Estepa2009/entities/1

De EsWiki

  1. Mi aproximación a la construcción de la Castilla condal se refiere al periodo anterior a la unificación política llevada a cabo bajo el conde Fernán González, tomando el año 931 como data
  2. Procederé en el análisis en tres niveles
  3. ¿Qué condes?, es decir, el nivel político superior que nos llevará a ver la inicial fragmentación, la existencia de diversos poderes condales.
  4. En segundo lugar nos preguntamos: ¿qué territorios?, ¿cuáles fueron los marcos organizativos de los hombres que habitaban en este amplio espacio?, ¿cuáles eran las unidades básicas de encuadramiento en estas sociedades?
  5. Y finalmente, como tercera cuestión, nos preguntaremos por el poblamiento.
  6. Bajo el ambiguo enunciado de «villas», nos preguntamos por los núcleos de habitación: ¿cuáles eran las entidades poblacionales en la primitiva Castilla?
  7. ¿podemos hablar del predominio de un poblamiento concentrado o de un poblamiento disperso?
  8. ¿existían ya núcleos de población que consideramos como aldeas?
  9. En la base de ciertos poderes condales pudieron darse algunos territorios.
  10. La organización del poblamiento, a veces, trasciende al nivel territorial, o el nivel territorial se fragmenta y se concreta en el más elemental nivel de los lugares de habitación.
  11. La documentación nos informa sobre 16 personajes con el título condal (15 condes y 1 condesa) entre el 816 y el 931:
  12. Gundesindo, n8 Muño Núñez, n9 Rodrigo, n10 Diego, n11 otro Muño Núñez, n12 Gonzalo Fernández, n13 Gonzalo Téllez, n14 Muño Vélaz, n15 Fernando Ansúrez, n16 Nuño Fernández, n17 Rodrigo Fernández, n18 Nuño, n19 Álvaro Herraméliz, n20 Gutier Núñez, n21 Muniadona, n22 Fernán González n23
  13. La información se complementa con la extraída de las fuentes narrativas cristianas, que o bien nos repiten algunos de estos nombres o nos aportan otros 3 personajes, n24
  14. así como con la aportada por una fuente árabe que relata la campaña de Al-Mundhir en el 865. n25
  15. Muño Núñez, n9 Se trata de la célebre carta de población de Brañosera;
  16. n24 En la Crónica albeldense son mencionados el conde Rodrigo, su hijo el conde Diego, Muño Núñez a cargo de Castrojeriz, así como el conde Vigila (Vela) Jiménez como «comes in Alaba»
  17. n24 Los Anales castellanos primeros mencionan al conde Rodrigo (860 y 866), al conde Diego (882), así como a los condes Muño Núñez, Gonzalo Téllez y Gonzalo Fernández en el célebre pasaje sobre la «repoblación» de la línea del Duero (912)
  18. n24 Por su parte, en Sampiro se mencionan como los condes rebeldes a Ordoño II, a quienes hizo prisioneros en Téjar los siguientes: Nuño Fernández, Abolmondar Albo, su hijo Diego y Fernando Ansúrez, habiendo por tanto dos no registrados en algún diploma
  19. n25 Se habla de la destrucción de castillos pertenecientes a Ruderiq «señor de Al-Quilé» (Rodrigo, conde en Castilla), así como de los señores [condes] de Toca (Teja, Siero de Valdeteja) (cuyo nombre falta), Gonzalo de Bryyia (Bricia) y Gómez de Misanica (Mijangos)
  20. De estas informaciones deducimos varias cosas:
  21. 1) la existencia de varios poderes condales;
  22. 2) que la expresión de su dominio se refiere a distintas áreas (Castilla, Burgos, Cerezo, Lantarón, Álava, Lara);
  23. 3) que esta va variando y extendiéndose, manifestándose así una expansión (el conde Muño Núñez se hizo con el poder en Roa; Gonzalo Téllez con Osma, el cual por esos años consta como conde en Lantarón o en Cerezo; Gonzalo Fernández extendió su dominio sobre Aza, Clunia y San Esteban de Gormaz);
  24. 4) no son condes 'de' (condes de Castilla, de Lantarón, de Cerezo, de Álava), sino condes 'en'—;
  25. 5) de esta manera, ser conde en Castilla es compatible con la expresión de serlo en Burgos, o bien se pueden dar simultáneamente, sin problema, varios condes en Castilla; n28
  26. n28 En el 899 Muño Núñez aparece documentado como conde en Castilla,
  27. n28 en tanto que Gonzalo Fernández lo es en Burgos, al igual que en el 914, en tanto que este último está documentado como conde en Castilla en diplomas del 912 y 915.
  28. n28 Nuño Fernández lo es en Castilla conforme a diplomas del 921 y 926, en tanto que el D. Nuño del 922 es conde en Burgos.
  29. n28 Gonzalo Téllez es conde en Castilla en el 903, pero consta como conde en Lantarón (911) o en Cerezo (913),
  30. n28 en tanto que Fernando (Ansúrez) es documentado como conde en Castilla en el 917 y en dos diplomas del 929.
  31. n28 Naturalmente las zonas sobre las que se extendía el poder político de Nuño Núñez, Fernando Ansúrez o Gonzalo Fernández podían ser distintas, aunque los diplomas hablen para los tres de su poder condal «in Castella».
  32. n28 Más que pensar en ajustar los gobiernos de estos condes a nombramientos por los monarcas de Oviedo o León, nos inclinamos por la existencia de varios condados (en el sentido de poderes de un conde) contemporáneamente referidos como «en Castilla».
  33. 6) es particularmente importante tener en cuenta el significado de Castilla; hubo una extensión territorial del término que es pareja a la extensión de un determinado poder condal (desde las acepciones sumamente restringidas del 800 y 807); n29
  34. n29 En los diplomas procedentes de San Millán en los que se menciona al conde Rodrigo, Castilla se refiere a lo que será la Castilla Vieja,
  35. n29 es decir, la región al norte del Ebro, e incluso también a las zonas ya situadas inmediatamente al sur del Ebro, donde se hallaba el monasterio de San Martín de Herrán,
  36. n29 en tanto que su hijo Diego probablemente extendiera su poder en la comarca de Oca, donde se encontraba el monasterio de San Félix de Pedroso.
  37. n29 Solo poseemos para este último una mención de carácter territorial (en Castilla) en diploma del 871, que al igual que el del 873 bajo el conde Rodrigo contiene donaciones en el área alavesa.
  38. n29 La contemporaneidad de las fechas entre ambos condes, padre e hijo, ha dado bastantes quebraderos de cabeza, particularmente en la datación de los diplomas de San Millán, pero se puede admitir que ambos coincidieran como condes durante algunos años, y ambos lo fueran, conforme a nuestra interpretación, «en Castilla».
  39. 7) hay determinados centros que tuvieron relevancia en el poder condal, son los centros condales, reflejados en las fuentes: a los expresados directamente en los diplomas (Burgos, Lara, Lantarón, Cerezo) cabe añadir Amaya, Castrojeriz, Clunia, Osma, San Esteban de Gormaz o los de Siero o Mijancos (y quizás Bricia), a los que posiblemente se refiere la fuente árabe.
  40. En 7 diplomas aparecen las personas condales sin una expresión, digamos, territorial; simplemente se trata de un comes o una comitissa.
  41. Por otro lado, la mención de los condes se da en 33 de los 60 diplomas de este periodo;
  42. de los 33 diplomas, 14 pertenecen al conjunto de los 20 diplomas procedentes del Becerro de Cardeña.
  43. Y frente a este dato cabe indicar que las menciones al monarca astur alcanzan a 45 de los 60 diplomas,
  44. una proporción semejante a la que hallamos para los diplomas del periodo relativos a Liébana, zona más próxima a los centros del poder de la monarquía astur.
  45. Ciertamente, los condes de esta primitiva Castilla dependían del rey astur, con sede en Oviedo, desde el 910 con sede en León.
  46. No hay inconveniente en ver, a través de los regnante de estos diplomas, que hay un reconocimiento de la autoridad de tal monarquía en los siglos ix y x,
  47. pero otra cosa es que los reyes actuasen en Castilla como lo hacían en Asturias, Galicia o en León desde la segunda mitad del siglo ix.
  48. Desde el análisis de los diplomas, digamos que solo uno, del 931, tiene como protagonista de una acción jurídica en Castilla a un monarca astur, Alfonso IV, confirmando al monasterio de Cardeña la villa de Villafría, n32 próxima a Burgos,
  49. en tanto que hay solo otros tres diplomas que manifiestan cierta presencia del rey.
  50. El primer documento de Castilla, el pacto monástico de San Miguel de Pedroso en el 759 (abril, 24), realizado en presencia del rey Fruela I y del obispo Valentín;
  51. la donación del presbítero Martín a San Millán y San Esteban de Salcedo, en el 873, que al parecer contó con la aquiescencia del rey Alfonso III ;
  52. o la presencia del rey García, en el 913, confirmando la donación del conde Gonzalo Téllez y su mujer Flámula al monasterio de San Jorge de Cerezo.
  53. Diplomas del 922 y 924, procedentes de los fondos de Cardeña y Arlanza, respectivamente, contienen las primeras menciones del término alfoz, refiriéndose a los de Muñó y Tabladillo, respectivamente (La villa de Cabia «in alfoz de Munno»).
  54. Los documentos no son originales, pero parece acertado el considerar que la palabra se hallase ya en sus textos más antiguos.
  55. Alfoz es de origen árabe, significando ‘distrito’, y su propia forma, evolucionada desde al-hawz, aboga por una utilización más antigua en la lengua vulgar (Estepa 1984). n38
  56. n38 Interpretamos la utilización del término alfoz como una mixtificación de la voz árabe con la latina fauces > foce.
  57. n38 Ténganse en cuenta los contactos habidos mediante las campañas militares hacia la zona del norte del Ebro...
  58. n38 En cambio, es para el área leonesa donde hallamos una utilización del término directamente derivado de el árabe al-hawz, en las expresiones «in alhauze de Salamantica», «in alhauze de Legione», en diploma del 953, julio, 11
  59. Alfoz fue más o menos sinónimo de términos latinos como suburbium o territorio, más ampliamente registrados en los diplomas que estamos analizando
  60. El propio Tabladillo es documentado como suburbio n39
  61. n39 En el mismo diploma que hemos citado en que el monasterio de San Juan, fundado por Rodrigo Díaz, se halla «in suburbio quod dicunt Tablatillo ».
  62. n39 Y el monasterio de San Mamés de Ura, en diploma del 930, enero, 27: «sub urbio Tablatello»
  63. y hallamos la utilización de suburbio, siempre ya durante el siglo x, para Cerezo, Burgos y Lara. n40
  64. n40 913, octubre, 25: el monasterio de San Jorge «in suburbio quem ferunt Cerasio»
  65. n40 el monasterio de San Pedro de Cardeña en diplomas del 921, febrero, 3, «in suburbio que dicunt Vurgos»,
  66. n40 y del 921, marzo, 4, «in suburbio quem dicunt Burgos»;
  67. n40 929, enero, 28: el monasterio de Santa María «in suburbio que fuerunt Lara»
  68. Fijándonos en el término territorio, destaca precisamente en primer lugar el propio de Castilla, documentado en el 800, a la par que el territorio de Mena. n41
  69. n41 En el diploma de las presuras del abad Vitulo y la fundación del monasterio de los santos Emeterio y Celedonio de Taranco, del 800, septiembre, 15, hallamos las siguientes expresiones: «in loco qui dicitur Taranco, in territorio Mainense»; iglesia de San Martín «in civitate de Area Patriniani in territorio Castelle»; iglesia de San Esteban «in loco qui dicitur Burcenia, in territorio Mene»
  70. Entonces Castilla era un pequeño territorio, que podemos identificar con el territorio de Area Patriniani de otro diploma del 807, n42
  71. n42 807, noviembre, 11: iglesias de San Andrés y San Félix «in territorio de Area Patriniani, in loco qui dicitur inter Pando et Nozeto sicco»
  72. localidad Area Patriniani que en el documento del 800 es calificada precisamente como civitate.
  73. Por otra parte, el significado territorial de Castilla varía.
  74. Ya en el 816 ha incorporado el próximo valle de Sotoscueva n43
  75. n43 816, noviembre, 30: «in Castella uilla uocabulo Sautvs Coba et Cornelio et Botares et Platanos»
  76. y en el 852 el valle de Tobalina. n44
  77. n44 852, julio, 4: el monasterio de San Martín de Pontacre (Herrán) «in territorio Castellense»
  78. Hallamos también referencias a Castilla, con la expresión in Castella, sin mención de la palabra territorio pero con evidente alusión territorial, lo que nos hace ver así igualmente la existencia de un territorio de Losa, documentado desde el 822. n45
  79. n45 Además del citado diploma del 816, los del 822, noviembre, 18: «sinera in Castella in ualle Donnica [...] et sinera in Lausa»;
  80. n45 836, enero, 18: «et in Castella quod nominatur uilla Kardelli de nominis mei et Uillella»;
  81. n45 853, julio, 4, el monasterio de San Martín de Flabio «in loco qui dicitur Lausa [...] in sernas in Lausa et vineas in Castella [...] novem vineas et septem agros in Castella in loco qui dicent Subpenna ad S. Quirici»
  82. Además de estos tres territorios (Castilla, Losa, Mena), n46
  83. n46 En el documento, del 853, se concluye la descripción de las presuras: «Et presimus presuras in Castella, in Lausa et in Mena».
  84. tenemos otro territorio documentado, ya en el siglo x, el de Flumencillo, n47
  85. n47 931, julio, 26, el monasterio de San Román de Tobillas «in loco que vocitant Tobellas, territorio Flumencello»;
  86. n47 en otro del 919, mayo, 18, la iglesia de Santa María «in Flumenzello, in Spelio», esto es, la villa de Espejo en Valdegobía.
  87. esto es, del río Omecillo, que en buena medida podría identificarse con Valdegobía.
  88. Con todo, en Valdegobía documentamos en el 894 el territorio de Pobajas, n48
  89. n48 894, noviembre, 19: hay un monasterio de San Román de Pobajas «territorio de Paubalias et Uilla Morosa»
  90. que, al igual que el de Taranco, n49 en el valle de Mena,
  91. n49 Así se documenta una tierra «in territorio de Taranco», sin fecha
  92. n49 y en la adición 2.a de este diploma, la iglesia de San Caprasio, «qui est in territorio inter Taranco et Foze mediana».
  93. Valdegobía constituye un ejemplo de territorio aún menor, territorios que podrían identificarse con el de una villa.
  94. También podemos asimilar a territorio el caso del valle de Cayón, en Asturias de Santillana, que documentamos en el diploma del 816. n50
  95. n50 «Et in ualle Kalone uilla que dicunt Pangorres cum sue ecclesie Sancte Marie»
  96. El término alfoz, documentado al final del periodo que estudiamos, y las escasas menciones sobre los territorios nos llevan a afirmar que en la primitiva Castilla existieron unos determinados marcos de la organización territorial.
  97. No hay datos suficientes para definir tales territorios en todo lo que será el espacio condal castellano; para ello es necesario avanzar en el tiempo para llegar hasta una especie de mapa de alfoces en los siglos xi y xii, (Martínez Díez 1987)
  98. pero esto mismo lleva a pensar en sus bases anteriores (Álvarez Broge 1993), (Escalona Monge 1996)
  99. En el diploma fundacional de Covarrubias, del 978, son mencionados 25 territorios a la hora de encuadrar las distintas y diversas entidades de población.
  100. Y unos decenios después en el fundacional de Oña (1011),
  101. con una descripción más fijada en las villas, son mencionados 5 alfoces (Amaya, Paredes Rubias, Miengo, Ausín y Mansilla),
  102. utilizando precisamente tal término, síntoma de su notable adopción en el vocabulario de los escribas monásticos.
  103. Los alfoces o territorios fueron las circunscripciones básicas de la organización territorial; como tales, sirvieron para el encuadramiento de los grupos humanos y de sus entidades de población.
  104. Y sugerimos, aun con toda su inevitable carga hipotética, que fueron las más elementales unidades políticas.
  105. Las veo sobre todo como unidades precondales, es decir, como elementos previos a la formación y consolidación de los poderes condales;
  106. si bien partiendo del ejemplo del poder condal en Lantarón, (Martín Viso: 2002, 533-552) más o menos identificado con la comarca de Valdegobía,
  107. podemos sugerir la posibilidad de que a veces emergieran poderes condales desde tales marcos territoriales.
  108. Estos marcos territoriales a lo largo y ancho de todo el espacio castellano pudieron concretarse en valles o no, con los elementos comunitarios que se han atribuido a los primeros,
  109. pero que, al no querer generalizar, evitaré identificar con comunidades de valles. (García de Cortázar 1988:195-236), (Díez Herrera 1990)
  110. Básicamente unidades de carácter supralocal, que en mi opinión ofrecen un panorama dinámico y de cambios en la entidad y límites de ellas. (Escalona 2006: 143-166)
  111. Aun manteniendo la idea de las circunscripciones básicas, debemos destacar los casos en los que es utilizado suburbio como el ámbito territorial de un determinado centro.
  112. Hasta el 931 documentamos suburbio para Burgos, Cerezo, Lara y Tabladillo.
  113. Si hay un suburbio, quiere decir que hay una urbs.
  114. No es extraño que para dos de estos, Burgos n59 y Lara, hallemos la palabra civitate, si bien en el caso de Lara en un documento falso.
  115. n59 912, septiembre, 1: un huerto «in civitate Vurgos»
  116. Puede plantearse la identificación entre el suburbio, y por tanto la urbs o la civitas, con los centros del poder condal.
  117. La utilización del término para Tabladillo, podría explicarse si consideramos, siempre en el plano de la hipótesis, al Rodrigo Díaz fundador en el 924 del monasterio de San Juan de Tabladillo como personaje de familia condal.
  118. Unos años más tarde, en el 937, se emplea urbe para Roa, n61 que podemos considerar igualmente como centro condal, tal como lo reflejan los Anales castellanos primeros a propósito de su población por el conde Muño Núñez en el 912.
  119. n61 937, marzo, 1, a propósito del monasterio de San Andrés de Boada: «tradimus tibi ipsum locum quem ferunt Geri in urbe Rauda addivulgata sicut vocitant Bobata»
  120. Podemos contraponer estos centros de poder condal a las ciuitates de la Crónica de Alfonso III a propósito de las campañas de Alfonso I.
  121. Para el área de lo que va a ser la Castilla condal, las ciuitates registradas en esta fuente son Amaya, Auca, Osma, Clunia y Arganza.
  122. No hay coincidencia con el registro diplomático, pues mediante este lo que hallamos es la constitución de nuevos centros de poder, entre los que particularmente va a sobresalir Burgos,
  123. pero no hay que subestimar el dato cronístico, pues Osma y Clunia aparecen como hitos de conquista en el 912,
  124. y ya antes, en el 860, vemos para Amaya su carácter como centro condal, precisamente vinculado al conde Rodrigo, el primer personaje mencionado como conde en Castilla. n63
  125. n63 Es interesante que en el becerro gótico de San Millán en el diploma del 852 sobre la fundación de San Martín de Herrán, en cuyo texto se lee «regnante Rodericus comite»
  126. El empleo de civitate para Area Patriniani resulta a todas luces sorprendente.
  127. No sabemos nada de tal entidad, solo presuponemos desde sus rasgos toponímicos una posible antigua villa romana.
  128. Sería un ejemplo extremo de hasta qué punto se ha transformado el significado o la acepción del término romano civitas.
  129. Solo podemos entender este caso si pensamos que tal punto fuera un centro de poder,
  130. y posiblemente en algún momento lo fuera de un poder condal relacionado con el primigenio territorio de Castilla,
  131. y al extenderse este poder condal, en primer lugar hacia otras comarcas de lo que luego será Castella Uetula, se ampliara igualmente el nombre del territorio.
  132. En cuanto al tercero de los niveles, el del poblamiento, pienso que las dificultades para esta aproximación son aún mayores. (García de Cortázar 2008)
  133. ¿No sería más pertinente intentar hacerlo ya abarcando toda la época condal y utilizando unos trescientos documentos?
  134. Sin embargo, la coherencia de los límites cronológicos que nos hemos impuesto exige que hagamos este esfuerzo.
  135. La lectura de los sesenta diplomas escogidos produce fácilmente el desconcierto si tratamos de fijar simplemente el número de entidades de población documentadas.
  136. Dificultades a la hora de conocer lo que es toponimia menor y lo que no lo es, la imposibilidad de conocer de primera vista los muchos y variados paisajes y sus transformaciones,
  137. imprecisiones en un vocabulario donde convergen las acepciones relativas a la habitabilidad con las propias de la explotación y con las de la conciencia de grupo y comunidad.
  138. Frente a otros autores que han procedido en sus aproximaciones de manera cuantitativa, (Peña Bocos 1995; Pastor Díaz de Garayo 1996) voy a hacer un intento cualitativo.
  139. En cualquier caso, parece que a todos nos subyuga el tema de la villa, el significado de este vocablo que oscila, digámoslo de una manera un tanto simplificada, entre la acepción de ‘villa explotación’, que se vincula a la tradición romana, y la ‘villa aldea’ que en gran medida define la organización del poblamiento medieval.
  140. ¿Cuál es el significado de la villa que hallamos en los diplomas castellanos del siglo ix y primer tercio del siglo x? n67
  141. n67 Para la estructuración de la villa es de especial interés, aunque se refiera a una región fuera de nuestro estudio, el trabajo de Portela y Pallares (1998:13-43).
  142. n67 Desde la perspectiva arqueológica y considerando una temprana configuración de la aldea (Quiros y Vigil-Escalera 2006:79-128).
  143. En los dos primeros diplomas por considerar, los de las presuras de Vitulo en Mena y Castilla, con la fundación del monasterio de los santos Emeterio y Celedonio de Taranco (800), o del obispo Juan con la fundación de Santa María de Valpuesta (804), no se menciona ninguna villa
  144. sino el loco de Taranco o el locum de Valpuesta, término que puede ser utilizado para designar un núcleo de población pero que también puede tener un significado de lo más impreciso;
  145. por ejemplo, el monasterio de San Martín de Flabio fue fundado en el 853 «in loco qui dicitur Lausa».
  146. Probablemente los diplomas del 800 y 804 estén designando núcleos de habitación.
  147. En los diplomas relativos al monasterio de San Vicente y San Cristóbal de Fístoles del 811, 816 y 820, especialmente el segundo de ellos, que contiene la donación del conde Gundesindo, nos encontramos con la primera relación de villas, referidas a Asturias de Santillana, pero también a Trasmiera y a Castilla.
  148. Las uillas de Asturias de Santillana aparecen relacionadas con monasterios, de donde deduzco que lo transferido son los monasterios con las explotaciones vinculadas o, mejor dicho, centradas en estos monasterios.
  149. Se trataría, por tanto, del esquema de la villa explotación.
  150. El hecho de que algunos de los topónimos sean en el futuro villas (Penagos, Sobarzo, Arce, Boo, Liencres, el mismo Fistoles > Esles) no quiere decir que ya lo fueran a principios del siglo ix, habiendo además uillas que van referidas a valles como Piélagos o Iguña, lo que cabe interpretar como una villa en el valle X.
  151. Por lo demás, este mismo sentido de villa explotación se daría en el caso de lo mencionado como uilla en Trasmiera n68
  152. n68 «Et in Trasmera uilla que dicunt Sautum, ab omni integritate. Et alia uilla que dicunt Paites qui est in Trasmera et Torala»; sigue «Forasmonte in Castella [...]», que citamos en texto.
  153. o en Castilla, en que la uilla lleva el nombre de Sotoscueva, esto es, un valle, que parece quedar ubicada o dispersada en algunos puntos o lugares de él: «Forasmonte in Castella uilla uocabulo Sautvs Coba et Cornelio et Botares et Platanos»,
  154. así como otra villa en esta misma acepción («uilla qui est inter Ormaça et Spinosella»).
  155. Sin embargo, es en el diploma de las presuras del abad Abito respecto al monasterio de San Román de Tobillas, en el 822, donde, en mi opinión, nos hallamos ya ante indudables aldeas.
  156. En la descripción pormenorizada del diploma, y especialmente al referirse a las sernas, la uilla en los casos de Comunión, Valluerca y Villamanca, es claramente una aldea; (Larrea 2007)
  157. no solo se deduce de la descripción topográfica, sino que en las dos últimas aparecen los uicinos, esto es, nos hallamos ante el componente comunitario.
  158. Estos núcleos de población de Valdegobía corresponden ya a la definición hecha por García de Cortázar sobre la aldea altomedieval como lugar poblado por un grupo que tiene sentido preciso de territorialidad en sus relaciones con el espacio. (García de Cortázar 1991:66)
  159. Otros diplomas interesantes para el análisis de las villas son los fechados en el 863 y 864, con la traditio y la donación del conde Diego a San Félix de Oca.
  160. Ambos contienen la donación de decanias que están relacionadas con villas; en el primer diploma de la Bureba, en el segundo de los valles de Mena y Ayala.
  161. Nos hallamos, en primer lugar, con dependencias monásticas como el objeto de las donaciones condales, pero es difícil no ver en algunas de las villas referidas auténticas villas aldeas, así en los casos de Briviesca, Villasur, Santa Águeda, Angulo y Salmantón.
  162. Siempre será necesario someter los textos a un preciso análisis, y aun así nos moveremos en terrenos donde sean más las hipótesis y propuestas que las afirmaciones seguras y contundentes, si bien todo ello deba contribuir a la clarificación y comprensión de los fenómenos.
  163. Sugiero que la unión en un topónimo de la utilización de las dos palabras, uilla y loco, en el mismo o en distintos diplomas pueda servir para pensar que en tal caso nos hallemos ante un núcleo de hábitat concentrado.
  164. En el caso de la carta puebla de Brañosera (824), vemos en el texto el locum de Brañosera, que parece ser el lugar donde van a habitar los cinco hombres destinatarios de la concesión condal n72 y sus familias,
  165. n72 «[...] et damus vobis ad populandum illum locum qui dicitur Brania-Ossaria»
  166. y tras la descripción de los términos, se dice que estos son concedidos a estos hombres «vel ad eos qui venerint ad populandum ad villa Brania-Ossaria», de manera que, frente al anterior locum, el lugar de población o asentamiento humano, la villa ofrece en este texto un matiz comunitario.
  167. Por otra parte, ambos términos, locm y villa, y en distintos diplomas los encontramos para Cabia y Pedernales (Villagonzalo-Pedernales), en la zona central de la Castilla condal.
  168. Al acabar el periodo objeto de nuestro análisis, y sobre todo desde la documentación de Cardeña, van apareciendo aldeas como las mencionadas Cabia y Pedernales, o Villafría, Villalbura, Ibeas, Villayuda, Castañares, Villavascones, Orbaneja, Barbadillo, Mazariegos.
  169. Son datos relevantes en la configuración del poblamiento, pero pienso que sería erróneo generalizar en exceso.
  170. La aparición de las aldeas, en definitiva, fue un proceso muy largo.
  171. No creo que estuviera cerrado hacia el año 1000.
  172. Por otra parte, si bien la generación del poblamiento en aldeas y el componente comunitario de estas llevó a la fijación de sus términos de cara al aprovechamiento de determinados espacios,
  173. no hay que minimizar el hecho de que los marcos supralocales de encuadramiento, a los que me he referido más arriba, fueran el marco comunitario antes de la concreción de sus aldeas.
  174. Ejemplos del siglo ix y del siglo x y de diferentes zonas como Valdegobía (822) n75
  175. n75 «[...] et prisi bustos de fonte Azebeta usque ad fonte Martini et ad foze de uilla Lumenusi bustos in ipsa presura ad illa bustella, et alio in ualle cauato»
  176. y Tabladillo (924) n76 muestran el marco supralocal o territorial en la actividad silvoganadera.
  177. n76 «[...] et in omnibus montis et terminis que sunt in alfoce de Tablatiello licenciam damus pascendi et ligna faciendi»
  178. En la segunda parte de la ponencia voy a tratar de ofrecer algunos rasgos sobre la realidad política, económica, social e institucional de la primitiva Castilla, sin perder de vista el horizonte dado por los tres niveles arriba analizados.
  179. El espacio sobre el que se configuró al terciar el siglo x el condado regido por Fernán González perteneció hasta el 711 al reino visigodo de Toledo.
  180. Sin embargo, no se da continuidad desde el probablemente existente ducado de Cantabria a finales de este reino, (Díaz Martínez, Martínez Maza, Sanz Huesma 2007:443-444) más allá de la filiación del rey Alfonso I del dux Pedro.
  181. No tiene ninguna base la afirmación de que las regiones que aparecen en la Crónica de Alfonso III para expresar la extensión del reino de Alfonso I, el célebre Eo populantur, fueran circunscripciones fiscales del reino visigodo.
  182. Por otra parte, los emergentes poderes condales no tuvieron nada que ver con los antiguos comites civitatum, por más que hallemos relacionados estos nuevos poderes con suburbia y civitates para nuestro periodo.
  183. En las crónicas del ciclo de Alfonso III los comites aparecen en los ámbitos del futuro condado solamente en la Crónica albeldense y para el reinado de Alfonso III. n78=24
  184. n24 En Sampiro se mencionan como los condes rebeldes a Ordoño II, a quienes hizo prisioneros en Téjar los siguientes: Nuño Fernández, Abolmondar Albo, su hijo Diego y Fernando Ansúrez, habiendo por tanto dos no registrados en algún diploma
  185. Para otras zonas se trata de personajes o bien investidos con una función como el comes palatii, n79 con notorio préstamo institucional del mundo carolingio, o que tienen una proyección territorial en áreas del reino, por ejemplo en Galicia,
  186. n79 Sobre los casos de Alfonso II bajo el rey Silo, de Nepociano, o de los condes Aldroito y Piniolo (Estepa 2002, 451-467).
  187. sin que en ningún caso pueda deducirse, desde las noticias de las crónicas, la existencia de circunscripciones o condados.
  188. La invasión árabo-bereber del 711 produjo con la caída del reino visigodo grandes transformaciones en la región.
  189. Posiblemente la región quedó sometida a los distintos tipos de pactos de los cristianos con los conquistadores musulmanes. (Manzano Moreno 2006, 42-50)
  190. Sabemos de la ocupación de la zona por los bereberes y cómo esta fue efímera, pues la abandonaron tras la rebelión del 741.
  191. Si bien es posible admitir el mantenimiento de alguna población residual de esta procedencia, no parece posible admitir que haya tenido alguna influencia en los rasgos políticos y sociales en ella,
  192. a su vez desde la escasa incidencia de un dominio ejercido durante solo treinta años.
  193. Las campañas llevadas a cabo por Alfonso I y su hermano Fruela, que en las dos versiones de la Crónica de Alfonso III muestran la ocupación y abandono de treinta ciuitates con sus «castris et uillis et uiculis», han hecho correr mucha tinta.
  194. Creo que sigue siendo válida la interpretación que dieron en su día Barbero y Vigil (Barbero y Vigil 1978)
  195. Es un texto que debemos entender en el marco de la ideología mozárabe configurada desde mediados del siglo ix que sustenta las ideas de expansión y recuperación de lo perdido con el fin del reino visigodo de Toledo, ahora integrado en el Ándalus musulmán.
  196. Las ciuitates ocupadas por Alfonso I muestran un contexto de tiempos posteriores;
  197. así, el conjunto de estas en el valle del Ebro desde Miranda hacia el este, solo es comprensible desde una perspectiva de la segunda mitad del siglo ix. n82
  198. n82 La línea formada por Miranda, Revenga, Carbonera, Abalos, Briones, Cenicero, Alesanco
  199. El siguiente pasaje, relativo a la «población» del reino de Alfonso I, n83 por el contrario, presenta una realidad política de mediados del siglo viii, eso sí, desde la perspectiva de un siglo después,
  200. n83 Citamos la versión ovetense: «Eo populantur Primorias, Libana, Transmera, Supporta, Carranza, Bardulies que nunc appelatur Castella et pars maritima Gallecie; Alaba namque, Bizkai, Alaone et Urdunia a suis incolis reperiuntur esse possesse, sicut Pampilona [Degius est] atque Berroza»
  201. algo muy claro en el nunc que une al cultismo de las «Bardulies» el nombre de Castilla, que a mediados del siglo ix era un territorio entre el Ebro y la cordillera Cantábrica.
  202. En este pasaje Eo populantur se mencionan regiones con contenido sobre todo geográfico, entre ellas Asturias,
  203. que muestra un desplazamiento hacia el este del étimo Astures, producido con toda probabilidad antes de la caída del reino visigodo.
  204. Son estas regiones las que configuran el reino astur en su primera descripción territorial —por otra parte, sujeta a matices. n84
  205. n84 Primeramente las áreas sometidas a Alfonso I, después lo que se pretendía estar integrado en el reino pero que se hallaba dominado por sus habitantes (Álava, Vizcaya...), al igual que lo que se hallaba al margen del reino (Pamplona, Berrueza)
  206. Fuera del reino astur se sitúan en esta fuente los territorios que van a ser objeto de las conquistas que tuvieron lugar en los reinados de Ordoño I (850-866) y Alfonso III (866-910).
  207. Precisamente la conquista de Amaya, por lo demás antiguo centro de poder visigodo en el territorio de los cántabros, es situada a la par que la de otras ciuitates como León, Astorga y Tuy, n85
  208. n85 Ordoño I, según la Crónica albeldense, «Legionem atque Asturicam simul cum Tude et Amagia populauit multaque et alia castra muniuit»
  209. en tanto que los Anales castellanos primeros, como ya hemos señalado, refieren que Amaya fue poblada por el conde Rodrigo en el 860. n86
  210. n86 Conforme a los Anales castellanos primeros: «In era dccclxlviii populavit Rudericus commes Amaya et fregit Talamanca».
Hechos relativos a à Estepa2009/entities/1 — Búsqueda de páginas similares con +.Ver como RDF
Church San Caprasio  +
Cleric Valentín  +, Martín  +, Juan  + y Abito  +
Count Gundesindo  +, Muño Núñez  +, Rodrigo  +, Diego  +, Gonzalo Fernández  +, Gonzalo Téllez  +, Muño Vélaz  +, Fernando Ansúrez  +, Nuño Fernández  +, Rodrigo Fernández  +, Nuño  +, Álvaro Herraméliz  +, Gutier Núñez  +, Muniadona  +, Fernán González  +, Al-Mundhir  +, Vigila (Vela) Jiménez  +, Abolmondar Albo  +, Gonzalo de Bryyia  +, Gómez de Misanica  +, Fernando  +, Pedro  +, Aldroito  + y Piniolo  +
Event «repoblación» de la línea del Duero (912)  +
Monarch Ordoño II  +, Alfonso IV  +, Fruela I  +, Alfonso III  +, Alfonso I  +, Alfonso II  +, Silo  +, Nepociano  +, Fruela  + y Ordoño I  +
Monastery San Martín de Herrán  +, San Félix de Pedroso  +, Liébana  +, Cardeña  +, San Miguel de Pedroso  +, San Esteban de Salcedo  +, San Jorge de Cerezo  +, Arlanza  +, San Juan  +, San Mamés de Ura  +, San Jorge  +, San Pedro de Cardeña  +, Santa María  +, Santos Emeterio y Celedonio de Taranco  +, San Martín de Pontacre  +, San Martín de Flabio  +, San Román de Tobillas  +, San Román de Pobajas  +, San Juan de Tabladillo  +, San Andrés de Boada  +, Santa María de Valpuesta  + y San Vicente y San Cristóbal de Fístoles  +
Pplace Siero de Valdeteja  +, Roa  +, Cerezo  +, Aza  +, Clunia  +, Burgos  +, Lara  +, Lantarón  +, Amaya  +, Castrojeriz  +, Osma  +, San Esteban de Gormaz  +, Siero  +, Mijancos  +, Bricia  +, Tabladillo  +, Mena  +, Area Patriniani  +, Sotoscueva  +, Tobalina  +, Herrán  +, Losa  +, Cayón  +, Penagos  +, Sobarzo  +, Piélagos  +, Iguña  +, Trasmiera  +, Comunión  +, Valluerca  +, Villamanca  +, Briviesca  +, Villasur  +, Santa Águeda  +, Angulo  +, Salmantón  +, Brañosera  +, Cabia  +, Pedernales  +, Villafría  +, Villalbura  +, Ibeas  +, Villayuda  +, Castañares  +, Villavascones  +, Orbaneja  +, Barbadillo  +, Mazariegos  +, León  +, Astorga  + y Tuy,  +
Z.title Anales castellanos primeros  +, Sampiro  + y Becerro de Cardeña  +
Herramientas personales