec.): otra en Ysabia. Ysabia (1880, AF leg. 3, nº 28, f. 2v/SR): Ysabia. Ysabia (1913, AF leg. 4, nº 13, f. 2/Vec.): Ysabia, otra en el mismo termino … linda Norte ribazo alto, Sur pe- ñas. Isabia (1985, CT). Isábia (1992, TrC).

LEN. La etimología es opaca. Lo único claro es que la vocal final es la marca de artículo, y que hay disimilación ea>ia, ya que en Ogueta (Condado de Treviño) hay actualmente un término llamado Isabe. También hay Ichabia, en Urarte, lejos del límite jurisdiccional con Sáseta (1986, CT). En la localidad alavesa de Heredia se documenta un labrantío Isabialde, en 1713 (TA).

149. ISASIA (MONTE DE):

DOC. Monte de Ysasia (1680, AHSas leg. 1.12, f. 2v/Vec.): mirando como al monte de Ysasia se fue a otro moxon que esta en Artaladuia. Ysasia (1839, AHSas leg. 1.14, f. 6/Vec.): la mitad de la de Ysasia.

LEN. Según Mitxelena(AV, 337), además de isats ‘retama’ (Cytisus scopa- rius), deben tenerse en cuenta otras posibilidades: en primer lugar la forma vizc. (variedad de Cigoitia) isasi “jaro”, que R. Lafon considera var. de sasi, con el mismo prefijo que ibar con respecto a barr-en o barr-u, o quizá también el participio itsa(t)si “adherido, agarrado”, sustantivo “grieta”. La imperfecta transcripción de las silbantes vascas en la grafía usual de los apellidos impide una decisión segura.

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150. ISASIBARRIA:

DOC. Sassibarria (1688, AHSas leg. 1.10, f. 14/GV): ypotteco vna pieça en Sassibarria… linderos ... al río caudal. Sassibarria (1696, AHPA leg. 11294, f. 119/EI): y la otra en sassibarria. Sasibarria (1715, AHSas leg. 1.9, f. 3/EI): una heredad en Sasibarria de vna yugada a surco... y sierra. Sisibarrea (1728, AHPA, p. 794, f. 260v/PAM): una heredad en termino Sisibarrea. Sosi Barrea (1729, AF leg. 1, nº 3, f. 1/JF): otra en Sosi Barrea. Ysasi barria (1734, AHDV leg. Sáseta, nº 8, f. 10/FQ): y sobre ottra en Ysasi barria... y regajo. Sisi Varrea (1753, ADB, nº 1947, f. 9/AUM): vna heredad do dizen Sisi Varrea. Sasiba- rrea (1753, ADB, nº 1947, f.140/AUM): tengo una heredad do dizen Sasiba- rrea. San Siuarria (1780, AF, leg. 1, nº 13, f. 2/Vec.): en termino de San Siua- rria a sulco del Arroyo. Sisibarrea (1813, AF leg. 2, nº 8, f. 1v/ALM): la ottra en Sisibarrea.

LEN. Compuesto de isasi, estudiado en el apartado anterior, sin marca de artículo, y el adjetivo barri ‘nuevo’, variante occidental de berri, más artículo.

151. ISAUSTIA (LA REN DE):

DOC. Ysaustia (1686, AHDV leg. fbr. 3, f. 34/PE): otra en Ysaustia. Esaustia (1691, AHDV leg. fbr. 3, f. 191v/Vec.): otra pieza en termino de Esaustia. Ysuustia (1696, AHPA leg. 11294, f. 119/EI): otra en Ysuustia. Esaustia (1734, AHDV leg. Sáseta, nº 8, f. 9/FQ): otra en Esaustia. Ysaustia (1753, ADB, nº 1947, f. 13v/AUM): otra en Ysaustia. Ysaustte (1753, ADB, nº 1946, f. 115/AU): otra do dizen Ysaustte. Ysaustia (1807, AF leg. 2, nº 5, f. 1v/Vec.): la media pieza de Ysaustia. Saustia (1808, AF leg. 2, nº 6, f. 5v/Vec.): otra en Saustia la que llaman la guerta nueba. Ysaustia (1827, AHDV leg. fbr. 4, f. 114/Vec.): otra heredad en Ysaustia... de 3ª calidad. Ysaustia (1880, AF leg. 3, nº 28, f. 1v/SR). La Ren de Ysaustia (1922, AF leg. 4, nº 16, f. 1/Vec.): otra pieza denominada la Ren de Ysaustia de seis celemines. Isaustia (1985, CT). Isaustia (1992, TrC).

LEN. Compuesto de i(n)tsaur ‘nuez, nogal’ (Juglans regia) y el sufijo colectivo-abundancial -di, con ensordecimiento tras sibilante sorda, más artí- culo: ‘la nogaleda’. La caída de la nasal también está atestiguada en el térmi- no Isaurza (1708), labrantío de Zuazola (TA). OBS. Es un término distinto al que hoy se conoce como La Nogaleta.

152. ITURRIAGARA: DOC. Turriagara (1722, AHDV leg. Sáseta, nº 6, s/fPE): que es en Turriagara... regaxo en medio. Ytturriagara (1734, AHDV leg. Sáseta, nº 8, f. 13/FQ): Ottra en Ytturriagara. Turriara (1753, ADB, nº 1947, f. 9/AUM): otra en turriara. Turraagara (1753, ADB, nº 1947, f. 54/AUM): otra en Turraagara. Turriagara (1753, ADB, nº 1947, f. 58/AUM): tengo vna heredad do dizen turriagara. Turriagaran (1753, ADB, nº 1947, f. 29bis/AUM): tengo vna heredad do dizen turriagaran. Turragara (1753, ADB, nº 1946, f. 78/AU): otra do dizen Turragara. Turiagara (1839, AHSas leg. 1.14, f. 10/Vec.): en Turiagara. Turiagara (1839, AHSas leg. 1.14, f. 16v/Vec.): eredad en Turiagara. Turriagara (1922, AF, leg. 4, nº 19, f. 1/Vec.): denominada Turriagara. Turriagara (1985, CT). Turiagara (1992, TrC).

p368

LEN. Acaso compuesto de iturri ‘fuente’, como se constata en el testimonio de 1734, y gara ‘alto, elevación’: ‘el alto de la fuente’. Sin embargo, cabría esperar *Iturrigara, en vez de Iturriagara (o la forma itur, usual en composición), salvo que haya que partir de *Iturriagagara. En el pueblo vecino de Marauri existe el elemento gara en Urdagara (1732). El testimonio Turriagaran, de 1753, abre la posibilidad de que el último elemento sea la voz haran ‘valle’, lo cual sería coherente con la orografía del término, pero es dudoso.

154. ITURRIGAUSTIA:

DOC. Turrigaustia (1985, CT). Turrigaustia (1992, TrC).

LEN. ¿Acaso un compuesto del nombre de lugar Iturrigara y oste ‘parte posterior’, más artículo: ‘la parte posterior de Iturrigara’? No parece verosímil en cuanto al primer elemento, ya que ambos términos están relativamente distantes uno del otro.

155. ITURRIOTZ:

DOC. Esturrioz (1680, AHSas, leg. 2.10, f. 2. Tras. de 1911/FE): y en lo que toca esta dicha mojonera que comunmente llaman de Esturrioz.

LEN. A pesar de contar con un único testimonio documental, parece interpretable como compuesto de iturri ‘fuente’ y el adjetivo hotz ‘fría’: ‘fuente fría’. La deformación iturri =\ estur está constatada en otros lugares de Álava tras la extinción de la lengua vasca. Así, en la toponimia actual, hay Esturrecho (< *Iturricho), término de Crispijana/Krispiñana, y también Esturrieta (< *Iturrieta), término de Zumelzu/Zumeltzu.

156. IZALARRATIA (?):

DOC. Yzalarrieta (1670, AHSas, leg. 1.17, f. 16v. Tras. de 1765/FQ): al sitio llamado la fuente de Aguinacorrequia theniente a Yzalarrieta. Yzalarrettia (1780, AHSas, leg. 1.15, f. 4/SG): a dar a la fuente que llaman de Aguinalorrequia tenientte a Yzalarrettia que hahora llaman Calurrietta por mano yzquierda azia el montte.

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LEN. Es el mismo término que en la localidad vecina de Marauri se documenta como Yzalarrettia en 1788. El segundo elemento es harrate ‘portillo’, con marca de artículo y disimilación ea > ia. El primer elemento del compuesto no es claro. En el caso de ser una evolución de izar, formaría parte del grupo de topónimos que Irigoyen (1987) explica a partir de izar ‘estrella’ y se traduciría por ‘el portillo de las estrellas’.

157. IZARTZAGIRRIA (EL ALTO DEL CERRO DE), (EL CERRO DE):

DOC. Yzarza aguiria (1607, AHCon, leg. 2198, f. 7. Tras. de 1742/FQ): se fue anzia auajo a la vista de Yzarza al quarentta e zinco mojon que esta en Yzarza aguiria que es el ulttimo mojon... e se acauo el amojonamiento de la propiedad de Sasetta e comunidad de Marquinez e Arluzea. Yzarzaaguiria (1607, AHSas, leg. 2.6, f. 9. Tras. de 1800/SG): que esta en Yzarzaaguiria que estte es el ultimo mojon que se mojona con Yzarza e se acaba el amojonamientto de la propiedad de Sasetta e comunidad de Marquinez e Arluzea. El zerro de Zarzaguirria (1676, AHSas, leg. 1.12, f. 31v/GV): en el termino y puesto que llaman el zerro de Zarzaguirria donde se diuiden los terminos propietarios de las villas de Sasseta y Oquina. El alto del Cerro de Zarraguirria (1857, AHSas, leg. 1.20, f. 1v/Vec.): y dando principio en el que da fin el de la villa de Yzarza y principia la de las dos de Saseta y Oquina, titulado el alto del Cerro de Zarraguirria. Zarraquirria (1912, AHSas, leg. 2.11, f. 1/Vec.): que el primer mojon de nominado Zarraquirria.

LEN. Compuesto de Izartza, localidad próxima a Sáseta en dirección norte, y agirri ‘a vista’, más artículo: ‘a vista de Izartza’. Actualmente se mantiene este topónimo en la localidad de Okina con la forma oral Zarzaguerri. Irigoyen (1987) lo traduce como ‘lugar visible de las estrellas’, pero no es correcto ya que, en realidad, el topónimo hace referencia a la localidad de Izartza. Otra cuestión es cómo debe interpretarse el nombre de este pueblo. Irigoyen (1987) lo relaciona con izar ‘estrella’ y sufijo colectivo -tza. Julio Caro Baroja (1983c) propuso una explicación para este nombre a partir de una serie de fitónimos, pero no parece concluyente. Tampoco es convincente la interpretación que hace Ángeles Líbano (2003), a partir “del nombre del junco en euskera -i, i(h)i y que podemos encontrar en otros topónimos como Iza (itza ‘juncal’) más el sufijo que denota abundancia -tza”. Para dar por buena esta explicación habría que aceptar la doble presencia del sufijo -tza, además de obviar la presencia de la -r-, y esto no es posible. En el manuscrito de Juan Pérez de Lazárraga (ca. 1564-1567) se lee el verbo agir(tu): arren aguirr çatez yçarr çuria. Se trata de la forma propia del vizcaíno arcaico, presente también en Mikoleta y en Refranes y sentencias (1596).

158. IZARTZAZALANA (?):

DOC. Yzarza calana (1607, AHSas, leg. 2.6, f. 9. Tras. de 1800/SG): que estta a la vista de Yzarza calana en un morquero.

LEN. El segundo elemento es irreconocible. El primero es la localidad de Izartza.

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159. JUNTOS, LOS:

DOC. Los Juntos (1753, ADB, nº 1947, f. 170/AUM): otra en los Juntos. Los Juntos (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 6/Vec.): en los Juntos la grande. Los Juntos (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 6/Vec.): en los Juntos.

160. KAPANALDEA:

DOC. Capanaldea (1577, AHPA, p. 9496, s/f/JAr): una pieza do dizen Capanaldea. Canpana Aldea (1678, AHPA, p. 5988, f. 790/JA): una pieza en termino Canpana Aldea. Capanaldea (1679, AHSas, leg.1.10, f. 3/GV): otra pieza del dicho conçejo en termino desta villa en Capanaldea. Canpana aldea (1681, AHPA, p. 5992, f. 768v/JA): una pieza en termino canpana aldea. Capanaldia (1696, AHPA, leg. 11294, f. 2/EI): en donde dizen Capanaldia. Ca- panal de a (1711, AF, leg. 1, f. 1/JO): otra en el camino de capanal de a de tres celemines. Capanaldia (1753, ADB, nº 1947, f. 7/AUM): otra en Capanaldia. Capanaldea (1753, ADB, nº 1947, f. 16/AUM): otra en capanaldea. Canpa- naldia (1753, ADB, nº 1947, f. 135v/AUM): otra en Canpanaldia. Capanal- dea (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 16/Vec.): en Capanaldea. Capanaldia (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 4/Vec.): en Capanaldia. Canpanaldea (1862, AF, leg. 3, nº 9, f. 1/Vec.): en el termino de Canpanaldea. Campalandea (1880, AF, leg. 3, nº 28, f. 3/SR): Campalandea. Campalandia (1880, AF, leg. 3, nº 28, f. 14v/SR): Campalandia. Campalandia (1913, AF, leg. 4, nº 13, f. 2v/Vec.): Campalandia...Este ribazo, Oeste yecos. Campalandea (1913, AF, leg. 4, nº 13, f. 3/Vec.). Campalandea (1985, CT). Campalandéa (1992, TrC).

LEN. Compuesto de kapana ‘cabaña’(= lat. capanna) y el sufijo -alde ‘lado’, más artículo: ‘el lado de la cabaña’. Junto a Peñacerrada existió la aldea de Capañeta, documentada por primera vez en la lista calagurritana de 1257. En la toponimia alavesa hay, entre otros, Capanaostea, término de Oreitia; Capanaza, término entre Estarrona y Ullíbarri-Viña/Uribarri-Dibiña, y monte de Bitoriano; y Capaneta (1707), labrantío de Víllodas-Trespuentes.

OBS. Según José Mª Jimeno (1989), se trata de un tipo de “choza temporera, construida con ramas de árbol y matas en determinados altozanos dominantes de las zonas de viñedo, para refugio de los guardas de las viñas mientras las vigilaban desde el comienzo de la maduración del fruto hasta el final de la vendimia... La choza provisional quedó en muchas partes reducida a una rama de árbol, o a un palo con unas matas en la punta, colocados por los guardas en lo alto del cabezo, como señal de prohibición de acceso de personas y animales a las viñas”. El cultivo de la vid ha desaparecido en el Condado de Treviño, pero algunos topónimos revelan que antiguamente se produjo vino para consumo propio en varias localidades treviñesas. Tal es el caso de Ardanza, términos de Bajauri y Doroño, derivados de ardan- ‘vino’ en composición. También hay topónimos del tipo La Viña o Las Viñas en muchos pueblos del Condado de Treviño. Junto a Sáseta, en Urarte, se documenta un labrantío como Ardanzasabela, en 1666, y como Ranzasabela en 1730 (TA); hoy se llama Rancisabela (CT), y está relativamente próximo a Kapanaldea. Buena prueba de la antigua importancia del vino en la comarca es su presencia en las Ordenan- zas de la Villa y Condado de Treviño, redactadas en 1545. En su articulado se establecen penas para quien cogiera uva en viña ajena (González de Langarica 1987).

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161. KATAZULETA (BAJADA DE), (LA PEÑA DE):

DOC. La peña de Catazuleta (1670, AHSas, leg. 1.18, f. 18v. Tras. de 1688/FC): siguiendo la questa de la peña de Santa Somate y aguas uertientes a la uajada de la peña de Catazuleta donde mostraron un mojon. La peña de Ca- ttazuletta (1780, AHSas, leg. 1.15, f. 5/SG): siguiendo la questa de la peña de Santta Somattia y aguas vertienttes a la vajada de la peña que llaman de Ca- ttazuletta donde se enconttro un mojon... y en el que segun espresaron dichos con- zejos y vezinos concluien terminan y finalizan las propiedades de dicha mojone- ra. Calurrietta (1780, AHSas, leg. 1.15, f. 4/SG): a dar a la fuente que llaman de Aguinalorrequia tenientte a Yzalarrettia que hahora llaman Calurrietta por mano yzquierda azia el montte. Vajada de Catazuleta (1807, AF, leg. 1, nº 4, f. 3v/MSG): en esta dha Vajada de Catazuleta. Cagazuleta (1985, CT).

LEN. Formado a partir de katu ‘gato’, en composición kata-, y zulo ‘agujero’, más sufijo locativo-abundancial -eta: ‘las gateras’. En la actualidad este topónimo también se conserva en las localidades colindantes de Marauri y Aguillo con la forma Cazuleta. En cuanto a la variante Calurrieta, no cree- mos que se trate de un topónimo independiente, sino de una transcripción errónea.

162. KRUTZIZABALA:

DOC. Trucitabula (1523, AHPar, leg. 8, f. 5v/JFC): en el termino que dicen Trucitabula termino de Saseta. Cruzizabala (1679, AHSas, leg. 1.10, f. 4/GV): una pieza en Cruzizabala. Curizauala (1713, AHPA, leg. 16695, f. 1v/EI): ottra en Curizauala. Cruzi Zauala (1753, ADB, nº 1947, f. 12v/AUM): otra en Cruzi Zauala. Cruzisabala (1756, AHSas, leg. 1.11, f. 3v/DDA): otra heredad conzejil… en el termino llamado Cruzisabala. Curzi- sabala (1756, AHSas, leg. 1.11, f. 4/DDA): que propia tengo en dicho termino de Curzisabala. Crucizauala (1780, AF, leg. 1, nº 13, f. 4/Vec.): en Crucizauala. Cruzizabala (1813, AF, leg. 2, nº 8, f. 1/ALM): ottra en Cruzizabala. Cruzuvala (1829, AHSas, leg. 2.5, f. 2/ALC): heredad en termino de Cruzu- vala… a surco de sierras. Crucizabala (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 7/Vec.): en Crucizabala. Curizavala (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 5v/Vec.): en Curizavala. Curucizabala (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 8/Vec.): en Curucizabala. Cruciza- bala (1847, AF, leg. 2, nº 24, f. 1v/GG): en termino de Crucizabala. Currizabala (1895, AHSas, leg. 2.19, f. 2v/FS): Currizabala… linda por Norte y Sur, sierra, Este arroyo... Curizabala (1913, AF, leg. 4, nº 13, f. 2v/Vec.). Curriza- bala (1913, AHSas, leg. 7.1, f. sin/Vec.): Currizabala … linda Norte, Sur, Es- te sierra. Curizabala (1923, AF, leg. 4, nº 20, f. 2v/Vec.): otra en Curizabala. Curizabala (1985, CT). Curizabala (1992, TrC).

LEN. Compuesto de krutze ‘cruz’, variante de g(u)rutze que también recoge Landuchio en su diccionario (cf. crusçea), y el sustantivo zabal ‘llana o llano’, más artículo: ‘la llana de la cruz’. Hay que señalar, por tanto, que la forma El llano de Currizabala es una tautología.

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163. LAMITURRIA (EL CERRICO DE), (EL SESTERO DE), (LA FUENTE DE):

DOC. El zerrico de Laguiturria (1676, AHSas, leg. 1.12, f. 33v/GV): en el zerrico de Laguiturria y en la salida del ayedo y entrada del robledo de Lauiturria puesto llano se allo otro moxon grande de un morcuero de piedras con mucho rolde. El sestero de Laguiturria (1676, AHSas, leg. 1.12, f. 33v/GV): y en el sestero de Laguiturria fijo con muchas piedras y tiene el nombre del sestero de Laguiturria. La fuente de Lauiturria (1676, AHSas, leg. 1.12, f. 33v/GV): sobre la fuente de Lauiturria se allo otro moxon fijo de un morcuero de piedras.

LEN. Compuesto de lamia, variante de lamina, ser de la mitología vasca que generalmente tiene “figura de mujer, salvo las piernas que son como patas de gallina” e iturri ‘fuente’, más artículo: ‘la fuente de las lamias’. En el pueblo colindante de Marauri existe un barranco homónimo que hoy se conoce como La Albiturri. Además, hay un término que hoy en el pueblo vecino de Marquínez llaman Larizurba y en Arluzea Labizulba (< *Lamizulua < *Lamizuloa), por evolución fonética explicada en la entrada Gutxisoloa. Es un topónimo que con distintas variantes aparece en el resto de Álava: Lamiturri (Betolatza) o Labiturri (Mendoza y Ullibarri-Viña/Uribarri-Dibiña).

OBS. José Miguel de Barandiarán (1960) recoge la creencia de que estos genios habitaban en cuevas y pozos, y que se ocupaban frecuentemente en hacer la colada y peinarse. Requerían ofrendas. Si un labrador les dejaba algún comestible en la orilla de una heredad, las lamias lo consumían de no- che y, en recompensa, labraban la tierra. Según la leyenda, el arado, tirado por bueyes, hizo desaparecer las lamias. Según otros, la construcción de las ermitas rurales fue la causa de su desaparición.

164. LANDABERDEA:

DOC. Landaberdía (1985, CT). Landabérdia (1992, TrC).

LEN. Compuesto de landa ‘campo’ y berde ‘verde’, más artículo, con disimilación ea > ia: ‘el campo verde’.

165. LANDABIRIBILA (EL MOJÓN DE):

DOC. Landabiribilla (1607, AchV, C 248-1. Tras. de 1674/GV): el llano arriba que dicen el mojon de Landabiribilla. Landa Biribila (1670, AHSas, leg. 1.18, f. 21. Tras. de 1688/FC): y bajando la sierra auajo se llego al sitio que llaman de Landa Biribila. Landebilibille (1670, AHSas, leg. 2.6, f. 7v. Tras. de 1800/SG): que estta en Landebilibille e de alli en derecho al mojon de Uagalaza do llegan Urarte e no mas e no mas arriba. Y en estte mojon llegan los de Arluzea. Landa Viribilla (1742, AHCon, leg. 2198, f. 5. Tras. de 1607/FQ): que esta el llano arriua que dizen el mojon de Landa Viriuilla en un morcuero de piedras.

LEN. Compuesto de landa ‘campo’ y biribil ‘redondo’, más artículo: ‘el campo redondo’.

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OBS. Por su proximidad al mojón de Bagalatza, sabemos que este término se encontraba en el monte, a una altitud superior a los 800 metros. Este dato, junto a la forma circular descrita por el propio nombre, y a la existencia de un mojón en el mismo según reza el testimonio de 1607, invita a pennar que pueda tratarse de un sel. La mayoría de los autores que se han pronunciado acerca del tema vinculan los seles con la economía pastoril. Julio Caro Baroja (1971: 164) escribe que “el sel tenía un mojón central (“kortaarria” o “austarria”) y un área circular de radio distinto, según fuera del invierno (“korta nagusia”) o veraniego (“korta txikia”); el primero era siempre mayor que el segundo, casi el doble”. Según Luix Mari Zaldua (1996: 101- 106), en el plano superior de los mojones centrales, frecuentemente, “hay cuatro, ocho o dieciséis incisiones a manera de cruz o asterisco, que sirven para indicar la ubicación de otros tantos mojones periféricos, situados en los puntos cardinales o intercardinales, desconociéndose hasta hoy el porqué de dicha distribución”. Los seles parecen ser de bastante antigüedad. Este mismo autor nos refiere que, aplicada la prueba del C14 en varios fragmentos de carbón hallados en la base del mojón central del sel de Gorostarbe en Urnieta (Gipuzkoa), se constató que databan del siglo II d. C. Es conocida la relación entre ciertos mojones y elementos de origen ígneo (cenizas y carbón), ya consignada por Covarrubias (1611) en su diccionario n1.

166. LARREA:

DOC. Larrea (1601, AHPA, p. 4059, f. 480/JLC): una pieza en termino la- rrea. Larrea (1691, AHDV, leg. fbr. 3, f. 191v/Vec.): otra pieza en termino de Larrea. Larrea (1728, AHPA, p. 794, f. 260v/PAM): una heredad en termino Larrea. Larrea (1753, ADB, nº 1947, f. 4/AUM): tengo vna heredad do dizen larrea. Larria (1753, ADB, nº 1946, f. 102/AU): otra do dizen Larria. Larrea (1819, AHSas, leg. 2.2, f. 11/Vec.): en Larrea. Laurea (s. XX, AHSas, leg. 2.20, f. 9 cuartilla/DFA): Patrucena. Perteneciente a los pueblos de Marquinez, Urar- te y Saseta, límites: Norte montes Urrarena y Santa Lucía y camino de Urarte. Este montes de Marquínez y Urarte. Sur monte Laurea y camino de Arlucea a Saseta y Oeste monte Urrarena y Santa Lucia.

LEN. Se trata de larre ‘prado, pastizal’ y artículo: ‘el prado’.

n1 “Los antiguos, quando amojonaban términos principales, hazían en aquel lugar una cueveçuela, como sepulcro, y dentro ponían algunas monedas de las corrientes en unas ollas, y juntamente carbones, porque el carbón jamás se corrompe ni consume. Encima ponían una losa o colunilla para cau- tela; que aunque la piedra de encima, dicha término, se moviesse, o con malicia o sin ella, pudiessen acudir a la mojonera, donde dexaron las dichas señales. Algunos cudiciosos de hallar tesoros suelen to- par con semejantes hoyas, y quando veen los carbones dizen que los duendes han convertido en ellos el tesoro”.

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167. LASTARANA:

DOC. Estarana (1591, AHPA, p. 6860, f. 73/PA): una pa. do dizen estarana. Liazttarana (1607, AHCon, leg. 2198, f. 3. Tras. de 1742/FQ): en el dicho ttermino de Liazttarana en un llano do se enpieza la propiedad de Sasetta y enpieza aqui en comunidad con Marquinez e Vrartte e Sas(roto). Liatarana (1607, AHSas, leg. 2.6, f. 4. Tras. de 1800/SG): en el dicho termino de Liatarana en un llano donde empieza las propiedades de Saseta y empieza en comunidad con Marquinez e Urarte e Saseta. Liestarana (1607, AHSas, leg. 2.6, f. 4v. Tras. de 1800/SG): que esta anzia Violarra do dizen Liestarana tiro e medio de uallesta del pasado. El zerro de Astarana (1607, AHSas, leg. 2.6, f. 25v. Tras. de 1800/SG): al ulttimo mojon que estta en el zerro de Astarana junto al dicho camino que ban a las dichas fuentes de Aransua en la mesma llana de As- tarana juntto a el mismo camino do se partten e dibiden la comunidad de Sa- setta e Urartte e Marquinez. Aztiarana (1670, AHSas, leg. 1.18, f. 22. Tras. de 1688/FC): llegose a lo alto de la dicha questa de Aztiarana y en el se ensenaron otro mojon que linda el camino que uan de la villa de Saseta a la villa de Arlu- zea quedando el dicho camino en la parte de mano yzquierda. Ectiarana (1670, AHSas, leg. 1.18, f. 22. Tras. de 1688/FC): llegose a lo alto de la dicha cuesta que llaman Ectiarana. Ytiarana (1670, AHSas, leg. 1.17, f. 18v. Tras. de 1765/FQ): llegose a lo alto de la dicha questa de Ytiarana y en el enseñaron otro mojon que linda con el camino que ban de la villa de Saseta a la villa de Arlu- zea. Questa de Letiarana (1670, AHSas, leg. 1.17, f. 18v. Tras. de 1765/FQ): a lo alto de la dicha questa que llaman Letiarana. Lastarana (1691, AHDV, leg. fbr. 3, f. 191v/Vec.): otra pieza en termino de Lastarana.

LEN. Las variantes documentadas se refieren a un mismo término, tal como se dice en uno de los testimonios documentales del siglo XVIII: con los nombres de Laztiaran, Liztaran, Liaztarana e Ytiarana es tanbien llamado y conocido un mismo termino. Los testimonios del tipo Lastarana invitan a pensar en un compuesto de lats ‘arroyo’, atestiguado a veces en composición last, y haran ‘valle’, más artículo: ‘el valle del arroyo’2. Sin embargo, esto no ex- plica las variantes del tipo Liaztarana. En comunicación personal, Patxi Salaberri nos indica que Lastarana es explicable a partir de Liaztarana, pero difícilmente al revés. Propone como étimo *Liatzetarana, a partir de Liatzeta ‘linar’. López de Guereñu (1958) recoge topónimos como Liaza, en Ezkerekotxa, y Liñaceta, en Mendoza. OBS. Por este término pasan dos pequeños arroyos.

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168. LATAGUA:

DOC. Natagua (1712, AchV, C 248-1. Tras. de 1808/ZDA): al mojon de Natagua que es vna piedra altta aguda que divide la propiedad de dha villa de Urarte con la comunidad de las tres villas de Ugarte (sic), Saseta y Marquinez. Latagua (1800, AHSas, leg. 1.4, f. 1/SLM): espusieron que en el primer mojon de Latagua. Lastagua (1800, AHSas, leg. 1.4, f. 1/SLM): de apeo visita y reconocimiento de los terminos comuneros de Lastagua, Bagalaza, Arbitea y otros... Atagua o Natagua (1808, AchV, C 248-1/MSH): y que el de Atagua o Natagua es moderno respecto de los otros. Atagua (1818, AChV, C 2155/1). La Tagua (1926, AHSas, leg. 2.13, f. 1/Vec.): al punto de la Tagua. Latagua (1985, CT). Latagua (1992, TrC).

LEN. La etimología es dudosa. Como hipótesis puede pensarse en un compuesto de lata ‘barrera, entrada a los sembrados, piezas cerradas’, voz frecuente en la toponimia alavesa, también documentada en las Ordenanzas Municipales de la Villa y Condado de Treviño (1545)3, y ago ‘boca’, variante occidental de aho, más artículo, con alteración oa>ua. En el diccionario de Landuchio (1562) “agua” está como traducción de boca. Otro ejemplo de ago ‘boca’, con sentido figurado en toponimia, es el término de la mojonera de Marquínez Bagazalagua, en 1607, (<*Bagalazagua), que hace referencia al topónimo Bagalaza, estudiado anteriormente. También está presen- te en la toponimia de la Navarra media: Yturgutiagua (1529) en Lerga (Salabe- rri 1994: 618); Yturberriagua en Atondo (Cendea de Iza) (Jimeno Jurío 1990: 129-130) y Buzuagua en Paternain (Cendea de Cizur) (Jimeno Jurío 1986: 391). OBS. Es un cerro.


n2 No creemos que tenga que ver con lasto ‘paja’. Mitxelena (1953) admite el paso lats > last en composición, aunque con prevención: “Lats, arroyo. Seguramente en Lastiry (de lats-t-iri), y quizá también en Lastaga (v. lasto), que podría ser var. de Lasaga”.

n3 otrosi hordenamos que ninguna persona sea ossada de coxer latas y bimbres en ningun sauce ni bimbrera ajena so pena de pagar cuatro maravedies por cada lata y un maravedi por cada bimbre que le fuere tomado o allado.

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169. LATSA:

DOC. Lasa (1576, AHPA, p. 6858, s/f/PA): una pieça do llaman lasa. Las- sa (1679, AHSas, leg. 1.10, f. 4/GV): una pieza en Lassa. Lassa (1713, AHPA, leg. 16695, f. 1v/EI): ottra heredad en ttermino de Lassa de lauor de zinco zele- mines. Lasa (1753, ADB, nº 1947, f. 9/AUM): otra en Lasa. Lasa (1808, AF, leg. 2, nº 6, f. 6v/Vec.): en Lasa. Lasa (1880, AF, leg. 3, nº 28, f. 2v/SR): Lasa. Lasa (1923, AF, leg. 4, nº 20, f. 1v/Vec.): otra en Lasa... linda Norte arroyo Sur peñas. Lasa (1985, CT). Lasa (1992, TrC).

LEN. Se trata de lats ‘arroyo’ y artículo.

170. LATSEKOZUBIA:

DOC. Lasecacubia (1588, AHPA, p. 6616, f. 204v/DA): una pieça do dizen lasecacubia. La Escuzubia (1713, AHPA, leg. 16695, f. 19/EI): otra suerte en la Escuzubia. La Secuzubea (1734, AHDV, leg. Sáseta, nº 8, f. 10v/FQ): y la ottra en la Secuzubea. Lasecozubia (1746, AF, leg. 1, nº 8/CDZ): en el tter- mino de Lasecozubia... con un nogal que sirue de mojon y alinda por la caueze- ra con el camino y puentte que se ba a la villa de Oquina. Lasquzubia (1753, ADB, nº 1947, f. 159/AUM): tengo una heredad do dizen lasquzubia. La Es- cuzubia (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 4/Vec.): la guerta de la Escuzubia. Laes- cucuvia (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 11v/Vec.): en Laescucuvia. Escuzubea (1913, AF, leg. 4, nº 13, f. 3/Vec.): Escuzubea. Escuzubea (1985, CT). La Es- cuzubea (1992, TrC).

LEN. Compuesto de lats ‘arroyo’ y la desinencia -ko, más zubi ‘puente’ y artículo: ‘el puente del arroyo’.

171. LAUZA:

DOC. Luisa (1715, AHSas, leg. 1.9, f. 2v/EI): hipotteco una heredad en termino de Luisa… a surco de heredad... y el rrio. Leusa (1753, ADB, nº 1947, f. 21/AUM): tengo vna heredad do dizen leusa. Leusa (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 5/Vec.): en Leusa. Lausa (1880, AF, leg. 3, nº 28, f. 3v/SR): Lausa... Este camino para Oquina, Oeste rio Ayuda. Lausa (1923, AF, leg. 4, nº 20, f. 2/Vec.): otra en Lausa. Lausa (1985, CT). Lausa (1992, TrC).

LEN. A pesar de las transcripciones más antiguas, creemos que puede tratarse de lauza ‘losa’. Existe un homónimo en la localidad treviñesa de Laño. Además, Lausaco-uraldea (1426), monte de San Vicente de Arana/Done Bikendi Harana (TA) y Lausasolo, término de Etxabarri-Urtupiña (TA). Mitxelena (1964: 74) escribe que esta voz “modernamente, no se conserva más que en dialectos orientales, y en Vizcaya sólo se conoce losa, pero en Refranes y sentencias 210 hay todavía lauçatu ‘tejado’ (cf. arag. losado ‘tejado de pizarra’, cat. llosat)”.

172. LOBERAS, LAS:

DOC. Las Loberas (1992, TrC).

LEN. La acepción de lobera en el diccionario de la Real Academia Española es “monte en que por su espesura hacen guarida los lobos”. Asimismo reciben este nombre las construcciones de dos paredes que convergen hacia un foso para la captura de los lobos, pero en el término objeto de nuestro estudio no existen vestigios de tal construcción.

OBS. El lobo todavía rondaba los montes de Sáseta hasta los primeros años del siglo XX. Su presencia histórica en los montes de la comarca está atestiguada en topónimos con la voz vasca otso ‘lobo’ (cf. Osarrate). En la relación de bienes y gastos del concejo de Sáseta, contenida en el Catastro del Marqués de la Ensenada (1753), consta el pago a loberos: mas de loberos quin- ze rreales (ADB, nº 1946, f. 39).

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173. LOPALDAIA:

DOC. Lopaldaya (1712, AchV, C 248-1. Tras. de 1808. ZDA): fueron al mojon de Lopaldaya que estta orilla el camino que se viene de Arlucea para Sa- setta juntto a unas peñuelas. Lopaldaya (1819, AHSas, leg. 2.2, f. 12v/Vec.): en Lopaldaya. Lupaldaya (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 12/Vec.): en el mesmo termino de Lupaldaya.

LEN. Compuesto del nombre de persona Lope y aldai ‘cuesta, costalada, ladera de un alto’, más artículo: ‘la cuesta de Lope’. Este antropónimo se encuentra en otros topónimos alaveses como Lopelanda (1778), en Arrízala; Lopemendi, en Andollu-Trokoniz; y Lopesoloa, labrantíos de Aztegieta y Mendibil (TA). En la localidad treviñesa de Arrieta se documenta Lopegui en 1886 (AHPA, p. 18744, f. 765v) y en la toponimia actual hay Lopegui en Doroño (CT).

174. MADALUTEXA:

DOC. Madalutexa (1680, AHSas, leg. 1.12, f. 2v/Vec.): se fue a otro moxon que esta en el mismo termino de Madalutexa apegante a liecos de Juan de Albaina el biexo. Madaluteja (1680, AHSas, leg. 2.10, f. 1v. Tras. de 1911/FE): que esta en el mismo termino de Madaluteja.

LEN. Topónimo de etimología oscura.

175. MADURAKOITURRIA:

DOC. Maduraciturria (1644, AHPA, p. 3023, f. 50/PRSJG): otra heredad en el termino de maduraciturria.

LEN. Seguramente es una transcripción incompleta de *Madurac(o)iturria. Si fuera así, se explicaría como un compuesto de madura ‘ciénaga, lugar pantanoso’ y la desinencia de genitivo -ko, más el sustantivo iturri ‘fuente’ y artículo. Es la versión en lengua vasca del término La fuente de Madurea (1839). En el diccionario de Azkue la voz madura se incluye como propia de Bergara y Otxandiano, en la acepción de ‘terreno llano a orillas de arroyos y ríos’. Acerca de su uso y distribución en la geografía de la lengua vasca en Álava, puede consultarse lo escrito por Henrike Knörr (1985: 508-514).

176. MADUREA:

DOC. Madurea (1579, AHPA, p. 4936, f. 271/DA): una pieça en termino de madurea camino a Marquiniz. Maduria (1644, AHPA, p. 3023, f. 52/PRSJG): Yten la otra heredad en el termino donde llaman Maduria que se tiene por todas partes a pieza de Juan de argote vezino del dho lugar de asaseta. Maduria (1688, AHSas, leg. 1.10, f. 14/GV): ypotteco vna pieça en Maduria. Madurea (1691, AHDV, leg. fbr. 3, f. 191v/Vec.): otra pieza en termino de Madurea. Maduria (1715, AF, leg. 1, f. 1v/JO): en do dicen Maduria... rega- xo y camino. Madurea (1734, AHDV, leg. Sáseta, nº 8, f. 5v/FQ): en ttermi- no de esta dicha Uilla que llaman Madurea.

LEN. Se trata de madura ‘ciénaga, lugar pantanoso’ y artículo (cf. la en- trada anterior Madurac(o)iturria). Se constata el paso característico del euskera occidental, aunque no exclusivo, (madura + a > ea), con posterior disimilación ea > ia. OBS. Hay un regajo en este término. Se encharca con la lluvia.

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177. MAGUILLO, EL:

DOC. El maguillo (1753, ADB, nº 1947, f. 172v/AUM): otra en el maguillo. El Maguillo (1880, AF, leg. 3, nº 28, f. 14v/SR): El Maguillo... linda Norte camino para Treviño, Sur sierra, Este arroyo. El Maguillo (1985, CT). El maguillo (1992, TrC).

LEN. Se trata de la manzana silvestre, también llamada maguilla, fruto del maguillar (López de Guereñu 1958).

178. MALUTARANA:

DOC. Maluttarana (1713, AHPA, leg. 16695, f. 1v/EI): ottra en Malutta- rana. Maluttarana (1734, AHDV, leg. Sáseta, nº 8, f. 5/FQ): en ttermino de esta dicha Uilla que llaman Maluttarana que alinda... y regajo por la ondona- da. Marutarana (1753, ADB, nº 1947, f. 26v/AUM): otra en Marutarana. Malutarana (1753, ADB, nº 1947, f. 34/AUM): otra en Malutarana. Malu- taran (1753, ADB, nº 1947, f. 136/AUM): otra en Malutaran. Matturana (1753, ADB, nº 1946, f. 36/AU): otra do dizen Matturana. Malutarana (1756, AHSas, leg. 1.11, f. 4v/DDA): que propia tengo en el termino llamado Malutarana. Maluttarana (1780, AHSas, leg. 1.15, f. 7/SG): se fue attrabe- sando el camino que se ba a Marauri al termino de Maluttarana donde se fijo otro mojon. Marutarana (1780, AF, leg. 1, nº 13, f. 5/Vec.): en Marutarana. Malutarana (1822, AHSas, leg. 2.16, f. 11/Vec.): Malutarana. Por Oriente es- ta villa de Saseta al mediodia la de Pariza por Norte lugar de Ajarte y al Po- niente pueblo de Marauri. Malutarana (1880, AF, leg. 3, nº 28, f. 3/SR): Ma- lutarana. Marutarana (1913, AHSas, leg. 7.1, s/f./Vec.): Marutarana. Malu- tarana (1923, AF, leg. 4, nº 20, f. 2/Vec.): otra en Malutarana... Oeste arroyo del termino... Marutarana (1985, CT). Marutarana (1992, TrC).

LEN. El primer elemento del compuesto es de significado oscuro. Existe una voz homófona en la zona de Oñati para referirse a la hoja que envuelve la mazorca de maíz (Izaguirre 1970). El segundo es haran ‘valle’, más artículo.

OBS. No tenemos datos acerca del cultivo del maíz en la villa de Sáseta, pero Martín de Lorza, cura y beneficiado de la iglesia parroquial de Treviño, en mayo de 1766 escribe lo que sigue, referido a esa villa, al geógrafo Tomás López (VV.AA. 2000): “…de algunos años a esta parte se coge decente cosecha de maíz o borona”.

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179. MANDABIDEA:

DOC. Mandadia (1770, AHPA, p. 1139, f. 432v/JJCM): una para termino de mandadia.

LEN. Compuesto de mando ‘mulo, mula’, en composición manda-, más bide ‘camino’ y artículo: ‘el camino de las mulas’. Hay caída de consonante intervocálica y asimilación vocálica: <*Manda(b)idea. Acaso sea la versión en lengua vasca del término El camino de los arrieros (1676).

180. MANDAZURIETA: DOC. Mandazurieta (1676, AHSas, leg. 1.12, f. 34/GV): se allo otro moxon grande de una piedra sola puntiaguda y esta en la salida y remate de Mandazurieta y se dio por tal y le llaman El moxon Alto.

LEN. Compuesto de mando ‘mulo, mula’, en composición manda-, y el adjetivo zuri ‘blanco’, más el sufijo locativo-abundancial -eta.

181. MARIKITURRIA:

DOC. Maliqueturria (1753, ADB, nº 1947, f. 2/AUM): otra en Malique- turria. Mariquiturria (1753, ADB, nº 1947, f. 111/AUM): tengo vna heredad do dizen Mariquiturria. Marquiturria (1753, ADB, nº 1947, f. 168/AUM): tengo una heredad do dizen marquiturria. Mariquiturri (1859, AHPA, p. 13279, f. 2318/GG): una heredad en el termino de Mariquiturri linda por cas- tellano a camino...

LEN. Compuesto de Mariko, Marika o Mariki, variantes del nombre Mari e iturri ‘fuente’, más artículo. Este antropónimo se halla también en Maricuzubia (1740)4, topónimo de la localidad treviñesa de Uzquiano, y en Maricoarana, heredad de Urturi (TA).

182. MARIOGETA:

DOC. Mariogeta (1666, TA). LEN. Nombre y apellido que probablemente corresponden a una antigua propietaria de la heredad. Véase la entrada El cerrico de Ogeta.

183. MARKIZPIDEA:

DOC. Marquizpedea (1679, AHSas, leg. 1.10, f. 3v/GV): ypoteco una pie- za en Marquizpedea. Mazquipiria (1753, ADB, nº 1947, f. 15/AUM): tengo una heredad do dizen mazquipiria. Marquizpidia (1753, ADB, nº 1947, f.119/AUM): tengo vna heredad do dizen Marquizpidia. Marquizpidia (1827, TA).

LEN. Compuesto de Markiz, forma vasca de la localidad de Marquínez, y bide ‘camino’, más artículo, con asimilación vocálica. Es la versión en lengua vasca del topónimo El camino de Marquínez, estudiado anteriormente.


n4 AHCon, leg. 2202, f. 129v.

184. MARTIKO:

DOC. Mantico (1670, AHSas, leg. 1.17, f. 16. Tras. de 1765/FQ): se llego al sitio que llaman de Mantico. Martico (1780, AHSas, leg. 1.15, f. 2/SG): en el termino que titulan Martico entre jurisdiziones de los pueblos de Marauri, al- dea del Condado de Trebiño y villa de Sasetta. Martico (1867, AHSas, leg. 1.15, f. 1/Vec.): en el termino de Martico.

LEN. Antiguo hipocorístico del nombre Marti ‘Martín’, documentado en área vascófona ya desde el siglo XIV. Es el mismo término documentado en el pueblo colindante de Marauri (Uribarrena & González de Viñaspre 2003).

185. MATARRAL, EL:

DOC. El Matarral (1712, AchV, C 248-1. Tras. de 1808/ZDA): en el ter- mino que llaman encima de el mattarral pegante al camino real que se va de Urarte a Sasetta. El Matarral (1753, ADB, nº 1947, f. 24/AUM): otra en el Matarral. El Matarral (1839, AHSas, leg. 1.14, f. 8/Vec.): en el Matarral. El Matarral (1913, AF, leg. 4, nº 13, f. 2/Vec.): El Matarral... y Oeste rio Ayuda.

LEN. Tiene el significado de sitio con muchos matos o arbustos. Matarral presenta asimilación vocálica desde la forma originaria Matorral. En el Con- dado de Treviño hay homónimos en Ajarte, Ogueta y Villanueva de Tobera. Se documenta en una mojonera de San Vicente de Arana/Done Bikendi Ha- rana, en 1765 (TA). También está presente en el habla y la toponimia de La Rioja (González Bachiller 1997: 41).

186. MENDANDIA (BARRANCO), (CABECERA DEL HOYO DE), (EL CERRO DE), (LA LLANA DE):

DOC. Cabezera del oio de Mendandia (1670, AHSas, leg. 1.17, f. 16v. Tras. de 1765/FQ): al sitio que llaman el sitio de la cabezera del oio de Men- dandia que sube el regajo arriba entre el monte. Mendandia (1680, AHSas, leg. 1.12, f. 2v/Vec.): a otro moxon a partes de abaxo del ancinalico de Mendandia. La llana de Mendandia (1780, AHSas, leg. 1.15, f. 6v/SG): que se alla en la llana de Mendandia y camino que attrabiesan los vezinos de la villa de Urarte quando ban a la ziudad de Vittoria. Mendandia (1880, AF, leg. 3, nº 28, f. 3v/SR): Mendandia. Mendandia (1922, AF, leg. 4, nº 16, f. 1/Vec.): una pie- za de tierra denominada Mendandia... y Oeste regajo. Barranco Mendandia (1985, CT). Cerro Mendandia (1985, CT). Barranco Mendandia (1992, TrC).

LEN. Compuesto de mendi ‘monte’ y handi ‘grande’, más artículo: ‘el monte grande’. Existe un término homónimo en el pueblo vecino de Urar- te, pero son lugares diferentes.

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CONCLUSIONES

La diacronía de la lengua vasca

Tras el estudio lingüístico de la toponimia histórica de Sáseta, se reafirma la hipótesis expuesta en el apartado Historia y lengua; es decir, que la comunidad humana de Sáseta ha sido vascoparlante hasta las últimas décadas del siglo XVIII. En efecto, de los 290 topónimos estudiados, excluidos los hagiotopónimos del tipo San Miguel o Santa Lucía que indistintamente pueden pertenecer tanto al acervo en lengua castellana como vasca, se concluye que aproximadamente la mitad de los topónimos documentados están formados en lengua vasca. Sin embargo, la presencia de los topónimos eusquéricos aumenta sensiblemente según retrocedemos en el tiempo. Así, 45 topónimos (15,51% del total) creados en lengua castellana, no se documentan hasta el siglo XX y otros 23 topónimos (7,93% del total) lo hacen a lo largo del siglo XIX. Es clara, por tanto, la hegemonía de los topónimos en lengua vasca hasta la última década del siglo XVIII, ya que casi el 80% de la toponimia presente hasta entonces en los documentos está creada en dicha lengua. Además, gran parte de los términos en lengua castellana son genéricos del tipo Merendero de Oquina (1676), El moxon de la Passada (1676), El ce(r)rico de Ogeta (1680), El camino que se ba a Marauri (1713) o El Molino (1756), debidos más a la redacción del escribano. Asimismo se hallan traducciones del tipo El camino de Marquinez (1698), documentado también en su forma vasca Marquizpedea (1679); El camino de Trebiño (1680) y su versión en lengua vasca Trebenura bidea (1644); o El camino Urarte (1743), con su co- rrespondiente Urartebidia (1665). Otro grupo lo constituyen las voces vascas lexicalizadas en topónimos en lengua castellana, tales como La entrada del Characal (1670) o La Alda del ayedo (1607).

Adscripción dialectal de la lengua vasca de Sáseta

Koldo Zuazo (1998: 174-175) concluye que la toponimia alavesa muestra dos áreas lingüísticas claras: una occidental, con características similares al actual euskera vizcaíno, y otra oriental, con rasgos próximos a la lengua vasca de Navarra. Además, propone un área central de transición que tendría a Vitoria-Gasteiz como cabecera y que comprendería, entre otras zonas, el enclave de Treviño. Algunas de las características léxicas que Koldo Zuazo clasifica como orientales en dicha obra son las voces bago y madura, frente a las formas pago y padura, que establece como occidentales.

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En el área central que propone como zona de transición, alternan ambas variantes. Sin embargo, el análisis lingüístico de la toponimia de Sáseta muestra que la variedad de lengua vasca hablada era netamente occidental, tal como se ob- serva en el vocalismo y el léxico, que resumimos a continuación:

Vocalismo:

a + a > ea (cf. Madurea, Uraberea) Esta disimilación, que se produce de la unión de un tema nominal con -a orgánica y la marca de artículo, es general, aunque no exclusiva, de las va- riedades occidentales de la lengua vasca: desborda el área del vizcaíno hacia el Goierri guipuzcoano y la Barranca de Navarra. oa > ua (cf. Arrua, Urartekua…) Este fenómeno también es característico del área este del euskera occi- dental (Bergara, Eibar, Elorrio, Lekeitio y Mundaka, entre otras), incluyen- do la variedad de lengua vasca de Urrunaga (Álava); en las poblaciones ala- vesas de Elosu, Legutiano, Nafarrete, Oleta y Urrunaga se ha producido el paso posterior ua > ue (Gaminde 1984).

Léxico característicamente occidental:

– Agirri (cf. Izartzagirria) Esta variante es propia del vizcaíno antiguo (agirtu en Mikoleta y Refra- nes y sentencias) y también está en el manuscrito de Juan Pérez de Lazárra- ga (ca. 1564-1567). Lo común es agertu, ya en Etxepare. – Arro (cf. Arroa, Arrozabala) Voz característicamente occidental.

– Aretx (cf. Arestegi, Arestuia…) Es típicamente occidental y también está presente en Landuchio (1562).

– Atx (cf. Atxondo, Aranatxa…) Variante occidental que también está en Landuchio (1562). Asimismo es- taba presente en alguna de las variedades más orientales de Navarra, tal es el caso del extinto roncalés.

– Bakotx (cf. Aramakotxa, Zubibakotxa) Esta palatalización de sibilante africada en posición final bakoitz > bakotx es común a las variedades occidentales, pero no exclusiva. También se halla en las variedades dialectales más orientales, y está ya en Axular.

– Barri (cf. Isasi barria) Es forma exclusiva en el área occidental desde los primeros documentos medievales.

– dui (cf. Arestuia, Sarastuia) Sufijo característico del euskera occidental, aunque no exclusivo. Elena Martínez de Madina (2002) no constata la presencia de las formas -di y -doi en el enclave de Treviño. Sin embargo, en Sáseta aparece la primera de ellas en términos como Isaustia y Urrestikolanda.

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– Elexa (cf. Elexaldea) Como escribe Michelena (1977): “es particularidad común al dialecto meridional y al vizcaíno la palatalización de s y z tras antiguo diptongo en i”: eleiza > elexa.

– Gan (cf. Bizkargana) En el mapa elaborado por Henrike Knörr, acerca de la distribución de -gain y -gan, solamente figura un testimonio con -gain en el Condado de Tre- viño. Se trata de Bizcargaña (1734), en Sáseta, que aparece tres veces, pero en un mismo documento, de la mano de un único escribano. En realidad, este término se documenta repetidamente Bizcargana desde 1713 a la actualidad y, por tanto, creemos que la forma palatalizada es, en realidad, un error de transcripción, quizá por influencia de hablas vascas más orientales.

– Gatx (cf. Arangatxa) Voz característica de las hablas occidentales de la lengua vasca. Está en el diccionario de Landuchio (1562), en concurrencia con gaitz. Sin embargo, en el manuscrito de Juan Pérez de Lazárraga (ca. 1564-1567), únicamente figu- ra gatx (cf. poeta gacha idoro doçu; y eucan gax guztia quendu jacan).

– I(n)saur (cf. Isaustia) Mitxelena (1982: 302) escribe, en relación a la variante con u- del nom- bre de la ‘nuez’ y del ‘nogal’, que “los nombres en u- son, casi sin excepción, orientales, extendidos por Arraya y Laminoria sobre todo, pero también por Iruraiz, Barrundia, San Millán, Gamboa, etcétera”.

– Larrin (cf. Otalarrineta) La voz más extendida es larrain, tanto en los dialectos occidentales como en los orientales, pero hay variantes como larrin, presente en el vizcaíno de Arratia, Gernika y Orozko, así como en la lengua vasca hablada en Aramaio. Además, larrin está en Landuchio (1562) y en Juan Pérez de Lazárraga (ca. 1564-1567): çerren eoçen larrin guztiac beteric.

– Mimen (cf. Mimentza) Este préstamo del latín uimen es la voz común a las variedades occiden- tales de la lengua vasca, en vez del general zume (salix viminalis).

Okaran (cf. Okaranzurieta) Voz común a las variedades occidentales de la lengua vasca, en vez del ge- neral aran (prunus domestica).

– Oste (cf. Bizkarrostea) En toponimia oste es exclusivamente occidental, como afirma Mitxelena (AV, 507).

– Solo (cf. Gutxisoloa, Solagorreta) Es únicamente occidental, aunque la forma general soro es la que aparece en Landuchio (1562). En el manuscrito de Juan Pérez de Lazárraga (ca. 1564- 1567) también está solo: Lecu ona Bicuña soloan soloan muyña edo çeynec gura leique angoa bere suyña.

– Urretx (cf. Urrestico landa) Variante específicamente occidental, con palatalización. Corresponde al general hurritz ‘avellano’ (corylus avellana).

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Léxico considerado no occidental: Únicamente registramos dos rasgos que se vienen considerando orientales.

– Bago (cf. Bagalaza) Koldo Zuazo (1998) había escrito que el uso de la voz bago ‘haya’ (fagus sylvatica), en vez de la variante occidental pago, es un rasgo oriental, pero en un trabajo reciente (Zuazo 2003: 86)9 ha modificado esa afirmación, concluyendo que la alternancia de algunas consonantes en comienzo de palabra no es adecuada para establecer delimitaciones dialectales. En efecto, la línea divisoria de ambas variedades no es nítida, y las dos se entrecruzan y conviven incluso en un mismo espacio geográfico. Así, pago también está presente en hablas navarras. En la toponimia menor de Ituren (Navarra), estudiada por Andrés Íñigo (1996), conviven bago y pago. De otra parte, bago llega en toponimia hasta los confines occidentales de Álava. En la Base de Datos Toponímicos de la CAPV se documentan, entre otros, Bagalde (Kuartango), Bagate (Amurrio y Urkabustaiz), Bagaza (Ayala/Aiara), Bagoste (Llodio-Laudio) y Bagueta (Urkabustaiz). Estos testimonios muestran que la distribución pago/bago no obedece necesariamente a criterios dialectales, sino a motivos múltiples que ya apuntó Mitxelena: “el impulso para la creación de variantes con sorda inicial podía ser de muy distinta naturaleza: la imitación, incluso equivocada, del romance, el ensordecimiento de la inicial en segundo miembro de compuesto, la inducción de la consonante inicial de la sílaba siguiente, etc. No es raro, en todo caso, que en la misma habla o en el mismo texto se empleen, generalmente en usos distintos, dos variantes de la misma palabra (RS 141 guibel ‘higado’, pero 239 y 466 quibel eguioc ‘hazle espaldas’” (FHV, 241). Un ejemplo alavés, ya indicado por Mitxelena (FHV, 51), es la concurrencia de las voces pique (Antezana de Foronda) y vique (Arroiabe y Jungitu), con el mismo significado de ‘parte en molino’, del lat. uicem. En definitiva, en origen bago se extendería tanto en áreas occidentales como orientales y, con el tiempo, pago ha predominado en el área occidental.

– Madura (cf. Madurea, Madurac(o)iturria) La voz madura ‘zona pantanosa’ tiene las variantes fadura y padura. La pri- mera de ellas se utiliza en el extremo más occidental de la Bizkaia vascoparlan- te y la segunda en gran parte del área occidental de la lengua vasca, incluido Aramaio. Henrike Knörr (1985) ha demostrado cartográficamente el dominio de madura en la parte oriental de Álava. Sin embargo, esta última variante se usa también en zonas occidentales como, por ejemplo, Otxandio y el entorno de Oñati, donde existe incluso como adjetivo (Izaguirre 1970)10. Asimismo, Mogel escribió madura en su obra Peru Abarka, escrita en la variedad vizcaína de Markina. Por tanto, esta voz tampoco es exclusivamente oriental. En conclusión, a la luz de la toponimia histórica, la lengua vasca de Sáseta es claramente occidental, y no se documentan elementos léxicos para vincularla a una variedad lingüística central o de transición.

n9 “Hitz hasierako p-, t-, k- vs. b-, d-, g- kontsonanteen banaketa ez dena ere euskalkien mugak ezartzeko bitarteko egokia badakigu orain. Hasiera horretako zenbait hhitzek ez dute eremu tinko eta jarraiturik osatzen, nonahi azaltzen dira. Euskal Herri osoan zehar leku askotan agertzen dira (…), ino- lako muga garbirik zedarritu gabe. Landuchioren hiztegian bertan daukagu horren adibide gardena: pago eta baguso (<bago uso) biak batera agertzen dira”.

n10 “leku madúria, leku madúraak: lugar de buena tierra cerca de un río”.

Hechos relativos a à ViñaspreUribarrena2005 — Búsqueda de páginas similares con +.Ver como RDF
Anthroponym Adamus  +
Creator Roberto González de Viñaspre Gonzalo  +
Event Sáseta es uno de los cuarenta y siete pueblos que forman el municipio del Condado de Treviño  +, Sáseta dista diecinueve kilómetros del pueblo de Treviño  +, En el año 1025, Sagassaheta figura entre las poblaciones de Álava que pagaban cierto impuesto consistente en una reja de hierro al monasterio de San Millán de la Cogolla  +, En 1415, en el pleito entre el obispo de Calahorra-La Calzada y los clérigos y curas de las iglesias de las aldeas del Condado de Treviño, únicamente cuenta con cuatro moradores o familias  +, En la primera mitad del XVI se constata un notable incremento de la población  +, En un censo de 1518 Sáseta tiene veintiséis vecinos y, poco después, en 1533, el número se eleva a cuarenta y cuatro  +, En 1551, en el Libro de Visita del licenciado Martín Gil la población es de treinta vecinos, es decir, unos ciento cincuenta habitantes  +, La epidemia de peste que penetró en Álava en 1564, procedente del valle del Ebro, parece que no tuvo grandes consecuencias en Sáseta  +, En 1598, la peste bubónica llegó a Vitoria desde los puertos del Cantábrico, y para 1599 se había difundido por casi toda Álava y la actual provincia de La Rioja  +, Malas cosechas de los años 1598, 1599 y 1600  +, En 1621 la población de Sáseta se había reducido a ochenta y ocho habitantes  +, Pervivencia de la lengua vasca en el enclave de Treviño, sin que la romanización, al igual que en las tierras altas y medias de Vasconia, haya supuesto paréntesis alguno en la continuidad lingüística  +, Tampoco ha sido tierra de reconquista ni de repoblación  +, La toponimia mayor del enclave de Treviño es mayoritariamente de formación vasca  +, En la toponimia menor también son preponderantes los nombres de lugar creados en lengua vasca  +, La toponimia es el único testimonio para el estudio de dicha lengua  +, Política de uniformización lingüística llevada a cabo durante el reinado de Carlos III (1759-1788)  +, La pérdida de la lengua vasca en la mayor parte de la vertiente sur de los Montes de Vitoria se produjo en las últimas décadas del siglo XVIII  +, Según la encuesta lingüística que ordenó realizar el Departamento de Estadística de Francia en 1807, La Puebla de Arganzón aparece como vértice del área vascófona  +, La pérdida de la lengua vasca se produjo a la par en el tiempo, y por las mismas causas, en ambas vertientes de los Montes de Vitoria  +, La importancia del nomen decae desde el siglo III y a partir de los siglos III y IV se acentúa la tendencia a usar, incluso en los documentos oficiales, un nomen singulare que a menudo contiene alusiones de matiz metafórico o metonímico  +, En el siglo IV hubo en el Imperio Romano una ola de nombres nuevos  +, Aretx en euskera occidental arcaico también tuvo el significado genérico de ‘árbol’  + y La comunidad humana de Sáseta ha sido vascoparlante hasta las últimas décadas del siglo XVIII  +
L.derivation Iturri =\ estur  +
Lexem Kapana ‘cabaña’(= lat. capanna)  +, Katu ‘gato’  +, Landa ‘campo’  +, Lats ‘arroyo’  +, Lauza ‘losa’  +, Mando ‘mulo, mula’  + y Okaran  +
Monarch Carlos III  +
Suffix Terminación latina -ana  +, Sufijo colectivo-abundancial -dui  +, Gara ‘alto, elevación’  +, Oste ‘parte posterior’  +, Agirri ‘a vista’  +, Colectivo -tza  +, -alde ‘lado’  +, Zulo ‘agujero’  +, Zabal ‘llana o llano’  +, Biribil ‘redondo’  +, Haran ‘valle’  + y Locativo-abundancial -eta  +
Topic Colectividad ágrafa en una lengua como la vasca  +, Real cédula de 1768  +, Tria nomina de la antroponomia latina  +, Aluvión de nombres nuevos  + y Euskera occidental  +
Toponym Andetxa, forma en lengua vasca de Antezana de Foronda  + y Andiggana  +
Z.author Henrique Monteagudo (1999: 247-250)  +, Ángel Ibisate (2001: 783-803)  +, Oyharçabal, 1992: 349-366  +, Julio Caro Baroja (1982: 55-61)  +, Damiano Marcelino  +, Irigoyen (1987)  +, González de Langarica 1987  +, Julio Caro Baroja (1971: 164)  +, Luix Mari Zaldua (1996: 101- 106)  +, López de Guereñu (1958)  +, Mitxelena (1964: 74)  + y Henrike Knörr (1985: 508-514)  +
Z.title La real providencia de Carlos III de 1771  + y Pueblos de Álava por vicarías  +
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