Monreal1996

De EsWiki

  • Arquitectura religiosa de oquedades en los siglos anteriores al románico
  • Luis Alberto Monreal Jimeno
  • VII Semana de Estudios Medievales : Nájera, 29 de julio al 2 de agosto de 1996. / coord. por José Ignacio de la Iglesia Duarte, 1997, ISBN 84-89362-23-8, págs. 235-264
  • Centros eremíticos y semieremíticos en el Valle de Ebro: Aspectos metodológicos
  • Luis Alberto Monreal Jimeno
  • II Semana de Estudios Medievales, Nájera 5 al 9 de agosto de 1991 / coord. por José Ignacio de la Iglesia Duarte, 1992, ISBN 84-87252-01-X, págs. 49-64
  • El visigotismo en los eremitorios rupestres de "Las Gobas" de Laño (Condado de Treviño)
  • Luis Alberto Monreal Jimeno
  • Euskal herriaren historiari buruzko biltzarra = Congreso de Historia de Euskal Herria = Congres d'Histoire d'Euskal Herria = Conference on History of the Basque Country, Vol. 1, 1988 (De los orígenes a la cristianización), ISBN 84-7148-219-3, págs. 367-379
  • San Millán de Suso: Aportaciones sobre las primeras etapas de cenobio emilianense
  • Luis Alberto Monreal Jimeno
  • Príncipe de Viana, ISSN 0032-8472, Año nº 49, Nº 183, 1988, págs. 70-96

Monreal 1992

p57

En esa difusión de ideas y personas destacan figuras de enorme prestigio que conectan el monacato oriental con el occidental a través de sus escritos, viajes o fundaciones, como Anastasio, Jerónimo y Casiano entre otros.

Conocemos la permanencia ascética en cuevas, naturales o artificiales, de grandes figuras del monacato occidental, como San Martín de Tours que vive con sus seguidores en cuevas y cabañas de Marmoutier, o San Benito de Nursia que habita por espacio de tres años en la gruta de Subiaco.

En la Península Ibérica utilizan cuevas para su cobijo grandes personalidades del eremitismo y cenobitismo hispánico como Fructuoso, Valerio, Genadio; probablemente Millán y Domingo (que luego será santo epónimo de Silos), así como los anacoretas que constituyen la protohistoria de grandes monasterios posteriores como San Pedro de Arlanza, San Juan de la Peña, San Martín de Albelda y tantos otros.

Monreal 1988

p86

Es bien conocida en la zona la "Cueva de San Millán"", cerca de Cabeza Parda, en las anfractuosidades de la Sierra de Pradilla, lugar de romería de todos los pueblos del Valle de San Millán. La tradición identifica este lugar con el que habitó el Santo tras una inicial estancia en Suso molestado por la multitud de gente que acudía a él.

Nada pueda avalarnos una prudente antigüedad, pero se enmarcaría dentro de la larga serie de cuevas naturales que la tradición relaciona con vidas eremíticas, como las del Valle del Silencio, o las cuevas de San Julián de Angostina, San Tirso de Bernedo, o San Román de Campezo, etc., en las que las acomodaciones artificiales son mínimas o inexistentes.

p89

La realidad arqueológica del eremitorio rupestre puede remontarse a la época visigoda, como los restos de muros y algunos arcos analizados indican. Indudablemente visigóticos son algunos de los complejos rupestres del Condado de Treviño y otros del Alto Pisuerga, cons inscripciones que lo atestiguan, aunque también son evidentes las reocupaciones.

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