Cierbide1998

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Tabla de contenidos

Introducción

A lo largo de los siglos XVI y XVII tres grandes historiadores del País se ocuparon sucesivamente de la toponimia. El primero de los cuales fue Esteban de Garibay y Zamalloa, quien, a decir de Julio Caro Baroja', conocía mucho mejor el mundo medieval que el clásico. El segundo fue Arnaud d'Oihenart, el gran polígrafo natural de Mauleón (Soule, 1592-1667), y que destacó sobre los tres por su rigurosa metodología en la concepción de su Notitia utriusque Vaconiae (París, 1637-1657), y por la aportación que hizo en lo tocante a dobletes toponímicos, como Puente la Reina-Gares, Vitoria-Gasteiz, Pumplona-Iruña,Olite-Erriberri, Álava-Araba, etc. Y por último el P. Josep Moret y Mendi (1615-1687), gran compilador de noticias y autor, entre otras obras, de los Anales del Reino de Navarra. LOS dos últimos, Oihenart y Moret, destacaron por su sólida formación humanística, buenos cono- cimientos en griego y latín, ya que manejaron las fuentes grecolatinas, planteando interesantes hipótesis en el campo de la toponimia.

Ponencia presentada en la Jornada técnica sobre Toponimia y denominaciones de entidades de población de Álava, celebrada en la Sala de Comisiones de Juntas Generales, en Vitoria-Gasteiz, el 14 de mayo de 1997. UPV.EHU

n1 Cf. "La toponimia alavesa y su valor histórico", Vitoria en la Edad Media, Vitoria, 1982, p. 55. E. de GARIBAY, Los XL Libros del Compendio historial de ¿as Chronicas y Uni- versal Historia de los reynos de Espafia, Amberes, Imprenta Christophoro Plantino, MCLX- XI (1571).

n2 Anales del Reyno de Navarra, Pamplona, Imprenta de Martín Gregorio de Zabala, aíio MDCLXXXIV (1684). Investigaciones históricas de b Antigüedades del Reyno de Nava- rra, Pamplona, Imprenta de Gaspar Martínez, 1665.


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Una segunda fase, quizá más interesante desde el punto de vista de la lingüística, es la representada por los vascólogos del siglo XVIII y comienzos del XIX. A lo largo del pasado siglo se emprendió la tarea, a ambos lados del Pirineo, de iniciar la labor de transcribir y publicar cantidad de colecciones de documentos medievales n3. Dentro de esta labor, cabe destacar la publica- ción del Diccionario de la Real Academia de la Historia', en 1802, en el cual verán la luz cantidad de referencias toponomásticas y que, dejando a un lado un cierto propósito de defender la política estatal del momento, aportó un gran acervo de datos respecto de Guipúzcoa, Vizcaya y Álava, al igual que de Navarra.

Dentro de esta iniciativa habría que señalar la desarrollada por el canónigo Llorente n5, quien por primera vez publicó materiales, como la Reja de San Millán de 1025, de extraordinario interés para el conocimiento de la toponimia mayor alavesa. En relación con Álava habría que destacar igualrnente la recogida de materiales emprendida por Federico de Baráibar, quien, a decir de Julio Caro Baroja n6, fue el mejor helenista de su tiempo en España, así como epigrafista concienzudo, superior incluso al P. Fita.

La tercera etapa, ya en este siglo, coincide con la publicación de fuentes y la interpretación de la toponimia vasca, de valor muy desigual. En Lapurdi, el abate Haristuy observó atinadamente que hay zonas, como son las propias de los tres territorios de la vertiente norte pirenaica, donde subsisten tres versiones de un mismo topónimo, según se trate de la francesa, bearnesa o vasca. Por lo que respecta a la vertiente sur, habría que destacar la recogida, amplia y valiosa, realizada por Luis de Elizalde n7, Gerardo López de Guereñu n8 y más modernamente la realizada por J. Antonio González de Salazar n9.

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Sin duda, a partir de los trabajos de Julio Caro Baroja n10, de L. Michelena n11, y muy en particular de su obra Apellidos vascos, el estudio de los materiales toponomásticos tomó una nueva dirección de carácter filológico, científico e historicista que puso término a las etimologías fantasiosas y carentes de ninguna verosimilitud. Dentro de esta corriente habría que situar la valiosa aportación llevada a cabo por Alfonso Irigoyen n12. Al referirse Julio Caro Baroja n13 al trabajo de L. Michelena se expresa en estos términos: "...con el libro de Michelena tenemos ya desbrozado el camino para una interpretación histórica de la toponimia vasca". En lo tocante a Álava tenemos los materiales procedentes de los cartularios de San Millán y Valpuesta y ya para épocas más avanzadas, como son el bajo medievo y fines del siglo XVI, la tesis doctoral de doña Emiliana Ramos, El Apeo de Vitoria y su jurisdicción (1481-1486): Trdnscripción y estudio lingüístico (1997) y la obrita de Vidal Fernández Palomares, Alava: Los Templarios, los Sanjuanistas y la vieja toponimia (Vitoria, 1984), en la que su autor transcribe un apeo de 1574 de las heredades de Nuestra Señora de Iruña. Actualmente, las Juntas Generales de Alava nl4 vienen publicando las Actas de sus Juntas desde 1502 y se espera que a lo largo del presente año llegue a buen término su labor de sacarlas a la luz. Dada la naturaleza de los textos, el conjunto de datos de carácter toponomástico será muy cuantioso, dominando los de carácter onomástico sobre los exclusivamente toponímiCOS.

Al contrario de lo que se observa en Navarra, donde a causa de su peculiaridad administrativa y jurídica, el acervo de materiales históricos de índole toponomástico es amplísimo, especialmente para los siglos XIII-XVI, en Álava, a excepción de la valiosísima relación de la Reja de San Millán o Ferro de Álava (1025), los testimonios alto y bajo medievales son más bien escasos. La razón parece clara, es sencillamente debido a la no existencia de un poder político-administrarivo propio, como es el caso de Navarra, así como a la au- sencia de obispado, monasterios o la misma de las villas n15.

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Por todo lo cual nos tendremos que referir a datos concretos, más bien escasos, en el caso de Álava, en este modesto intento de considerar los materiales históricos, porque es evidente a la hora de tratar los nombres de lugar, que antes de modernizar, adaptar o incluso inventar acepciones, sepamos con la mayor certeza posible cómo se nos han transmitido. Volviendo a los materiales de la Reja de San Millán, en efecto, dentro de los 308 nombres de pueblos n16, J. Caro Baroja señala que unos responden a antiguas posesiones con formas originariamente latinas, otros son manifiestamente romances, otros son claramente euskéricos y finalmente otros son de muy dificil interpretación. Como es sabido, responden a lo que pudiera haber sido tal vez el condado de Álava en su momento, con la particularidad de que no comprende parte de la Álava actual, como Valdegovía y los valles occidentales.

Toponimia vasca en Álava

Luis Michelena n17, al referirse a la información histórica de la toponimia alavesa y su corpus, considera que el mismo está formado por:

a) Los testimonios (nombres de lugar, de persona, de divinidad) que nos han sido transmitidos por fuentes clásicas, literarias y epigráficas;

b) Los nombres propios de lugar y muy en segundo puesto de personas, registrados en la documentación medieval a partir del siglo X, siendo para la época alto medieval las fuentes más importantes para Alava los documentos de San Millán, Valpuesta, Irache, etc.;

c) Los nombres de lugar y fecha moderna y contemporánea, especialmente los aportados por Gerardo López de Guerefiu y González de Salazar (Cf. notas 8 y 9) n18.

Acerca de la antigüedad del elemento vasco en la toponimia alavesa, Michelena n19 considera, frente a las hipótesis de Gómez Moreno y Ma Lourdes Albertos, según los cuales la toponimia euskérica alavesa constituiría "una especie de superestrato que se sobrepone a un fondo indoeuropeo anterior", por el contrario "...este elemento indoeuropeo se impuso, sin llegar a cubrirlo, por encima de un sustrato eúskaro".

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Luis Michelena acepta como procedentes de las lenguas indoeuropeas: Velia, Suessatio, Toullonium, etc., sitos a lo largo del Iter XXXIV o no lejos de él, en Álava, así como Trition Metallon, hoy Tricio, y Tritium, inconfundiblemente célticos. Asimismo, respecto de los nombres de persona de carácter latino como Fuscus, Licinius, Secundiano, Sempronius, Severus, etc.

Siguiendo a Caro Baroja n20, de acuerdo con los criterios aceptados, Elhossu (mod. Elosu, Elosua en la lista calagurritana), Bustia (acaso 'el sitio húmedo'), Gessalua (despoblado antiguo, según Llorente, del eusk. gezal 'salitre'), Harhazua (mod. Arrazua, 'el pedregal'), Hazua (mod. Azúa, acaso var. de *Arçua 'lugar pedregoso'), Yçarra (mod. Izarra, 'la estrella'), Urrechua, Zauala (mod. Zabala 'la llanura'), Ubarrundia (probablemente var. de *ibar + aundi + art. -a 'el valle grande').

b) Voces con sufijo de derivación:

1. -aga locativo, abundancial, etc.: Elhorriaga (mod. Elorriaga, vale tanto como 'el espinal'), Huruaga (mod. Urrúnaga 'el lugar lejano').

2. -eta 'locativo plural': Arrieta, Azazaheta (mod. Azáceta), Bagoeta (despoblado, de bagu 'haya'), Erroheta (mod. Onraita), Galharreta (Galarreta en la lista calagurritana, de galar 'rama seca, leiío, etc.'), Gazaheta (mnod. Gáceta, del eusk. gatz 'sal', equivaldría a 'salinas'), Gelhegieta (mod. Igueleta+Eguileta, probablemente 'ranedo-renedo', 'lugar de ranas'. Cf. Renedo en Cantabria), Mariaeta (mod. Marieta, probablemente 'lugar de María', cf. Sansoheta), Ozaeta, Iñurrieta, etc.

3. -tza, sufijo abundancial: Adurzha (mod. Adurza), Arrazaha (mod. Arrazua pedregal'), Artazaha (mod. Artaza 'abundancia de encinas'), Gersalzaha (Gersalzaha, según Llorente, es un despoblado. Creo que la presunción de E. Knorr n21 de considerar dicha voz con Salinas de Añana, carece de fundamento histórico.

n20 Cf. "El elemento vasco en la toponimia alavesa ...", cit., pp. 154 y ss.

n21 Cf. O. de APRAIZ y E. KNORR, art. cit. p. 301. En efecto, en la primera referencia documental que tenemos del top. en cuestión, afio 822, se dice: ... et .m. et .IIL airas in Salinas. Cf. J. DEL ÁLAMO, Colección Diplomática de San Salvador de Oña. Madrid 1950, vol. 1, p. 2. Un siglo más tarde, en 945, se dice: en el Cartulario de Covarrubias: In Annana Sancti Jacobi et .XX. eras de sal. Cf. Santiago LOPEZ CASTILLO, Diplomatario de Salinas de ~ñanal San Sebastián 1984, p. ~~ualmenteén el Becerro de ~rlanza: ut eatis in Annanapro vestra sale. Cf. Santiago LOPEZ CASTILLO, op. cit., p. 33. Otro tanto en 1081: In loco Salina- rum de Aniana, íd., p. 4. A partir del siglo XII, en la confirmación del Fuero de Salinas, he- cha por Alfonso VI1 se dice: Quipopulaverit in Salinis, etc.

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No hay documento alguno que pruebe por ahora que la localidad de Salinas de Añana se denomina de otra forma que Añana o Salinas de Añana), Hascarzaha (mod. Ascarza, del eusk. askar 'quejigo, arce'), Hillarrazaha (mod. Ilárraza, del eusk. ilar 'brezo', 'arveja', etc), Izarza, Larraza (del eusk. larratz 'terreno baldío', etc.), Narbaiza, Otazaha (mod. Otaza 'argomal'), etc.

4. -tzu, -tsu, -zu, -zo 'abundancial': Hollarruizu (mod. Olárizu 'espinal'), Otazu, Zumelzu, Zuhazu (Çuaçu en la lista calagurritana, mod. Zuazo, varios), etc.

5. -doi, -dui: Hillarduy (mod. Ilárduya).

6. -egi, -tegui 'lugar': Azanhegi (despoblado antiguo), Salurtegi, Zornoztegi, Zaitegi, etc.

En cuanto a sufijos de posición tenemos: -arte (Lasarte, Uarte), -ondo (Zalduhondo), -goyen 'en lo alto de' (Arbelgoien, Andagoyen, mod. Andagoya), -guren 'hermoso': Ibarguren, Mendiguren, Monasterioguren, etc.

c) Accidentes orográficos. Son abundantes los que llevan el elemento mendi 'monte': Mendiguren, Mendissur, Mendívill, etc. Con -arri: Arrieta, Arlucea, Arriola, etc. o con aitz 'peña': Haizpilleta (despoblado antiguo), Hazpurua (mod. Aspuru); -ate 'puerta, puerto': Zárate, Ibisate, Nafarrate, Atazabal n22, etc.

Son frecuentes asimismo aquellos que comprenden elementos significativos de relaciones con la vegetación: Saraso, Zumalburu (despoblado), Arechavaleta (ant. Harizavalleta), Esquivel (ant. Ezquibal, del eusk. ezki 'álamo', 'tilo', etc.). Con larra 'pasto': Larrea, Larrauri, etc.

Por último tenemos los topónimos que hacen referencia a establecimientos humanos en voces compuestos de etxe 'casa', bolu+boli (<lat. molinu), -ola 'chabola, taller rústico, ferrería'), -uri 'pueblo', como Essavarri (mod. Echávarri), Borinivar (mod. Bolívar), Barolha (mod. Baroja), Zuhazulha (mod. Zuázola), Huribarri y vars. (mod. Ullíbarri), etc. y tantos otros como Atauri, Bordauri, Aberásturi, Obécuri, Oquérruri (ant. Okerhuri 'villa tuerta'), Sarrícuri, etc.

Ollávarri, esto es con las aldeas al pie sur de la sierra de Arcamo. Ignoro por qué no cita Salinas, cuya existencia está probada antes del Voto. La explicación más ponderada sería que Salinas no pertenecía al Monasterio de San Millán, y por lo tanto no estaba obligada al pago del citado impuesto. De todo lo cual se deduce que la pretensión de identificar Salinas de Añana con el despoblado de Gersalzahaa o Gerfalzahaa es simplemente una ilusión, carente de base histórica.

Toponimia romance

En relación con las voces de tipo romance, se advierte que son más abundantes al oeste y al sur y no tanto al este, y están escritas en sus formas más arcaizantes, como Portiella (mod. Portilla), Moliniella (mod. Molinilla), etc., respecto de la lista calgurritana de 1238-1257 n23, en la que los topónimos con el sufijo diminutivo latino -ellu pasa a -illo, por influjo sin duda del castellano. Podría pensarse, como advierte J. Caro Baroja, que entre los siglos XI al XIII se dio una progresiva castellanización en los pueblos de la Ribera Alta y zona occidental de Treviño, así como en algunos de la Ribera Baja n24.

n22 Equivaldría al latino OSTIUM, de donde Ocio 'portillo'.

23 Cf. J. CARO BAROJA, Lista de pueblos del obispado de Calahorra, citados en Historia Generaldel País Vasco, 111, Bilbao, 1980, pp. 142-148.

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En su conjunto, el elemento romance en la toponimia alavesa de los dos listados (1025 y 1238-57) guarda cierta similitud con la vasca en lo relacionado con la significación de los nombres, si bien en aquéllos destacan más los que tienen una base antroponímica. Es decir, en los topónimos vascos predomina lo descriptivo, mientras los románicos tienden a personalizarse n25.

En tercer lugar, es digno de mencionar a la hora de considerar esta relación toponímica alavesa, aquellas voces que contienen el elemento villa como primer o segundo término o acompañado de un adjetivo. J. Caro Baroja señala al respecto que todo el occidente de Europa abunda en nombres de lugar en los que el elemento villa forma parte de los mismos n26, unas veces en primer término, seguida de un nombre de persona, o en segundo lugar, precedido de un antropónimo, y no faltan casos en los cuales va asociado a un calificativo. Hay quienes piensan que los pertenecientes al primer grupo son más antiguos que los del segundo. Así tenemos: Villamaderne, Villambrosa, Villoria, Víllodas y probablemente Viñaspre (<VILLA ASPERA).

Igualmente, Lacervilla (en la lista de 1237 de Calahorra, Licerivilla), Uxenevilla (mod. Genevilla, en Navarra), Berantevilla, etc. En el tercer grupo tendríamos Villabuena- Villaescuerna, Villafranca de Estíbaliz, Villalegre de Andollu, Villaluenga, Villafría, Villarreal, Villaverde, etc., frecuentes sobre todo en la zona occidental y meridional.

Otro bloque de topónimos mayores es el de aquellos que llevan el sufijo -ana y que responden, muchos de ellos, a un origen latino, cf. Audícana, Anteana (<*ANTE OSTIANA), Antoñana, Añana, Berberana (ant. Barbariana), Cabriana, Casterana, Crispijana, Durana, Lezana, Liciñana, etc. Respecto de Subijana (en la Reja, Suuillana), J. Caro Baroja n27 apunta con cautela a un posible origen basado en el onomástico Suilius (?); O. de Apraiz y E. Knorr n28 aducen una etimología propuesta por Ma Lourdes Albertos, *sub finiana, claramente errónea, ya que hubiera evolucionado a *soveñana; asimismo es una hipótesis sin fundamento pretender que proceda de zubi 'puente'. Se trata simplemente de un derivado de SUPER, con valor de 'extremado', 'situado en una altura' (en la lista calagurritana se cita como Suuillana) y equivalente al castellano sobejano, documentado ya en Alex., Berceo, Mio Cid Crónicas, etcétera 29. En cuanto a la hipótesis apuntada por los citados autores de hacer proceder la voz del eusk. zubi 'puente', creo sencillamente que responde a un mero sonsonete.

No parece haber duda en asociar la gran mayoría de topónimos en -ana, sean mayores o menores, a un lexema latino, normalmente onomástico, como en los casos de Antoñana, Añana, Arguillana, Arzillana, Berberana, Bercijana, Cabriana, Casterana, etc.

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En el caso de Antezana (en la lista calagurritana Antegana), podría pensarse sin violencia en un *ANTE OSTIANA 'delante de los puertos', más que derivado de *ANTIUS.

Topónimos con el elemento -ano (<-ANUS). Similarmente a lo observado en los terminados en -ana, éstos responden en su mayor parte a antiguos fundi o propietarios, muchos de ellos de época tardo romana, al igual que en otras zonas peninsulares n30. En lo que toca a Álava tenemos cerca de cuarenta, algunos tan claros como Aprícano (<lat. APER), Berrícano (>VERRIUS), Zeriano- Ciriano (mod. Cerio, acaso de SEVERIANUS), Lubiano (<LUPIANUS), Marquillano (<MARCELLUS), Luquiano (<LUCIUS), etc.Cekungan (mod. Cicujano) muestra la pérdida de -n-, probablemente por influjo de la lengua vasca; procedería del onomástico latino Secundianus, derivado de Secundus n31. No alcanzo a comprender la objeción propuesta a este planteamiento, hecha por 0. Apraiz y E. Knörr, que de manera confusa parece equiparar -ano y -ain, haciéndolos derivar del eusk. -gano 'altura'. Según estos autores, "...en términos generales, -ano se encuentra donde no aparece -ain... Una explicación del origen de ambos es hacer derivar -ano de -gano y consiguientemente -ain de -gain. Yo me pregunto cómo se explicarían voces como Luquiano, Catadiano, Sendadiano, Vitoriano, Mifiano, Berrícano, Lubiano, Uzqúiano (ant. Fusquiano), etc. En cuanto a los terminados en -ain como Andoain (Anduhain en la Reja de San Millán, del lat. ANDONIUS), Agurain (íd., Hagurahin, del lat. AUGURIUS), Muniain (íd., Munnihahin, del onomástico MUNNIUS-MUNIUS), etc. parecen proceder de onomásticos latinos a partir de (VILLA) + nombre de persona + genitivo -ni. Respecto de Urabain (Urabiano en la lista calagurritana), es posible que esté relacionado con Urabayen, similarmente a Gojain- Gojahan, Alborquiain- Albergoyen. El Cartulario de San Millán, al igual que el de Valpuesta, recoge abundantes casos de nombres de lugar alaveses situados al oeste de la provincia, dentro de Vatdegovía (Val de Govea) y Valderejo, como Acebedo, Alcedo, Bachicabo, Balluerca, Barrio, Bóveda, Corro, Espejo, etc., con frecuencia muy romanceados. Sin embargo son frecuentes los que presentan un carácter enigmático, si bien no faltan algunos de tipo vasco. Dentro de los romances, cabría citar Kesko > Quejo (< lat. QUERCUS-QUERQUIUS), Nograro (lat. <*NUCLEARIUS por NUCARIUS), Orto (<lat. HORTIOS), Tuesta (<lat. TOSTA 'quemada, recuérdense Aldeaquemada, Ventaquemada, etc.), Bachicabo (ant. Vallecavum), Balluerca (ant. Villa Valleorcanis), etc. Por lo que se refiere al extremo noroeste, los textos medievales también documentan nombres románicos mezclados con los vascos, como Corcuera (ant. Cuercuera, del lat. QUERCUS 'encina'), Llantena (relacionado con llantén, del lat. PLANTAGINE), etc.

OBSERVACIONES

Parece razonable pensar que sería una antigualla o un arcaísmo fuera de tiempo pretender restituir grafías que remonten al Voto de San Millán (1025) o incluso a los consignados en la lista calagurritana o en los Cartularios de San Millán o Valpuesta, como Bahaheztu (Maeztu en 1257), Uhulla (mod. Ulla), Çuffia de Suso, Zuhiabarrutia, Mendiolha (mod. Mendiola), Holharuizu (mos. Olárizu), Harhahia (mod. Araya), etc. Lo mismo cabría decir de cualquier otro topónimo romance, romanceado o de difícil identificación lingüística. En efecto, los topónimos han ido evolucionando con los siglos, similarmente a las voces comunes, hasta que su uso se cristaliza de modo que su transmisión queda determinada. Por ello no tiene sentido una supuesta recuperación primigenia, amén de provocar una ruptura con su identificación. Igualmente parece evidente que al margen de su uso coloquial, no tendrá sentido oficializar pronunciaciones manifiestamente populares, como podría ser el caso de [qebíla] por Sevilla o [Mafriq] o en nuestro caso Mostrún por Monasterioguren, atestiguado en la lista calagurritana, Mostreiún, salvo en aquellos casos en los cuales sólo se nos haya transmitido la acepción popular. Cf. Mendiguren, Echeguren, Iturguren, Aranguren, etc. Recuperar Mostrún resultará un perfecto disparate. Otra consideración que parece correcta sería la de reducir pseudotopónimos sin pasado histórico ninguno, como Eskuérnaga por Villabuena o Villaescuerna 'villa torcida', cf. Víllatuerta, o Biásteri-Laguardia, Galtzaga-Salinas de Añana, Bilar-Elvillar, etc. Sí es correcto mantener las denominaciones dobles como Vitoria-Gasteiz'*, Alegría-Dulantzi, Salvatierra-Agurain, y posiblemente Peñacerrada-Urizaharra. Respecto de Nanclares-Lancrariz, tanto la Reja de San Millán como la lista calagurritana registran Lancrares. No creo que tenga sentido la suplantación de signos gráficos supuestamente vascos en voces claramente románicas, como Quintanilla o Cuartango. Por ello es desacertado y por lo tanto rechazable la vasquización de voces como Elvillar o grafías como Eltziego por Elciego y similares. Simplemente no alcanzo a ver desde el punto de vista filológico-histórico y tampoco desde el simple sentido común el ordenar que la denominación oficial de Álava sea Araba. Deben coexistir ambos, ya que la primera tiene mil anos de tradición escrita y oral y la segunda se consigna por lo menos desde el siglo XVII en boca de A. d'Oihénart n36. A modo de conclusión, terminaría con unas palabras que pronunció Julio Caro Baroja en su intervención "La toponimia alavesa y su valor histórico" en las jornadas sobre Vitoria en la Edad Media, celebradas en esta ciudad, con motivo del 900 aniversario de su fundación por Sancho VI el Sabio de Navarra:

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... nos indica que en este país hay una continuidad vasca, una continuidad latino romance, en unas zonas más que en otras, y también algo curioso de destacar: que en lo que es continuidad de origen latino no hay formas de origen visigodo, es decir, que esa idea del aislamiento del País frente a los visigodos es una realidad que la toponimia confirma. Mientras por ejemplo en Castilla las formas de villa se dan en la época visigótica creando nombres como Villafáfila, Villarramiel, Villarramirelli y se usan los nombres visigodos en toda Castilla la Vieja, en Álava no hay restos de esto sino que es el mundo ese doble, el vasco y el mundo viejo éste que ha ido perdiendo fuerza en unas zonas y en otras no, el de tipo latino [...] se le superpone algo que también tiene un paralelismo en el resto de Europa, en la Europa occidental, que es la creación de unos asentamientos de planta nuevos, las nuevas urbanizaciones. Este fenómeno de la reurbanización del occidente de Europa, que en Álava, como saben Vds., empieza con estas fundaciones de Sancho el Sabio y termina en el siglo XIV, este proceso de creación de nuevas pueblas, de nuevos núcleos urbanos que es tan interesante desde el punto de vista urbanístico material, desde el punto de vista foral, etc. Y estas dudas que son históricas, lingüísticas me hacen pedir, en este momento, un poco de reflexión sobre esta especie de alegría desmesurada que se ha tenido con los cambios de los nombres por principio, por una especie de impulso temperamental, porque, aunque aceptemos unos programas políticos, por respetables que sean, en un sentido de restauración de la lengua, pues no vamos a pretender por ello borrar las huellas del Imperio Romano o las de la Iglesia Católica o las de las estructuras sociales, económicas y políticas de la Edad Media que han sido internacionales, no solamente específicas de la Península Ibérica, y aunque esto lo queramos con ardor, pues, quizá se pueda predecir que es un intento fallido, incluso peligroso, al menos si ciertas gentes que tienen unas convicciones políticas muy robustas, pues no tienen las facultades mentales a la altura.

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Anthroponym Fuscus  +, Licinius  +, Secundiano  +, Sempronius  + y Severus  +
Creator Ricardo Cierbide Martinena  +
Event Los tres territorios de la vertiente norte pirenaica, donde subsisten tres versiones de un mismo topónimo, según se trate de la francesa, bearnesa o vasca  +, Su autor transcribe un apeo de 1574 de las heredades de Nuestra Señora de Iruña  +, Los testimonios (nombres de lugar, de persona, de divinidad) que nos han sido transmitidos por fuentes clásicas, literarias y epigráficas  +, Los nombres propios de lugar y muy en segundo puesto de personas, registrados en la documentación medieval a partir del siglo X  +, Los nombres de lugar y fecha moderna y contemporánea, especialmente los aportados por Gerardo López de Guerefiu y González de Salazar  +, Luis Michelena acepta como procedentes de las lenguas indoeuropeas: Velia, Suessatio, Toullonium, etc., sitos a lo largo del Iter XXXIV o no lejos de él, en Álava  +, Trition Metallon, hoy Tricio, y Tritium, inconfundiblemente célticos  +, Elhossu  +, En relación con las voces de tipo romance, se advierte que son más abundantes al oeste y al sur y no tanto al este, y están escritas en sus formas más arcaizantes  +, Podría pensarse, como advierte J. Caro Baroja, que entre los siglos XI al XIII se dio una progresiva castellanización en los pueblos de la Ribera Alta y zona occidental de Treviño, así como en algunos de la Ribera Baja  +, Los topónimos vascos predomina lo descriptivo, mientras los románicos tienden a personalizarse  +, J. Caro Baroja señala al respecto que todo el occidente de Europa abunda en nombres de lugar en los que el elemento villa forma parte de los mismos  +, (mod. Cicujano) muestra la pérdida de -n-, probablemente por influjo de la lengua vasca  + y En lo que es continuidad de origen latino no hay formas de origen visigodo, es decir, que esa idea del aislamiento del País frente a los visigodos es una realidad que la toponimia confirma  +
Monastery San Millán de la Cogolla  +, Valpuesta  +, Irache  + y San Salvador de Oña  +
Suffix -aga  +, -eta  +, -tza  +, -tzu  +, -doi  +, -egi  +, -arte  +, -ondo  +, -goyen  +, -guren  +, -ellu  +, -illo  +, -ana  +, -ano  + y -ni  +
Topic Superestrato que se sobrepone a un fondo indoeuropeo anterior  +, Mero sonsonete  +, Antiguos fundi o propietarios  +, Muy romanceados  +, Continuidad vasca  + y Continuidad latino romance  +
Toponym Olite-Erriberri  +, Bustia  +, Gessalua  +, Harhazua  +, Hazua  +, Yçarra  +, Urrechua  +, Zauala  +, Ubarrundia  +, Elhorriaga  +, Huruaga  +, Arrieta  +, Azazaheta  +, Bagoeta  +, Erroheta  +, Galharreta  +, Gelhegieta  +, Mariaeta  +, Ozaeta  +, Adurzha  +, Arrazaha  +, Artazaha  +, Gersalzaha  +, Salinas de Añana  +, Hascarzaha  +, Hillarrazaha  +, Izarza  +, Larraza  +, Narbaiza  +, Otazaha  +, Hollarruizu  +, Otazu  +, Zumelzu  +, Zuhazu  +, Hillarduy  +, Azanhegi  +, Salurtegi  +, Zornoztegi  +, Zaitegi  +, Lasarte  +, Uarte  +, Zalduhondo  +, Arbelgoien  +, Andagoyen  +, Ibarguren  +, Mendiguren  +, Monasterioguren  +, Mendissur  +, Mendívill  +, Arlucea  +, Arriola  +, Haizpilleta  +, Hazpurua  +, Zárate  +, Ibisate  +, Nafarrate  +, Atazabal  +, Saraso  +, Zumalburu  +, Harizavalleta  +, Ezquibal  +, Larrea  +, Larrauri  +, Essavarri  +, Borinivar  +, Barolha  +, Zuhazulha  +, Huribarri  +, Okerhuri  +, Sarrícuri  +, Portiella  +, Moliniella  +, Ocio  +, Villamaderne  +, Villambrosa  +, Villoria  +, Víllodas  +, Licerivilla  +, Uxenevilla  +, Berantevilla  +, Villabuena  +, Villaescuerna  +, Villafranca de Estíbaliz  +, Villalegre de Andollu  +, Villaluenga  +, Villafría  +, Villarreal  +, Villaverde  +, Audícana  +, Anteana  +, Antoñana  +, Añana  +, Barbariana  +, Cabriana  +, Casterana  +, Crispijana  +, Durana  +, Lezana  +, Liciñana  +, Suuillana  +, Aprícano  +, Berrícano  +, Zeriano  +, Lubiano  +, Marquillano  +, Luquiano  +, Cekungan  +, Fusquiano  +, Anduhain  +, Hagurahin  +, Munnihahin  +, Urabiano  +, Gojahan  +, Albergoyen  +, Val de Govea  +, Valderejo  +, Acebedo  +, Alcedo  +, Bachicabo  +, Balluerca  +, Barrio  +, Bóveda  +, Corro  +, Espejo  +, Kesko  +, Nograro  +, Orto  +, Tuesta  +, Vallecavum  +, Villa Valleorcanis  +, Cuercuera  +, Llantena  +, Bahaheztu  +, Uhulla  +, Çuffia de Suso  +, Zuhiabarrutia  +, Mendiolha  +, Holharuizu  +, Harhahia  + y Eskuérnaga  +
Z.author Esteban de Garibay y Zamalloa  +, Arnaud d'Oihenart  +, Josep Moret y Mendi (1615-1687)  +, Federico de Baráibar  +, Julio Caro Baroja  +, Haristuy  +, Luis de Elizalde  +, Gerardo López de Guereñu  +, J. Antonio González de Salazar  + y Luis Michelena  +
Z.title Notitia utriusque Vaconiae (París, 1637-1657)  +, Anales del Reino de Navarra  +, La Reja de San Millán de 1025  +, Apellidos vascos  + y Lista calgurritana de 1238-1257  +
Zite Emiliana Ramos, El Apeo de Vitoria y su jurisdicción (1481-1486): Trdnscripción y estudio lingüístico (1997)  + y Vidal Fernández Palomares, Alava: Los Templarios, los Sanjuanistas y la vieja toponimia (Vitoria, 1984)  +
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