Estepa2009/entities/2

De EsWiki

  1. El relato de las dos versiones de la Crónica de Alfonso III nos sugiere que los territorios al sur de un reino astur, cuyos territorios describe, no estuvieron sometidos ni a los musulmanes ni a los cristianos.
  2. Nos interesa ahora el espacio hasta el Duero, si bien la frontera de los poderes andalusíes se encontraba más al sur.
  3. Las tesis sobre la despoblación y repoblación del valle del Duero defendidas con tanta pasión por Claudio Sánchez-Albornoz (1966) no son sostenibles hoy en día,
  4. si bien no faltan defensores como Gonzalo Martínez Díaz (supra).
  5. Incluso ha quedado en un segundo plano la idea de una importante colonización y migración en sentido norte-sur. (García de Cortázar supra)
  6. ¿Qué pasa entonces con la población establecida a mediados del siglo viii al norte del Duero?
  7. Respecto al reino astur y Al-Ándalus, se trata de una «tierra de nadie» desde el punto de vista político.
  8. Me parece muy difícil poder aceptar que esta estuviera sujeta a pactos con los musulmanes, lo que explicaría que no fuera afectada en las campañas de estos frente al norte cristiano. n90
  9. n90 Ciertamente, hasta la primera mitad del siglo x, concretamente a partir del segundo decenio, no se dieron expediciones musulmanas hacia la línea del Duero
  10. n90 y ello ha sido justificado desde la perspectiva de los pactos con los poderes de Al-Ándalus (Pastor Díaz de Garayo. cit., 140-141);
  11. n90 sin embargo, de haber tales pactos, resultaría muy difícil pensar que a lo largo de casi dos siglos no se dieran situaciones de ruptura de los pactos, que originaran campañas.
  12. n90 Es posible buscar otras explicaciones en el sentido de que para los poderes de Al-Ándalus serían los territorios integrados en el reino astur el objeto de sus expediciones de castigo, dirigidas así hacia Álava, Castilla, Bureba e incluso Galicia.
  13. Y que se mantuviera en la región el tributo y la fiscalidad propia del Estado visigodo.
  14. Es un poco contraproducente que los defensores de estas tesis sobre pervivencias fiscales tipo Estado antiguo al tiempo hablen de secular crisis en las estructuras de poblamiento,
  15. ya que, admitiendo esta situación en el poblamiento, (Pastor Díaz de Garayo supra) no parece muy claro que pudieran mantenerse en su pleno vigor los aparatos de poder necesarios para las exigencias fiscales.
  16. Encuentro más atinadas las ideas sobre notables cambios en las estructuras de poder desde la Antigüedad tardía que afectan a la vida urbana de la región y que muestran la importancia de los poderes locales. (Castellanos, Martín Viso 2005)
  17. De esta manera en el 711 el control político y fiscal que ejercía el reino visigodo en esta región, aun existiendo, no parece que fuera muy efectivo.
  18. Las transformaciones desde el 711 y desde el 741-750 nos llevan a pensar en una relativa desorganización o desarticulación,
  19. de manera que pasaron a primer plano los territorios y el encuadramiento de la población en ellos, con sus comunidades, de cara al aprovechamiento de sus espacios, con predominio de actividades ganaderas y de agricultura en cultivos itinerantes.
  20. Hasta qué punto se dieron unas aristocracias locales y unos jefes políticos sobre esos territorios es algo que se nos escapa, desde nuestra escasa información, tanto documental como arqueológica. (Lecanda 2000)
  21. Quizá solo podamos preguntarnos por la vigencia, antigua o nueva, de centros militares, con la consiguiente presencia de poderes políticos de escala reducida y un ejercicio del poder sobre la población prácticamente reducido a unas prestaciones militares.
  22. ¿Estarían tras estos posibles poderes locales unos emergentes poderes condales?
  23. ¿Existieron en la región en los siglos viii al x condes no sometidos a los reyes astures?
  24. Pienso que el título de comes comporta la integración en las estructuras de poder político de un reino, en este caso el reino astur.
  25. Los comites que documentamos reconocerían así el poder superior de los monarcas en Oviedo, después en León.
  26. Y no sabemos si en Lara antes del 879 n94 o en Castrojeriz o en Ubierna antes del 882 hubo jefes militares independientes,
  27. n94 Hay una inscripción de una tal Flámula en Quintanilla de las Viñas (Santa María de Lara), que suele considerarse del 879 al haber otra con esta data, transmitida por Huidobro (junto con otras dos inscripciones, del 929 y 932), quien también menciona un becerro donde se contiene la noticia de la restauración de esta iglesia en el 879 y su consagración por el obispo Almiro (Pastor Díaz de Garayo o. cit., 128-131; Escalona Monge 2002, 67-69, 189-190).
  28. n94 Ambos autores se refieren también a una inscripción procedente de la ermita de San Julián, próxima a Lara de los Infantes: «In nomine Domini Gundisalvus et Fendericus fecerunt istam civitatem sub rege Domino Adefonso in Era dccccv»;
  29. n94 Ernesto Pastor reproduce la lectura de Huidobro, dando la data del 867, en tanto que Julio Escalona lee «Rudericus» y duda de la data del 862 (basada en otras lecturas), destacando la existencia de una rotura en la línea.
  30. n94 El testimonio de esta inscripción es sumamente interesante, pues podría denotar el dominio sobre Lara, pero en cualquier caso se trataría de poderes vinculados al reino astur, como refleja la mención del «sub rege», sin duda referido a Alfonso III, si bien podemos dudar, con Escalona, de la data.
  31. n94 También seguimos a este autor en la idea de que la Flámula del 879 no debe de ser la mujer de Gonzalo Téllez, la cual vivía cincuenta años después, no siendo suficiente la coincidencia onomástica.
  32. n94 La afirmación, tomada de Huidobro y que reproduce Pastor, a saber, «en 879 Flámula, hermana de la condesa doña Munia y mujer del conde Gonzalo Téllez, ofrece el edificio a Jesucristo», me parece que es, conforme a las plausibles cautelas de Julio Escalona sobre lo aportado por Huidobro, en lo que concierne a la expresión de parentesco de Flámula, mera interpolación del erudito burgalés, pues ¿cabe suponer que Muniadona ya fuera condesa cincuenta años antes que su hijo Fernán González?
  33. n94 Es más lógico situar a Muniadona y Gonzalo Téllez-Flámula una generación después.
  34. n94 Por otro lado, se da la mención de Santa María de Lara en el diploma de 822 relativo a San Román de Tobillas, lo que demostraría la no despoblación y ocupación de la zona de Lara en una fecha muy anterior a la presumible «repoblación» de dicho territorio.
  35. n94 Desde luego, pensamos que no hubo despoblación y que se mantuvo la civitas, de la que podría deducirse fuera, integrada después (v. la inscripción atribuida al 867) a las estructuras políticas del reino astur,
  36. n94 pero el diploma del 822 no nos sirve para Lara, pues se trata de una interpolación que refleja unos intereses más allá de las comarcas de Valdegobía y Losa, concretamente San Miguel en Rio Tirón, Osomilla, Puras, Lara, Paredes Rubias;(Larrea o. cit. )
  37. n94 Fue con posterioridad al 931 cuando San Román de Tobillas tendría tales bienes, que finalmente pasaron a Oña.
  38. n94 Por otra parte, como ha observado Julio Escalona, no se debe identificar esta Santa María de Lara con la de la inscripción del 879, la cual consta en el 1082, con motivo de la anexión de San Román de Tobillas a Oña,
  39. n94 en tanto que la Santa María de Lara identificada con Santa María de Viñas pertenecía a Arlanza desde el 1038.
  40. Y no sabemos si en Lara antes del 879 o en Castrojeriz o en Ubierna antes del 882 hubo jefes militares independientes de manera que entonces se produjera una auténtica conquista y sometimiento a poderes condales que a su vez comportaban la integración de estos centros de poder en el reino astur.
  41. En cualquier caso, en torno al 900 hay en lo que va a ser el espacio condal castellano unos poderes condales que tienden a actuar en una escala regional,
  42. poderes que, además, en buena medida, se hallaban probablemente vinculados entre sí por relaciones de parentesco. n95
  43. n95 La Flámula, mujer del conde Gonzalo Téllez, hermana de Muniadona.
  44. De los 60 diplomas que hemos analizado, solo podemos contar con 12 o 13 diplomas protagonizados por personas que eran condes o pertenecían a familias condales. n96
  45. n96 Se trata de: 1) la donación del conde Gundesindo a San Vicente de Fístoles (816);
  46. n96 2) la carta puebla de Brañosera por el conde Muño Núñez y su mujer Argilo;
  47. n96 3) la donación del abad Severo y el conde Diego a San Félix de Oca (863);
  48. n96 4) la dotación del conde Diego a dicho monasterio (864);
  49. n96 5) la donación por el conde Gonzalo Téllez y su mujer Flámula al monasterio de Cardeña de una serna en Pedernales (902);
  50. n96 6) la emancipación otorgada por estos mismos del monasterio de San Jorge de Cerezo (913);
  51. n96 7) la donación que hacen estos mismos a Cardeña de una serna en Villafría (915);
  52. n96 8) la donación a Cardeña por Gonzalo, hijo del conde Diego, de molinos con sus cauces de Ibeas y Arlanzón (921);
  53. n96 9) la donación a Cardeña del conde Fernando Ansúrez, con su mujer Muniadona y su hijo Ansur Fernández (921);
  54. n96 10) la donación de la condesa Muniadona con sus hijos a Santa María de Lara (929);
  55. n96 11) la donación a Cardeña por Flámula, viuda del conde Gonzalo Téllez, de la villa de Pedernales (929);
  56. n96 12) la confirmación de los términos de San Mamés de Ura por el conde Fernán González (930).
  57. n96 Y a ello podría añadirse, si se trata de un personaje de familia condal, la fundación y dotación por Rodrigo Díaz del monasterio de San Juan de Tabladillo (924).
  58. Esto y sobre todo el hecho de que en casi la mitad de los diplomas (27 de los 60) no haya ninguna alusión a algún conde es síntoma de que nos hallamos ante poderes no suficientemente extendidos y formalizados.
  59. ¿Y qué decir de los más altos poderes eclesiásticos, esto es, de los obispos?
  60. Desde el punto de vista de la organización eclesiástica, hemos de partir de que en época visigoda fueron dos los obispados, Oca y Osma, presentes en lo que será después la región del primitivo condado de Castilla. n97
  61. n97 Constan sus obispos hasta el XVI Concilio de Toledo (693), último cuyos obispos presentes conocemos (J. Vives, 1963, 517).
  62. De Oca tenemos un dato sobre actuación diocesana mediante la inscripción de la iglesia de Santa María de Mijangos, consagrada en torno al año 600 por el obispo Asterio. (Lecanda)
  63. De Osma, la actividad del obispo Eterio a fines del siglo viii en el corazón del reino astur.
  64. Es muy probable, como señala Ernesto Pastor, que el obispo Almiro mencionado en una inscripción del 879 sea el Felmiro obispo de Osma, (Pastor Díaz de Garayo o. cit., 132-136)
  65. registrado en una nómina episcopal de la Albeldense, (datada en el 883)
  66. y no, como otros han supuesto, un obispo de Valpuesta, como nueva sede que se arrogaría la de la antigua Osma.
  67. De cualquier modo, el panorama episcopal de Castilla en los siglos ix y x es sumamente embrollado, teniendo en cuenta no solo estas sedes «antiguas» sino otras más o menos nuevas como Veleia, Valpuesta, Amaya y Muñó. n101
  68. n101 Por otra parte, entre los diplomas que hemos analizado se da el de la donación por el obispo Quintila en el 820 de sus villas y monasterios a San Vicente de Fístoles, que debe verse como un complemento a la gran donación realizada en el 816 por el conde Gundesindo.
  69. n101 No creo que deba identificarse la sede de este obispo con Valpuesta como hace el editor de este documento,
  70. n101 pero conforme a los diplomas de Fístoles resulta muy interesante la sin duda estrecha relación entre un poder condal y un poder episcopal.
  71. Si el diploma del conde Gundesindo en el 816 nos permite aproximarnos a una propiedad y poder condales,
  72. los documentos sobre presuras del 800, 804 y 822 nos llevan a lo que podemos definir como una aristocracia eclesiástica,
  73. cuyos datos podemos completar con los de los diplomas emilianenses del 852, 853 y 855, que contienen las fundaciones de los monasterios de San Martín de Herrán, San Martín de Flabio y San Román de Dondisle. n103
  74. n103 Las tres fundaciones fueron realizadas por el abad Pablo, el presbítero Juan y el clérigo Nuño,
  75. n103 y particularmente en las dos primeras destacan en la dotación importantes cabañas ganaderas.
  76. n103 Los diplomas procedentes de los fondos emilianenses no están libres de sospecha, siendo muy llamativas las coincidencias de los días (4, 4 y 5 de julio, respectivamente, en la lectura de Serrano),
  77. n103 pero creo que en principio, a pesar de posibles retoques, sean diplomas válidos, no pudiendo seguir por tanto la exagerada hipercrítica de Martínez Díez: «El monasterio de San Millán...», o. cit., 25-27
  78. Tal como ha mostrado Larrea, la relación de estas presuras con la generación de establecimientos monásticos significaba la configuración de unas nuevas entidades que desplazaban formas de organización religiosa más primitivas de tipo eremítico vigente en las comunidades. (Larrea 2005)
  79. Los nuevos monasterios, al igual que las sernas, n105 fueron mecanismos de introducción en las comunidades y de control de ellas por elementos exteriores a estas. n106
  80. n106 A veces este control consistió en hacerse con parte de la propiedad sobre los monasterios locales,
  81. tal como se deduce de las expresiones del diploma del 822, relativo a San Román de Tobillas, donde vemos que el nuevo centro monástico compartía la propiedad de monasterios locales con las comunidades: «et prisi terras ibi et media ecclesia Sanctorum Cosmas et Damiani» (en Valluerca); «et alio in ualle cauato et busto de Bustantigo et media ecclesia Sancti Mames et media de Comunione»
  82. Los monasterios se convirtieron en centros de poder que además permitieron concentrar los magros excedentes agrarios gracias a la exacción decimal.
  83. No disponemos de suficiente información para valorar la importancia de los núcleos monásticos en la configuración de los nacientes poderes condales, pero podemos suponer que fue grande.
  84. Los diplomas del 863 y 864 de San Félix de Pedroso en Oca me sugieren que este monasterio de la Castilla centrooriental fuera el primer gran «monasterio propio» de un poder condal,
  85. probablemente relacionado con la extensión del poder del conde Diego sobre esta comarca más meridional.
  86. Y desde la perspectiva posterior puede afirmarse que las dotaciones de Covarrubias (978) y Oña (1011) por los condes castellanos fue posible por la existencia de una auténtica red de poder sobre establecimientos monásticos en todo el espacio condal castellano.
  87. Ello no se generó de la noche a la mañana y me parece poco creíble atribuirlo a bienes fiscales o públicos que del rey de León pasaran al conde de Castilla.
  88. Además de los monasterios y las sernas, como introducción de un poder exterior en las comunidades debemos fijarnos también en la generación de otras propiedades de los nuevos, de los primeros señores en ellas.
  89. El trazado de amplios términos que vemos en las presuras significaba que los nuevos poderes tenían capacidad para el aprovechamiento en los espacios de utilización comunitaria necesarios para sus importantes cabañas ganaderas,
  90. pero también que sobre estos espacios podían generarse unos bienes concretos que son los que aparecen en expresiones más o menos formularias como campos, tierras, viñas, hortales, manzanales, etcétera, o como heredades que quedan referidas a un lugar e incluso relacionadas con los uicinos de él.
  91. Esta apropiación se daba en un contexto de amplios espacios no humanizados, de una aún importante movilidad en el hábitat y por tanto de una escasa o aún incipiente fijación del poblamiento, así como de cultivos itinerantes de rozas.
  92. Un diploma de Valpuesta del 894 refiere entre los bienes donados por el obispo Fredulfo para fundar el monasterio de San Román de Merosa, en Valdegobía, agros frumentarios, n108 es decir, campos de trigo, lo que hace pensar en lo excepcional de tal cultivo.
  93. Puede sorprender la pasividad de los grupos humanos allí antes establecidos permitiendo a los presores unas fundaciones y apropiaciones que finalmente podían llevar a su subordinación a los elementos foráneos.
  94. Se ha hablado de los acuerdos entre unos y otros, pero pudo haber también mecanismos más sutiles.
  95. Plantea una curiosa situación otro diploma de Valpuesta, del 865.
  96. Se trata de la traditio de Sonna y su mujer Muñina al monasterio de los santos Cosme y Damián;
  97. lo interesante es que esta consiste en un pactum por el cual habitaran un año en este monasterio, y su incumplimiento significara la entrega de un campo (agrum) junto a la iglesia de dos modios de sembradura, un herrén, pomares, casares y quintana, todo ello con su salida (exitum), esto es, posiblemente el conjunto de los bienes que tenía esta pareja en una comunidad,
  98. si bien es posible que el pactum comportara esta donación, n110 de manera que con la autoentrega de Sonna y Muñina, solo por un año, se daría la vinculación de bienes procedentes de la comunidad rural a este monasterio.
  99. n110 La redacción es algo confusa, ya que se dice «tunc abeas omnem pactum quem tradimus», habiendo antes el conminatorio «si aliquis»,
  100. n110 pero la cláusula conminatoria se halla después, en el lógico lugar del diploma, y el «tradimus» puede interpretarse como que se ha donado algo, con independencia de que se cumpla o no el pactum, esto es, en el momento de la donatio de las personas por un año.
  101. n110 Posiblemente la explicación esté en la cláusula que sigue a la conminatoria: «Uerumtamen quoque tradimus ab ea potestate eclesia sancta uel peregrinis aut de propinquis meis qui in ipsa eclesia fuerit cognominatus abeat potestate».
  102. n110 Los bienes quedaron bajo el poder de este monasterio, y podrían ser utilizados por nuevos habitantes procedentes de fuera (peregrinis), quienes probablemente quedarían en una situación de dependencia, o por los parientes de los donantes, concretamente por uno que estuviera destinado al servicio de la iglesia (entendemos que como clérigo).
  103. n110 Y esto se produciría en las circunstancias normales de cumplimiento del pactum, pues, si no, el monasterio tendría lisa y llanamente la propiedad de estos bienes.
  104. En los documentos del siglo ix encontramos sobre todo monasterios, sernas, las diversas concreciones de las heredades que he referido o los diversos topónimos, las más de las veces sin una calificación.
  105. Hallamos además herrenes, molinos, dehesas, prados, helechares, bustos, eras de sal n111 o las primeras menciones de divisa (862). n112
  106. n111 Por ejemplo las 24 eras de sal con su pozo de San Román de Tobillas (822), cf. las 21 eras en Salinas de Añana mencionadas en el pacto del presbítero Vigila con San Pedro y San Pablo de Tejada, entregándole San Román de Tobillas, 931, julio, 28
  107. n111 las 6 eras de sal en Rosío (Losa), correspondientes a la fundación de San Martín de Flabio (853);
  108. n111 el medio pozo de salina en Miengo en la donación del presbítero James a las iglesias de Suances, 870, mayo, 28
  109. n112 Rodrigo se entrega al monasterio (iglesia) de San Martín de Flabio con la heredad de sus padres, Vermudo Álvarez y Gontroda, referida como «illa hereditate in loco qui dicitur Villota et Villateca et S. Stephani cum suas hereditates et divisa in montes, in fontes, in pratis, cum exitus et introitus» ;
  110. n112 con el término divisa se está dando a entender la capacidad de actuación y aprovechamiento de los espacios comunes.
  111. n112 El diploma sigue: «Et in Baro S. Justi et S. Petri cum sua divisa, medietate de illa divisa, que est parte de illo fonte iuxta ecclesia, cum suos exitus et introitus in montes, in fontes et in omnia pertinentia»;
  112. n112 también se da este mismo carácter de aprovechamiento del espacio comunitario, pero probablemente también ello viene dado desde la participación en la iglesia de los santos Justo y Pedro, compartida con otros, de ahí la mención de «medietate».
  113. n112 Sobre las acepciones de la divisa, (Estepa 1996, 411-443)
  114. En el conjunto hay algunos elementos de concreción, al tiempo que se nos muestra la cierta diversidad en la propiedad aristocrática, pero nuestra apreciación general es que reina la imprecisión.
  115. Si observamos el conjunto de diplomas del Becerro de Cardeña, en el periodo 899-931, notaremos cierto cambio en nuestra percepción de la organización social del espacio.
  116. Hallamos ya ejemplos de tierras, agros, huertos o una viña, individualizados con sus límites. n113
  117. n113 899, marzo, 1: Marcelino con su mujer e hijos vende a don Valerio dos tierras, una en Cabia (junto a la tierra de Hakam) y otra en Fuentes (de la que se mencionan dos colindantes), por un caballo de color roano valorado en 40 sueldos, una camisa de seda valorada en 15 sueldos, y 6 sueldos de plata
  118. n113 912, septiembre, 1: Aldereto y su mujer Emelia e hijos Valerio, Aroza y su mujer Felicisima e hijos Nuño, Adega y Todilde venden a Juan frater un huerto en Burgos («in parte Occidente iuxta orto de Belendo, et de alia pars Serico») por 10 sueldos de plata
  119. n113 915, mayo, 1: Omahia dona a Cardeña tres campos, a saber, un agro en Pedernales «iusta agro de Abolmutaraf»; «alio agro» que había comprado al frater Muño por un lecho y que se hallaba «in plano»; y «alio agro qui est iusta vinea de fratres», que compró por 9 sueldos, que tenía casas, hórreo y huerto; así como otra tierra «iusta agro de Justo»
  120. n113 921, agosto, 18: Belasco, su mujer doña Vita y sus hijos Munio, Jimeno, Eneco, García, Fortunio venden al monasterio de Cardeña «nostra terra» que se hallaba en Ibeas «iusta vestos molinos» (señalándose sus límites conforme a los cuatro puntos cardinales) por 10 sueldos de plata .
  121. n113 929, octubre, 1: Gómez y su mujer María venden una viña en Escobilla a Zaid por 40 sueldos de plata; señalan a la viña tres límites (ibídem, núm. cxxxvii).
  122. n113 931, marzo, 1: Barbellas con su mujer e hijos venden una tierra en Pedernales al monasterio de Cardeña por 40 sueldos de plata: aparecen como sus límites agro de Munapa, agro de Belasco y agro de Dolquiti .
  123. Además este conjunto documental nos muestra otros interesantes cambios.
  124. Nueve de los veinte diplomas son compraventas en tanto que estas han estado ausentes de los diplomas del siglo ix, donde es muy notorio el predominio de las donaciones, n114
  125. n114 De los 26 diplomas (válidos) documentados hasta el año 900, 17 son donaciones y 5 traditiones.
  126. n114 Los demás son el pacto monástico de San Miguel de Pedroso (759), la carta de Brañosera (824), el acto de restitución por Rebelio a Santa María de Puerto, de 863, diciembre, 19 ;
  127. n114 y la venta de 899 procedente de la documentación de Cardeña, mencionada en la nota anterior.
  128. n114 Para el tema de las donaciones en todo el espacio del reino durante el siglo x, contamos con la excelente reciente monografía de W. Davies 2007.
  129. en tanto que fuera del becerro cardeniense solo hay dos ejemplos de compraventas en el siglo x, procedentes ambos de la documentación de Valpuesta. n115
  130. n115 903, septiembre, 1: Zelano y su mujer Valeria venden a Gemello una tierra y 12 ensertos en el loco de Gottel por 2 ovejas fetas y cera apreciada en (un) modio da la data del 913, pero el diploma menciona el regnante de Alfonso (III) en Oviedo, por lo que me parece más lógica la interpretación de Floriano.
  131. n115 929, agosto, 28: Araspio y su mujer e hijos, Anaso, el presbítero Muño, Severo y Paterna, venden al presbítero Severo y a sus monjes («tuos regulantes») su heredad en Pando, descrita como tierras, viñas, manzanales, linares, casares, hortales y salidas («in monte, in balle») por 4 libros (2 antifonarios y un orden), valorados en 6 sueldos, así como casulla y piel de conejo, 2 camisas verdes y otra blanca «et zone et uobe per colore uario et orare linio, xii cubitos et mapulas uermiculas et alfamiane cardeno» ;
  132. n115 texto que muestra una curiosa transacción de bienes como precio de la venta, en la que destacan unos libros litúrgicos, lo que me lleva a pensar en intercambios practicados por grupos monásticos.
  133. De otro lado, con el conjunto de Cardeña, por lo demás el principal bloque documental fiable para nuestro periodo, aparecen los campesinos en nuestro horizonte documental vendiendo o donando sus bienes,
  134. iniciándose así el camino hacia la constitución del dominio del monasterio de Cardeña.
  135. Cuando Fernán González se convierte en el único conde en el entonces espacio político de Castilla, asistimos a la consolidación de un poder político superior en la región, aun en la dependencia respecto al monarca de León. n116
  136. n116 Su dominio en el conjunto territorial castellano se dio hasta su muerte en el 970;
  137. n116 por lo tanto, a lo largo del reinado de varios reyes leoneses, salvo la interrupción del 944-947 en que fue depuesto por Ramiro II y sustituido en ese breve periodo por el infante Sancho, hijo del rey de León (G. Martínez Díez: El condado de Castilla..., o. cit., vol. i, 385-386).
  138. n116 Sobre la extensión de su poder, debemos considerar su actuación como conde en Álava, sucediendo así a los poderes condales existentes previamente en la zona.
  139. n116 En la calendación de un diploma del 931 (julio, 26) figura «primo annio [sic] regni sui, Ranimiri principis in Legione et comite Fredinando Gundesaliz in Castella et in Alapa» (J. Pérez de Urbel: Historia del condado de Castilla, o. cit., vol. iii, 1103).
  140. n116 Hay otros testimonios que lo mencionan como conde tanto en Álava como en Castilla; por ejemplo: 932, junio, 22; 937, noviembre, 30; 947, agosto, 7.
  141. n116 Por otro lado, su mención como «Kastellensis et Asturiensis comite» (totalmente anómala con el uso de adjetivos gentilicios, propia más bien del siglo xii) se da en un diploma del becerro de Cardeña, del 968, abril, 8, demostrado como falso
  142. n116 si bien consta la proyección patrimonial de los condes en Asturias de Santillana, en las comarcas de Iguña, Cabuérniga, Buelna y Camesa conforme al diploma fundacional de Covarrubias, del 978.
  143. n116 Prefiero hablar de un control generalizado pero relativo sobre el espacio castellano por parte de Fernán González y sus sucesores, de manera que incluso pudieran emerger nuevos poderes condales en algunas zonas.
  144. n116 Así ocurre con un Fernando Díaz comite en Lantarón, según un diploma fechado en el 913 (L. Serrano: Cartulario de San Millán de la Cogolla, o. cit., núm. 15), de difícil encaje cronológico, pues habla de un rey Vermudo (Vermudo II) siendo más probable la versión de A. Ubieto, dando la data del 997.
  145. n116 La presencia de magnates vinculados a la de Taranco es falsa, pero no creo que sea esta la explicación.
  146. Como principales rasgos de este poder político, debemos tener en cuenta sus bases patrimoniales que le han permitido a este poder introducirse en los diversos territorios y en muchas comunidades del espacio castellano.
  147. La apropiación de bienes en ellas y sobre todo la propiedad de muchos núcleos monásticos permitían una presencia directa de un poder político ejercido en una escala de carácter regional.
  148. Y este poder generó y fue desarrollando unas redes de dependencia y servicio en territorios y comunidades. Es prematuro hablar de una dependencia feudal pero probablemente se iban dando las primeras bases para su ulterior configuración.
  149. Siendo importantes las bases patrimoniales y sus consecuencias, con ello no se agotaba todo el poder del conde, ni la importancia de las bases patrimoniales significa la identificación de la propiedad con el poder.
  150. El conde pudo ya ejercer un reconocido poder superior sobre todo el espacio político castellano expresado en los aspectos militar y de ejercicio de la justicia.
  151. La sujeción de la generalidad de los hombres libres del condado a las prestaciones militares, concretadas en los servicios de hueste (fonsado), vigilancia (anubda) y reparación de fortalezas (castellería), n117 fue, con toda probabilidad, el paradigma del poder político de los condes castellanos bajo Fernán González y sus sucesores.
  152. n117 Documentadas las tres en el diploma falso de Valpuesta (804), y la anubda y la castellería en el interpolado de Brañosera (824), de manera que los primeros testimonios fiables son ya del condado de García Fernández (970-994).
  153. n117 Para la castellería, el diploma del 972 donde se dice que el conde García Fernández, a cambio de la donación de una dehesa por el concejo de Ausín había eximido a este de «illo labore de illos castellos»;
  154. n117 y en una de las versiones del diploma fundacional de Covarrubias leemos en una cláusula de exención «neque fossato neque annubda»;
  155. n117 hay otro diploma de Covarrubias, del 972, donde son mencionadas las tres prestaciones, pero se trata de una adición, tras los confirmantes, lo que hace pensar que no se encontrara en el diploma original.
  156. n117 Obviamente estas prestaciones ya se dieron antes de su mención en los diplomas, y podemos considerarlas como elementos constitutivos del ejercicio del poder por los condes de Castilla.
  157. n117 Sobre estas prestaciones y tributaciones y su pervivencia en los tiempos posteriores, C. Estepa Díez (1996), 135-176.
  158. En mi opinión hay que ser críticos con la idea de una fiscalidad de origen público en esta época, pues los escasos testimonios aducidos y desde los cuales se ha hecho una generalización proceden de claras interpolaciones, como el montaticum de Brañosera o el (tributo) annale de San Zadornil. n118
  159. Lo fiscal queda limitado a las prestaciones militares y por público debemos entender del conde.
  160. Más allá del periodo que hemos escogido para esta ponencia, se produjeron las grandes transformaciones que dieron paso a una sociedad que consideramos como feudal.
  161. La formación de la gran propiedad, la vemos primeramente en la concentración de los pequeños monasterios, ligados a grupos o comunidades locales, desde mediados del siglo x, en el poder de los grandes monasterios como Cardeña y San Millán de la Cogolla. (n119 J. A. García de Cortázar, o. cit., 121-130; S. Moreta Velayos 1971, 96-98)
  162. Por otro lado, aparecen los infanzones en la documentación, no está claro si podemo decir a mediados del siglo x, a finales de esta centuria o a comienzos del siglo xi,
  163. como unos emergentes poderes comarcales o locales que reflejan las transformaciones en los territorios y comunidades rurales.
  164. Su inserción en el entramado de poder de los condes y luego reyes castellanos permitió la consolidación de este poder superior,
  165. pero también debe decirse que con toda probabilidad los infanzones tuvieron una contribución muy importante en la configuración de la nobleza en Castilla.
  166. n120Teniendo en cuenta los problemas críticos que suscitan textos como los San Zadornil, Barrio y Berbejo (955) y de Nave de Albura (1012) y el fuero de Castrojeriz (974).
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